Etiqueta: Silvia

  • Silvia Glas llamó a no perder la memoria y renovar el reclamo de justicia

    Silvia Glas llamó a no perder la memoria y renovar el reclamo de justicia

    Silvia Glas llamó a no perder la memoria y renovar el reclamo de justicia

    La Vicepresidente de la Asociación Israelita de Basavilbaso fue la oradora central del acto conmemorativo por un nuevo aniversario del atentado terrorista contra la AMIA. En un discurso cargado de reflexión y firmeza, advirtió sobre la vigencia del antisemitismo y reclamó que la memoria esté acompañada por un compromiso permanente con la verdad y la justicia.

    Con motivo del 32º aniversario del atentado terrorista contra la AMIA, la Vicepresidenta de la Asociación Israelita de Basavilbaso, Dra. Silvia Glas de Rosquin, fue la oradora central del acto conmemorativo realizado este 18 de julio. Bajo el título “Hoy no podemos perder… la memoria”, la dirigente comunitaria invitó a reflexionar sobre una fecha que, sostuvo, “no envejece” y continúa siendo una de las heridas más profundas de la historia argentina.
    En su mensaje, recordó que el atentado del 18 de julio de 1994 ocurrió cuando el país todavía comentaba la final del Mundial de Estados Unidos entre Brasil e Italia, y estableció un fuerte paralelismo con el presente, marcado nuevamente por la atención mundial sobre el fútbol.
    “A las 9.53 de aquella mañana no sólo explotó el edificio de la calle Pasteur. También estalló una parte de la confianza de los argentinos en la verdad y la justicia de nuestro país”, expresó.
    La Dra. Glas de Rosquin recordó que 85 personas fueron asesinadas y que, 32 años después, el mayor atentado terrorista de la historia argentina continúa sin responsables condenados. Como ejemplo del paso del tiempo y de la ausencia de justicia, mencionó que Lionel Messi tenía apenas siete años cuando Sebastián Barreiro, de cinco, murió en el atentado. Mientras el futbolista construyó una carrera extraordinaria y conquistó el mundo, señaló, la vida del pequeño quedó detenida para siempre aquella mañana del 18 de julio de 1994.
    Durante su intervención, también repasó las décadas transcurridas entre actos conmemorativos, promesas oficiales, homenajes y reclamos que, hasta hoy, no lograron traducirse en condenas judiciales. En otro tramo de su discurso, advirtió que este aniversario encuentra al mundo atravesado por un preocupante crecimiento del antisemitismo y por la proliferación de discursos de odio, especialmente tras los ataques terroristas del 7 de octubre de 2023. Sostuvo que en distintos ámbitos —como universidades, redes sociales, medios de comunicación e incluso parlamentos— se han naturalizado expresiones antijudías y alertó sobre el riesgo de relativizar o justificar el terrorismo.
    “La memoria ya no alcanza si no está acompañada por un compromiso activo”, afirmó, al señalar que el antisemitismo no comienza con un atentado, sino cuando el odio es tolerado, relativizado o transformado en una bandera ideológica. La Vicepresidenta de la Asociación Israelita de Basavilbaso remarcó que recordar es indispensable para preservar la identidad colectiva, aunque advirtió que “recordar no reemplaza a la justicia” y que “la justicia tardía también es una forma de injusticia”.
    Finalmente, dejó planteado un contundente interrogante: si después de 32 años el país está realmente más cerca de conocer toda la verdad y obtener justicia para las víctimas.
    Como cierre, dejó una frase que sintetizó el espíritu de su mensaje y que resonó entre los presentes: “La FIFA entregó ocho Copas del Mundo. La Justicia argentina todavía no pudo entregar una sola condena”.
    A comienzos de julio el Intendente Besel participó del Encuentro Federal por la Memoria en la AMIA. Allí el Presidente Municipal de Basavilbaso con medio centenar de colegas de todo el país reafirmó su compromiso con la memoria, la justicia y la lucha contra el antisemitismo.
    Como reconocimiento por su participación recibió una serigrafía original del artista Martín Ron, autor de la obra El Muro de la Memoria, emplazada sobre una de las paredes exteriores del edificio de Pasteur 633, y en la tarde de hoy Besel decidió que la obra debía estar en manos de la Asociación Israelita Local, por lo que la puso en manos de su presidente, el Contador, Miguel Bajaroff. Fuente Riel FM

