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  • Un estudiante de Entre Ríos es finalista de la 11.ª Competencia Argentina de Tecnología del ITBA

    Un estudiante de Entre Ríos es finalista de la 11.ª Competencia Argentina de Tecnología del ITBA

    Un estudiante de Entre Ríos es finalista de la 11.ª Competencia Argentina de Tecnología del ITBA

    Desafío aeroespacial: Con 15 finalistas seleccionados entre 1.800 alumnos de 297 colegios de todo el país, la instancia final de la competencia se llevará a cabo el 30 y 31 de octubre en la Sede Distrito Tecnológico de la universidad. Los primeros tres puestos recibirán becas para estudiar una carrera de grado en el ITBA. Uno de ellos es de Victoria Entre Ríos,

    El ITBA anuncia a los finalistas de la 11.ª Competencia Argentina de Tecnología (OATec) – Desafío Aeroespacial. Este año los 15 estudiantes seleccionados representan a Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, San Juan, Mendoza, La Pampa, Río Negro y Chubut. La final se llevará a cabo el 30 y 31 de octubre en la Sede Distrito Tecnológico de la universidad.
    En la instancia final se evaluará a los finalistas en su conocimiento general sobre la temática planteada, su idoneidad para planificar y resolver problemas, su habilidad manual, la economía de esfuerzo y la capacidad expositiva.
    «Cada edición de la OATec confirma el enorme potencial técnico de los jóvenes de todo el país. Nuestro compromiso es seguir generando espacios de excelencia para que pongan a prueba su talento y vocación», destacó el Ing. Marcelo Perotti, Presidente de la OATec.
    Los participantes que alcancen el primer, el segundo y el tercer puesto obtendrán una beca para estudiar en el ITBA del 100%, el 75% y el 50%, respectivamente. A los colegios representados en la instancia final se les otorgarán, además de un trofeo y diploma, kits de equipamiento de laboratorio.
    La Competencia Argentina de Tecnología (OATec) es una iniciativa del ITBA orientada a despertar vocaciones científico-tecnológicas en los jóvenes, fomentando el uso del método científico, la abstracción y el pensamiento crítico.

    El entrerriano es Alfonso Boschele Navoni, del Colegio de la Mesopotamia D-219 de la ciudad de Victoria, será el único representante de Entre Ríos en la definición del Desafío Aeroespacial organizado por el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA).
    Boschele Navoni ya había aparecido en competencias académicas entrerrianas. En 2023 fue consignado como campeón del Primer Nivel de la Olimpiada Matemática Entrerriana, en una instancia provincial realizada en Santa Elena con estudiantes de la zonal Victoria-Nogoyá-Lucas González.

    Finalistas de la OATec 2026

    Alegre Julián — Colegio Secundario Florentino Ameghino (ITFA) (Buenos Aires)

    Rodríguez Rapetti Vicente — Escuela Técnica Roberto Rocca (Buenos Aires)

    Pérez Arnaudo Lautaro — Goethe Schule Buenos Aires (Buenos Aires)

    Trinidad Sanabria Carlos Leonel — INAC CIATA (Buenos Aires)

    Salina Franco — INAC CIATA (Buenos Aires)

    Boschele Navoni Alfonso — Colegio de la Mesopotamia D-219 (Entre Ríos) 

    Coria Gonzalo — E.E.T.P. N° 460 «Guillermo Lehmann» (Santa Fe)

    Nasurdi Máximo — Instituto Politécnico Superior «Gral. San Martín» (Santa Fe)

    Montilla Sánchez Manuel de la Cruz — Colegio Integral Independencia (San Juan)

    Aguirre Ravlic Juan Cruz — Colegio Universitario Central General José de San Martín (Mendoza)

    Giovarruscio Ivo — Escuela Técnica de la Universidad de Mendoza (Mendoza)

    Marón Mercedes — Escuela Técnica de la Universidad de Mendoza (Mendoza)

    Fanzi Iván Luis — Colegio Secundario Héroes de la Patria (La Pampa)

    Marino Ungar Pedro — Escuela Cooperativa Técnica Los Andes (Río Negro)

    De Leonardis Luca — Escuela Politécnica Nº 701 «Francisco Eduardo Gilardoni» (Chubut)

