Detuvieron a un hijo del Malevo Ferreyra por un robo en una ferretería
Una vez más la sombra del ex comisario Mario «Malevo» Ferreyra vuelve a ser noticia en Tucumán y en esta ocasión no por repercusiones políticas, ni causas de décadas pasadas, sino por que uno de sus hijos fue detenido este sábado por la Policía de la provincia tras ser acusado por robo en una ferretería.El asalto fue denunciado en la localidad de San Andrés, una comuna rural del departamento de Anta, ubicada a tan solo seis kilómetros de la ciudad de San Miguel de Tucumán.Allí, según fuentes policiales, el hombre de 31 años habría entrado armado con una cuchilla de gran tamaño con la que hirió al dueño de la ferretería, situación que de inmediato fue reportada a la central de emergencias de la fuerza de seguridad.Ante el llamado de emergencia, la comisaría de San Andrés, que depende de la Unidad Regional Este, envió un patrullero a la zona y se dispuso la búsqueda del asaltante.La prensa tucumana reportó que el joven detenido tenía en su poder una garrafa de gas, distintas prendas de vestir y una cuchilla como la que se utilizó para lastimar al dueño de la ferretería, por lo que quedó de inmediato bajo arresto a disposición de la justicia. El arresto llamó la atención de los tucumanos por tratarse del hijo de uno de los comisarios que marcó a fuego la gestión de seguridad de las gobernaciones de Antonio Bussi durante la dictadura y en la democracia pero no generó sorpresa dado que años atrás, uno de los descendientes de Ferreyra había sido detenido también pero acusado de matar a un hombre de 88 años durante un asalto.En 2008, cuando frente a las cámaras de televisión el Malevo Ferreyra decidió terminar con su vida pegándose un tiro en el tanque de aguas donde estaba rodeado por los agentes de gendarmería que intentaban detenerlo, sus hijos realizaron un planteo ante la justicia por supuesta «instigación al suicidio».Ese demanda, por la que pretendían una indemnización de 600 mil pesos no prosperó en la justicia de Tucumán que rechazó la pretensión. Alain y Martín Franco Ferreyra, los hijos del ex comisario, habían presentado una denuncia penal con el patrocinio de un abogado ante la fiscal María de las Mercedes Carrizo, una acción civil resarcitoria por «los daños y perjuicios ocasionados».El 21 de noviembre de 2008, poco después de ser entrevistado por las cámaras de Crónica TV, y mientras se negaba a ser detenido por agentes de la Gendarmería Nacional que fueron a buscarlo por una condena en una causa por violación a los derechos humanos durante la dictadura, el Malevo Ferreyra se subió a un tanque de agua de su quinta en la localidad de San Andrés y tras resistir algunos momentos se pegó un tiro en la sien.De inmediato, en un operativo de emergencia fue bajado del lugar, trasladado a un hospital cercano pero falleció en el trayecto por las graves heridas que se produjo.
Etiqueta: robo
-

Detuvieron a un hijo del Malevo Ferreyra por un robo en una ferretería
-

Un motochorro escapaba de un robo, lo chocó un jubilado borracho y terminó con la pierna amputada
Un motochorro escapaba de un robo, lo chocó un jubilado borracho y terminó con la pierna amputada
Creyó que se había salido con la suya, pero el destino quiso que se cruzara en su camino un auto conducido por un jubilado borracho. Un motochorro que escapaba de la policía fue embestido por el vehículo, que le provocó heridas en su pierna que finalmente debió ser amputada.El hombre de 39 años y una mujer, de 21, que lo acompañaba se robaron una motocicleta cerca del mediodía de este domingo, en la calle Constitución al 7500, en Mar del Plata. Escaparon a bordo de la Bajaj Dominar negra y, rápidamente, comenzaron a ser perseguidos por la policía.Personal del Comando de Patrullas, apoyado por las Cámaras del Centro de Monitoreo, dispuso un seguimiento por distintas calles de la ciudad, según informó el diario local La Capital, pero los delincuentes lograron darse a la fuga y escapar de la policía. Fue cuestión de minutos que las fuerzas de seguridad escucharon el ruido de un fuerte impacto y fueron tras él.Al arribar a Marcos Sastre y Alice, la policía encontró al motochorro y su pareja heridos, luego de chocar contra un auto Volkswagen Passat. La sorpresa fue mayor cuando constataron que el conductor, un jubilado de 75 años, manejaba alcoholizado.Producto del impacto, el motochorro sufrió la amputación de su pierna y fue trasladado en grave estado al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), mientras que la mujer que lo acompañaba también fue derivada con politraumatismos, aunque fuera de peligro.En el lugar del choque la policía secuestró un arma de fuego tipo pistola calibre .22 con numeración suprimida que habría estado en manos del delincuente.El motochorro fue imputado por los delitos de encubrimiento y portación ilegal de arma de uso civil, mientras que la acompañante por encubrimiento. El hombre será trasladado a la Unidad Penal N° 50 de Batán una vez que reciba el alta.En tanto, según informó el sitio local 0223, fuentes policiales precisaron que el conductor del auto fue sometido al test de alcoholemia, que arrojó un resultado positivo de 0,26 g/l. En la provincia de Buenos Aires rige la ley de alcohol 0. El hombre fue imputado por el delito de lesiones culposas, pero quedó en libertad.En el caso intervienen la UFIJE de Delitos Culposos, a cargo del fiscal Germán Vera Tapia, y la Fiscalía de Flagrancia, a cargo de la fiscal Ana Caro.