  • Estados Unidos le negó el ingreso a Silvia Labayru, sobreviviente de la ESMA y protagonista de «La llamada»

    Estados Unidos le negó el ingreso a Silvia Labayru, sobreviviente de la ESMA y protagonista de «La llamada»

    Estados Unidos le negó el ingreso a Silvia Labayru, sobreviviente de la ESMA y protagonista de «La llamada»

    Silvia Labayru, sobreviviente de la ESMA cuya historia de vida cobró notoriedad luego de que Leila Guerriero la convirtiera en protagonista de su bestseller La llamada, fue bajada de un avión a punto de despegar desde Ciudad de México hacia San Antonio, Texas, porque la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos le había negado el ingreso a ese país. Según relató la misma Labayru al diario El País, el incidente se registró el pasado miércoles. Sin contratiempos, la mujer se presentó en el mostrador de la aerolínea Volaris en la capital mexicana, mostró su pasaporte español con la visa para Estados Unidos en orden y abordó un vuelo hacia San Antonio, Texas, donde la esperaba una familia amiga de abogados estadounidenses. El avión comenzó a moverse y se detuvo segundos después, para que ingresen tres hombres que le informaron que debía bajar. “Se me acercaron y me preguntaron si yo era Silvia Labayru.´Tiene que bajar del avión ya mismo’, me dijeron. Llevaban uniforme, pero no sé si eran policías o personal de la aerolínea. Cuando salimos me dijeron que eran órdenes de Estados Unidos y me repetían ‘no puede viajar, no hay explicación, no puede viajar”, contó en diálogo con le medio español. No era la primera vez que Labayru viajaba a Estados Unidos, pero sí la primera que le niegan la entrada. “Las dos últimas fueron en 2022, porque se graduaba mi hijo en Boston, y en 2024 para visitar a la hija de mi marido”, dice. ¿Qué cambió desde aquel último ingreso a Estados Unidos? La llamada», respondió Labayru. En tanto, desde Volaris dijeron que recibieron “una orden desde la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos [CBP, por sus siglas en inglés] de Estados Unidos de negarle el acceso a la pasajera” y se procedió a bajarla del avión. Sobre por qué no se le informó a Labayru el motivo, se limitaron a decir que no tenían “los detalles del caso”.Antes del libro de Leila Guerriero, el nombre de Silvia Labayru era conocido por poca gente y siempre aparecía asociado a un hecho horroroso: ella era la jovencita que fue obligada por los jerarcas de la Esma a simular que era la hermana del represor Alfredo Astiz cuando este se inflitró durante 1977 en las reuniones que organizaciones de derechos humanos mantenían en la Iglesia Santa Cruz. Esa operación de espionaje y delación de la cual Labayru participó (la dejaban salir de la ESMA, donde estaba cautiva) determinó el asesinato y desaparición de Azucena Villaflor de Vicenti, Esther Ballestrino de Careaga, María Ponce de Bianco (las tres fundadoras de Madres de Plaza de Mayo), las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet, y otras siete personas.Labayru, que militaba en Montoneros, fue secuestrada el 29 de diciembre de 1976 a los 20 años y trasladada a la ESMA. Estaba casada con Alberto Lennie y tenía un embarazo de 5 meses. Salió viva un año y medio más tarde. Antes, la torturaron, le picanearon los pezones hasta arruinárselos, la violaron (dentro y fuera de la ESMA), la obligaron a parir a su hija sobre la misma camilla sobre la que había sido vejada, la forzaron a entregar a la bebé, la usaron para infiltrarse con Astiz, pero además para comprar pintura y ladrillos o para gestionar escrituras de propiedades robadas a los detenidos-desaparecidos.En su libro, Guerriero no solo reconstruye su historia, sino que pone la lupa en su condición de sobreviviente y en las sospechas que cayeron sobre Labayru luego entre quienes también se habían salvado o habían tenido que escapar al exilio.