    Sobre el ITBA
    El Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) es una de las universidades líderes de Argentina en Ingeniería, Tecnología y Negocios, reconocida por su excelencia académica, innovación y fuerte vinculación con el sector productivo. Desde 1959, forma profesionales altamente calificados. Mediante carreras de grado y posgrado en ingeniería, ciencias aplicadas, negocios y tecnología, impulsa la investigación, el desarrollo científico y la transferencia de conocimiento al país y el mundo. A través de la Escuela de Innovación ofrece más de 70 programas de educación ejecutiva para profesionales y organizaciones. Cuenta con sedes en Microcentro y Parque Patricios, y proyecta un nuevo Campus en el Parque de Innovación, en el que  integrará todas sus actividades. Su modelo educativo combina rigor académico, práctica en laboratorios de última generación, experiencias internacionales, proyectos interdisciplinarios y una marcada cultura emprendedora. Además, mantiene alianzas con instituciones de prestigio global y empresas líderes que potencian la formación, la empleabilidad y el impacto de su comunidad en la sociedad.  www.itba.edu.ar

  • Impresión 3D de hormigón: la tecnología que promete construir una casa en 48 horas y ya se usa en Argentina

    Impresión 3D de hormigón: la tecnología que promete construir una casa en 48 horas y ya se usa en Argentina

    Durante décadas, construir una vivienda implicó levantar ladrillo a ladrillo, preparar mezclas de cemento, montar encofrados y esperar varios días para continuar con la obra. Sin embargo, este panorama comenzó a cambiar recientemente con la aparición de las impresoras 3D de hormigón, una tecnología revolucionaria que promete construir una casa en 48 horas.

    Estas máquinas, que han evolucionado desde los laboratorios hasta aplicaciones domésticas, ya se utilizan en distintos países para construir viviendas, edificios, puentes, estaciones ferroviarias y locales comerciales. Su funcionamiento se basa en enormes brazos robóticos que depositan capas de concreto siguiendo un plano digital. Ahora, esta tendencia comienza a ganar impulso también en Argentina.
    Conocida como impresión 3D de hormigón (3DCP, por sus siglas en inglés), esta tecnología busca transformar una de las etapas más tradicionales de la construcción. Aunque en el país aún está en fase inicial, existen proyectos concretos y empresas que apuestan por su desarrollo.
    Entre los protagonistas locales se encuentra Grondplek, un emprendimiento cofundado por los empresarios tecnológicos Mateo Salvatto, Pablo Viana, Tomas Chernoff y Martín Mom, que incorporó al país una impresora de la compañía danesa COBOD. Esta máquina tiene una escala difícil de imaginar para quienes están acostumbrados a impresoras hogareñas: aproximadamente 11 metros de ancho por 11 metros de largo y 7 metros de altura.
    El objetivo de Grondplek es trasladar al sector de la construcción algunas de las ventajas propias de la fabricación aditiva: automatización, precisión, reducción de desperdicios y la posibilidad de crear geometrías complejas o costosas mediante métodos tradicionales.
    Una casa de 120 metros cuadrados en 48 horas
    Uno de los aspectos más destacados de esta tecnología es la velocidad. En diálogo con Clarín, Mateo Salvatto explicó que el programa de trabajo contempla unas 48 horas de impresión para una vivienda de 120 metros cuadrados, incluyendo las paredes y la configuración de doble muro con cámara de aire.
    Sin embargo, aclaró que esto no implica que una familia pueda habitar la casa dos días después de iniciar la impresión, ya que ese plazo corresponde solo a la etapa que realiza la máquina. Posteriormente, hay que completar otras tareas de la obra como en cualquier construcción convencional.
    “La primera reacción de la gente es preguntarme: ‘¿Cómo vas a levantar una casa en 48 horas?’. Pero en realidad es un proceso sumamente rápido. Técnicamente, la máquina puede depositar casi dos metros cúbicos de concreto por hora”, sostuvo Salvatto.
    “Si se trabaja con un turno de 8 horas, se necesitan seis turnos; si se hacen dos turnos, solo tres días. Estamos hablando de horas, cuando tradicionalmente los tiempos se miden en semanas o meses”, agregó.
    La principal diferencia radica en que una tarea que tradicionalmente requiere la coordinación de varios trabajadores, materiales y procesos puede ser automatizada mediante un archivo digital que define dónde, cuándo y cuánto material debe depositarse.
    Cómo se puede «imprimir» una casa
    Las impresoras 3D se caracterizan por materializar diseños mediante diversos materiales. Las principales variantes son FDM (fundición de plástico por boquilla), SLA/LCD (solidificación de resina líquida con luz) y SLS/DMLS (fusión de polvos metálicos o plásticos mediante láser), utilizadas en laboratorios o grandes industrias.
    Incluso la fabricación aditiva alcanza al acero. Un ejemplo destacado es el puente peatonal creado por la empresa neerlandesa MX3D, construido mediante tecnología de impresión por arco de alambre (WAAM), que deposita sucesivas capas de acero inoxidable.
    En el caso de las impresoras de hormigón, el funcionamiento es similar, pero a una escala mucho mayor. En lugar de fundir plástico, estas máquinas moldean una mezcla especial de hormigón a través de un cabezal instalado sobre un brazo robótico o un enorme pórtico automatizado.
    Todo comienza con un modelo tridimensional diseñado por arquitectos e ingenieros. Ese archivo se procesa con software especializado que divide el proyecto en cientos o miles de capas horizontales, generando el recorrido exacto que debe seguir el robot.
    Mientras tanto, una planta mezcladora prepara constantemente el mortero y lo envía mediante una bomba al cabezal de impresión. En lugar de plástico, se emplean mezclas especiales de cemento con plastificantes, acelerantes y otros aditivos que optimizan su comportamiento durante la impresión.
    Posteriormente comienza la etapa de construcción propiamente dicha.
    La principal función de la impresora es levantar la obra gris, es decir, gran parte de la estructura y las paredes. Las instalaciones, aberturas, pintura, revestimientos y terminaciones continúan requiriendo métodos convencionales y mano de obra especializada.
    La boquilla deposita cordones continuos de hormigón siguiendo el recorrido definido por la computadora. Cada nueva capa se apoya sobre la anterior hasta formar paredes, divisiones internas, escaleras, bancos, canteros o incluso parte del mobiliario integrado.
    Según Salvatto, la máquina trabaja con una precisión del orden de los milímetros, con un desvío estimado de aproximadamente cinco milímetros en el posicionamiento.
    Aunque el proceso de impresión no elimina completamente la posibilidad de errores, principalmente en el diseño, la preparación de la mezcla o durante la operación, la digitalización contribuye a reducir buena parte de los desvíos habituales en una obra.
    Qué sucede con la mano de obra
    En una construcción tradicional, los cortes, sobrantes y movimientos de materiales generan desperdicios. En la impresión 3D, la máquina deposita material únicamente donde el diseño digital indica.
    Salvatto calcula que el sistema podría generar un ahorro cercano al 30% en comparación con una construcción tradicional, aunque acl