-
«Estado de sedación» y la coartada de los libros: la historia detrás del robo de propofol y fentanilo del Hospital Italiano
«Estado de sedación» y la coartada de los libros: la historia detrás del robo de propofol y fentanilo del Hospital Italiano
El dolor de la familia de Alejandro Zalazar (29), el anestesiólogo residente que falleció el 20 de febrero en su departamento de Palermo fue la punta del ovillo para empezar desentrañar qué son las «propofest» y el robo de anestésicos del Hospital Italiano. Es que cuando Zalazar es hallado muerto y con una vía conectada a su pie derecho, presumiblemente por el consumo de propofol y fentanilo, se rompió un pacto de silencio que se cree llevaba demasiado tiempo.La muerte de Zalazar derivó en una causa que investiga el fiscal Eduardo Cubría, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°6, junto al Juzgado Nº60, interinamente a cargo del juez Santiago Bignone. Por estos días la apertura del teléfono del joven fallecido pone el foco en las circunstancias alrededor de la muerte. Pero hay una pieza que, todavía, falta. El anestesiólogo, residente de tercer año en el Hospital Rivadavia, hacía una rotación en el Hospital de Niños R. Gutiérrez. Si también podrían haber robado drogas de ese centro de salud es una pregunta que también se hace la justicia y que está en plena investigación. El día del hallazgo de su cuerpo Zalazar tenía que presentarse a trabajar en la Fundación Favaloro y, como no lo hizo, empezaron a buscarlo desesperadamente hasta encontrarlo en su departamento. Junto al cuerpo encontraron frascos que -presumiblemente- podrían ser de fentanilo y propofol, pero Zalazar murió de un edema pulmonar, todavía no están los resultados de los exámenes histopatológicos que confirmen que había consumido esas drogas. Tampoco el oficio que probaría la trazabilidad de los fármacos hallados que se sospechan podrían haber salido del Hospital Italiano.Entonces, sin este dato ¿Por qué el centro de salud realiza una denuncia tres días después del fallecimiento? Esa causa derivó en una investigación en manos del juez Javier Sánchez Sarmiento, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°48, y del fiscal Lucio Herrera de la Fiscalía N°29.La respuesta está en el relato de compañeros de Zalazar y de Delfina Lanusse (29), otra residente de tercer año pero del Hospital Italiano que fue indagada en la causa que investiga el hurto y la administración fraudulenta de anestésicos del centro de salud.Hernán Boveri (45) y Delfina Lanusse (29) fueron indagados por el caso. Según pudo saber Clarín, son tres las compañeras que acudieron al subjefe del servicio de anestesiología del Hospital Italiano, Juan De Domini, para alertar que Lanusse fue vista en estado de sedación dentro del centro de salud y que les había reconocido el consumo de propofol junto a un superior: Hernán Boveri (45).La información fue reportada ante las autoridades del Hospital y fue Gonzalo Domenech, jefe del servicio de anestesia y miembro también de la comisión directiva de la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA), quien acudió a la asociación que también intervino ante la gravedad de las denuncias. Boveri y Lanusse fueron citados por la asociación para realizar su descargo. Y esa fue la información que denunciaron ante la justicia el 25 de febrero. Esa denuncia, firmada por Martín Meriño y presentada junto a al abogado Eduardo Gerome, recayó en la Fiscalía N°47, pero ya fue unificada con la que tramita en el juzgado de Sánchez Sarmiento.Las declaraciones de Domench y Domini habrían sido refrendadas en sede judicial y esos testimonios habrían sido volcados en actas que fueron secuestradas este miércoles durante los allanamientos. En el encuentro concretado en sede de la AAARBA, Lanusse habría indicado estar «tratando el tema con su psicólogo» y reconoció haber tenido un «vínculo personal» con Boveri y, en ese contexto, haber tenido «episodios de consumo de propofol fuera del ámbito hospitalario». Los elementos secuestrados en unos de los allanamientos por la muerte de Zalazar.Boveri también participó de una reunión en la institución en la que, en principio, intentó negar los hechos que luego terminó reconociendo. Dijo que conocía a Lanusse y que iba a su departamento, pero con el supuesto objetivo de «entregarle libros», algo que sus superiores calificaron como «impropio» del vínculo profesional y del rol jerárquico que Boveri tenía sobre Lanusse.Fue en esa reunión que el anestesiólogo también reconoció haber consumido propofol junto a la residente. «Boveri manifestó que la participación de la residente se habría dado en un marco de consentimiento pleno, pero ello debe ser juzgado teniendo en cuenta la asimetría jerárquica existente entre un médico anestesiólogo con mayor trayectoria profesional y una médica en formación, lo que implica un grado de subordinación», expresaron desde la AAARBA en su denuncia.Estas declaraciones deben ser replicadas en sede judicial para ser valoradas como prueba. Boveri y Lanusse declararon el 25 y el 18 de marzo en una audiencia virtual. Boveri negó los hechos y manifestó que presentaría un escrito con su versión de los hechos. La residente respondió algunas preguntas pero también decidió que declararía por esa vía.Las fiestasLa hermana de Zalazar fue quien, en medio del dolor por el fallecimiento de su hermano, se acercó a la AAARBA para contar lo que sabía. Y así la existencia de «fiestas» en las que se consumía propofol y donde, presuntamente, los residentes se administraban unos a otros estas drogas, fue denunciada formalmente.La asociación amplió la denuncia con estas versiones que todavía están en plena investigación. Según este relato, Zalazar habría empezado a consumir esta droga «hacía dos o tres meses» y que lo había hecho «instigado por alguien», algo que también está siendo investigado por la justicia.El resultado de las pericias pendientes y la declaración de los testigos será fundamental para terminar de analizar cuántas personas participaron de estas fiestas y pudo haber sustracción de estos fármacos en otros centros de salud. -

Robo de propofol y fentanilo: quiénes son Hernán Boveri y Delfina Lanusse, los médicos acusados usar drogas para las fiestas de los «viajes controlados»
Robo de propofol y fentanilo: quiénes son Hernán Boveri y Delfina Lanusse, los médicos acusados usar drogas para las fiestas de los «viajes controlados»
El escándalo se viralizó tan rápido como el audio que saltó de los grupos de Whatsapp de médicos y anestesiólogos de toda la Ciudad De Buenos Aires a las redes sociales. Pero el correlato judicial avanza a su tiempo y, ahora, con secreto de sumario.Hernán Boveri (45) es un médico anestesiólogo de planta permanente del Hospital Italiano que el 25 de marzo fue indagado por el juez Javier Sánchez Sarmiento, del juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°48 y por el fiscal Lucio Herrera de la Fiscalia N°29.En su declaración, según pudo saber Clarín, Boveri negó los hechos y, a través de sus abogados, refirió que realizaría una declaración por escrito. En el mismo sentido había declarado Delfina Lanusse (29), una residente del tercer año que trabajaba junto a Boveri en el centro del salud del que se habrían sustraído sustancias para uso hospitalario con fines de consumo recreativo.Boveri es reconocido entre sus colegas por su experiencia como anestesiólogo en el Hospital Italiano. Además, le reconocen una amplia trayectoria académica y de capacitación para otros profesionales. Ha participado de ciclos de enseñanza y práctica médica en otros países de latinoamérica junto a asociaciones de anestesia y analgesia.Según pudo saber Clarín, Boveri se apartó de la institución médica en la que se desempeñaba hace años luego de conocerse el fallecimiento de Alejandro Zalazar (29), un residente del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, del Hospital Rivadavia y de la Fundación Favaloro.Los allanamientos que se hicieron en la investigación por el robo de drogas anestésicas. Investigan a los anestesiólogos Hernán Boveri y Delfina Lanusse.Zalazar fue hallado sin vida el 20 de febrero en su departamento de Palermo. En el lugar del hallazgo, y en circunstancias que investiga el fiscal Eduardo Cubría, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°6, junto al Juzgado Nº60, interinamente a cargo del juez Santiago Bignone, encontraron frascos catalogados como Fentanilo y Propofol y cuya trazabilidad podría llegar hasta el Hospital Italiano.Zalazar tenía una vía conectada al pie derecho a través de la cual se habría administrado estos anestésicos, lo que