  • La Facultad de Ciencia y Tecnología convoca a docentes de secundaria a capacitarse en Inteligencia Artificial con el programa #ExperienceAI

    La Facultad de Ciencia y Tecnología convoca a docentes de secundaria a capacitarse en Inteligencia Artificial con el programa #ExperienceAI

    La Facultad de Ciencia y Tecnología convoca a docentes de secundaria a capacitarse en Inteligencia Artificial con el programa #ExperienceAI

     La sede Concepción del Uruguay impulsa esta iniciativa internacional gratuita, desarrollada por la Raspberry Pi Foundation y Google DeepMind, con el objetivo de llevar la vanguardia tecnológica a las aulas de la región.

    La Facultad de Ciencia y Tecnología Sede Concepción del Uruguay abre la convocatoria para Experience AI, un programa educativo de vanguardia diseñado para docentes de nivel secundario. La iniciativa ofrece recursos gratuitos sobre Inteligencia Artificial (IA) y aprendizaje automático (machine learning), buscando que los estudiantes se conviertan en consumidores críticos y creadores responsables de estas tecnologías.
    Esta propuesta llega a la región a través de una alianza institucional con la Raspberry Pi Foundation, posible gracias al financiamiento de Google.org y al trabajo conjunto con la Fundación Sadosky en Argentina. El programa global fue desarrollado originalmente por la Raspberry Pi Foundation y Google DeepMind para apoyar a los educadores en un contexto global cada vez más transversalizado por la tecnología.
    El programa se destaca por su accesibilidad, ya que no se requieren conocimientos previos en inteligencia artificial y los materiales están adaptados para ser utilizados en una amplia gama de materias escolares.
    Al sumarse a Experience AI, los docentes accederán a:

    Recursos listos para usar: Planes de clases, presentaciones, hojas de trabajo y videos basados en investigaciones pedagógicas actualizadas.
    Contexto local y real: Materiales localizados con ejemplos del mundo real, cercanos y relevantes para la realidad de los estudiantes.
    Formación profesional: Espacios de desarrollo docente para que los educadores puedan dictar las sesiones en sus aulas con total confianza.