le provocó la muerte. Este hallazgo, que todavía está siendo investigado formalmente y a la espera de pericias e informes, derivó en una investigación interna dentro del Hospital Italiano.El centro de salud realizó una denuncia formal que radicó ante el juzgado N°48 y la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAAEBA) realizó otra que recayó en la Fiscalía N°47 pero que fue unificada en un solo expediente en manos del juez Sánchez Sarmiento.en los allanamientos realizados el 13 de marzo secuestraron distintos insumos médicos de interés para la causa.Delfina Lanusse también fue indagada en la causa que investiga el hurto y la administración fraudulenta en perjuicio del hospital. La médica es residente de tercer año en el Hospital Italiano, donde había empezado a trabajar en septiembre de 2023. Es egresada de la Universidad Austral y en su perfil e Linkedin enumera una rotación clínica práctica en anestesiología en la Universidad Austral entre 2021 y 2023, participando en más de 500 horas de observación y acompañamiento a anestesiólogos durante procedimientos quirúrgicos. En el mismo ámbito académico también se desempeñó como tutora de Fisiopatología durante 2021 y como tutora de Inmunología entre 2019 y 2020.El 13 de marzo se ordenaron tres allanamientos, que tuvieron resultados positivos y estuvieron a cargo de la División de Organizaciones Criminales de la Policía de la Ciudad en domicilios de la Ciudad de Buenos Aires y de Tigre. En los domicilios secuestraron insumos médicos que deberán ser analizados ya que muchos corresponden a la práctica profesional que desarrollan Boveri y Lanusse.Este miércoles, el juzgado ordenó un nuevo allanamiento en la AAAEBA buscando documentación y actas de interés para la investigación. «El juzgado manda a la policía a que retire cualquier documentación que se tenga. Estamos reuniendo la documentación, la asociación es las primera interesada en que se investigue qué pasó. Se están aportando actas de reuniones en las que puedan haber participado estas personas», indicó Eduardo Gerome, abogado de la asociación que también representó a Nélida Puente, la anestesista involucrada en el fallecimiento de la periodista Débora Pérez Volpin.Hernán Boveri y Delfina Lanusse por la muerte del anestesista Alejandro Zalazar (centro).»Somos denunciantes que llevamos a la Justicia la información que tenemos.El allanamiento nos tomó por sorpresa porque con un simple pedido presentamos las actas. Y somos denunciantes, los que más queremos es que todo esto se aclare. Uno no puede saber qué es lo que hacen los profesionales en su vida privada. Pero esto que trascendió es otra cosa y quiero dejar en claro que, apenas tomamos conocimiento de esto, corrimos a hacer la denuncia. Ninguno de estos profesionales tenían antecedentes que pudieran dar lugar a pensar en algo así. Los dos tenían desempeños impecables hasta ahora», concluyó Gerome.El escándalo en redesPasó más de un mes entre el fallecimiento de Alejandro Zalazar y que el escándalo trascendió a los medios de comunicación. En el medio, los rumores se multiplicaron entre los médicos y residentes, sorprendidos de que no hubiera noticias vinculadas a la muerte de Zalazar.Públicamente solo se difundió un comuncado de la cuenta de la Asociación de Profesionales del Hospital Ricardo Gutiérrez en el que lo despidieron formalmente, además de algunos compañeros que compartieron fotos con mensajes emotivos.Pero los rumores no se detuvieron, tanto fue así que la viralización de un audio enviado por Whatsapp terminó por poner el foco, no solo en el fallecimiento de Zalazar, sino también en el hurto de estos anestésicos para consumo en presuntas fiestas en las que médicos de distintos hospitales se reunían a inyectarse propofol y fentanilo.En este audio, que dura siete minutos, mencionan a profesionales de los hospitales Rivadavia, Gutiérrez, Italiano, Austral y Alemán. También reproduce la versión una presunta relación entre Lanusse y Boveri, de denuncias cruzadas entre ellos y hasta detalles de estos encuentros.Según reproduce este mensaje, que no fue incorporado a ninguno de los dos expedientes judiciales derivados de estos hechos, las reuniones se realizarían en departamentos y contaría con una persona asignada para «ambucear» (dar ventilación asistida) en casos de apneas (falta de oxígeno) provocadas por el propofol. Incluso hasta menciona el uso de una bomba de infusión, un dispositivo médico utilizado para administrar fármacos «controlada». -

Manejaba un auto mellizo que era buscado por un robo y tenía miles de dólares en la guantera
Manejaba un auto mellizo que era buscado por un robo y tenía miles de dólares en la guantera
La Policía de la Ciudad detuvo este viernes a un hombre que manejaba un auto mellizo y, cuando requisó el vehículo, encontró y secuestró más de 55 mil dólares en efectivo que el sospechoso llevaba en la guantera.Ocurrió sobre la avenida General Paz, a la altura de Villa Lugano y fueron las autoridades porteñas las que dieron este miércoles a conocer el video de la detención del hombre, cuya identidad no trascendió, que manejaba un Renault Sandero azul.El reporte oficial destacó que el auto fue captado gracias al sistema denominado Anillo Digital, a través del cual detectaron que el vehículo, que viajaba «sentido al Riachuelo», «habría cometido un ilícito y se habría dado a la fuga».Fue entonces que un oficial en moto lo persiguió y le ordenó detenerse al costado de la autovía, donde lo requisó. Al hacerlo, corroboró que se trataba de un auto mellizo, que había sido utilizado en un robo el 24 de marzo, y en cuyo interior llevaba una bolsa negra con más de 55 mil dólares en efectivo. Fue detectado por lectores de patente.La detención, que se dio en General Paz y Roca, arrojó también como resultado que el hombre, mayor de edad, admitiera ante los oficiales que carecía de la documentación del vehículo, del que había tomado posesión «unos quince días antes».Además, los policías corroboraron que tenía una chapa patente apócrifa y número de motor adulterado. Determinaron en ese sentido que también había dos vehículos con la misma patente colocada, lo que confirmaría la existencia de un auto mellizo.En la requisa del Sandero azul, incluida dentro de las imágenes difundidas por las autoridades, se observa el recuento del dinero que dio una suma de 55.700 dólares en efectivo escondidos en el piso, del lado del acompañante y dentro de una bolsa de nylon.La causa fue tomada por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional en lo Federal 10, a cargo de Julián Ercolini y, entre otras medidas, se dispuso la detención del conductor, el secuestro del vehículo, el dinero hallado y el celular para su peritaje. -
Robo de bicicleta en pleno centro: dictan 45 días de prisión preventiva para el autor
Robo de bicicleta en pleno centro: dictan 45 días de prisión preventiva para el autor
En una audiencia celebrada el pasado viernes, la Justicia de Concepción del Uruguay dispuso la prisión preventiva por 45 días para Maximiliano Nicolás Preiss, acusado de haber sustraído una bicicleta rodado 29 en calle Mariano Moreno al 300. El sujeto fue capturado por la policía minutos después del hecho mientras intentaba escapar.
El hecho: de una clase de pilates a la comisaría
El robo ocurrió el pasado jueves 19 de marzo, alrededor de las 21:00 horas. La damnificada, una vecina de la ciudad, se encontraba en una clase de pilates cuando Preiss violentó la seguridad del rodado marca Fire Bird rodado 29, color gris con detalles celestes y violetas. El delincuente logró romper la cadena con candado de numeración con la que el rodado estaba asegurado. Tras apoderarse de la bicicleta, el malviviente huyó en contramano por calle Mariano Moreno, pero fue interceptado por personal policial en la intersección de Malvinas Argentinas y Doctora Ratto.
Encuadre legal y antecedentes
La fiscal Dra. Lucía Bourlot imputó a Preiss por el delito de «Hurto Agravado» (Art. 163 inc. 6 del Código Penal), debido a que el vehículo se encontraba en la vía pública.
Un dato clave en la audiencia fue el historial del imputado:
-
Condena previa: Preiss cuenta con una condena condicional ya cumplida.
-
Pena efectiva: Debido a este nuevo antecedente, de ser hallado culpable en el juicio, la pena no será menor a un año de prisión de cumplimiento efectivo.
Resolución judicial
Ante el riesgo procesal, el Juez de Garantías Dr. Gustavo Díaz hizo lugar al pedido de la fiscalía y ordenó la preventiva por un mes y medio, la cual será cumplida mientras la defensa oficial, a cargo del Dr. Sebastián Arrechea, avanza con el proceso.
-