    A través de esta experiencia, las y los estudiantes no solo explorarán las aplicaciones prácticas de la IA y sus salidas laborales, sino que también reflexionarán sobre las implicancias sociales y éticas de su uso llegando incluso a tener la oportunidad de entrenar sus propios modelos de inteligencia artificial.
    A quién está dirigido
    La convocatoria está abierta a toda la comunidad docente de nivel secundario de todas las áreas. Debido a que los cupos son limitados, se dará prioridad de inscripción a profesores/as de escuelas asociadas, Educación Tecnológica, Matemática y Ciencias Naturales.
          Modalidad e inscripción
    La capacitación es completamente gratuita y se desarrollará bajo un formato híbrido, que constará de 2 encuentros presenciales y 2 encuentros virtuales sincrónicos.
    Los docentes interesados deben registrarse completando el siguiente formulario: https://forms.gle/rN5ss2bpBjo4oRLm9

  • FCyT: más de 650 estudiantes vivieron la ciencia y la tecnología en EUREKA

    FCyT: más de 650 estudiantes vivieron la ciencia y la tecnología en EUREKA

    FCyT: más de 650 estudiantes vivieron la ciencia y la tecnología en EUREKA

     

    La Facultad de Ciencia y Tecnología (FCyT) Sede Concepción del Uruguay de la UADER abrió sus puertas durante tres jornadas consecutivas para que jóvenes de la región exploren su propuesta académica de forma práctica y dinámica.
    La Facultad de Ciencia y Tecnología (FCyT) llevó adelante con gran concurrencia la segunda edición 2026 de EUREKA “Entre Costas”, la muestra práctica de carreras diseñada para que la comunidad educativa regional descubra, explore y viva la universidad desde adentro. Entre el lunes 29 de junio y el miércoles 1º de julio, más de 650 estudiantes colmaron las instalaciones de la casa de estudios.
    La propuesta estuvo especialmente destinada a estudiantes de los últimos años del nivel secundario, pertenecientes a instituciones tanto de Concepción del Uruguay como de localidades de la región, y a público general interesado en la propuesta académica. Durante las tres jornadas, docentes y estudiantes de todas las carreras compartieron experiencias, resolvieron dudas y mostraron el «detrás de escena» de cada disciplina a través de una mirada dinámica, cercana y aplicada.
    Protagonismo estudiantil
    Un aspecto destacado del evento fue la continuidad del desarrollo de una Práctica Educativa Territorial (PET), un espacio donde los propios estudiantes de la FCyT asumieron el rol de anfitriones. Bajo el acompañamiento de sus docentes, diseñaron propuestas lúdicas y didácticas pensadas para que los visitantes interactúen con el conocimiento de forma directa y en primera persona.

    De este modo, el itinerario de la muestra integró recorridos guiados por la facultad, visitas al Museo de Ciencias Naturales, demostraciones en laboratorios y espacios de diálogo genuino con quienes hoy habitan las aulas de la casa de estudios.
    Próxima edición
    Para lo que resta del año, la FCyT tiene prevista una tercera edición. El objetivo principal es garantizar que aquellas instituciones educativas que no pudieron asistir en esta oportunidad tengan la posibilidad de vivir la experiencia EUREKA.
    Contacto para medios e instituciones: Las escuelas e interesados en participar de las próximas actividades pueden comunicarse vía correo electrónico a: fcyt_extensioncdelu@uader.edu.ar 

  • Carolina Markowskyj, especialista en derecho y tecnología: “Cada selfie es una firma en un contrato que nunca leíste”

    Carolina Markowskyj, especialista en derecho y tecnología: “Cada selfie es una firma en un contrato que nunca leíste”

    Carolina Markowskyj, especialista en derecho y tecnología: “Cada selfie es una firma en un contrato que nunca leíste”

    Hay una escena que se repite millones de veces al día en todo el mundo: alguien ve un trend en TikTok o Instagram, sonríe y, sin pensarlo demasiado, abre la cámara, graba, sube el contenido e interactúa con otros usuarios que hacen lo mismo. Parece inofensivo y divertido, y en gran medida lo es. Sin embargo, debajo de esa pantalla brillante existe una realidad casi invisible que rara vez enfrentamos.

    Somos la generación más fotografiada de la historia y, sin haber firmado ningún acuerdo formal, también la más observada. Esto no es una teoría conspirativa, sino una realidad cotidiana: términos y condiciones que no leemos, algoritmos que analizan nuestras microexpresiones y bases de datos que conocen cómo lucimos sin filtro, cuándo sonreímos e incluso cómo envejecemos.
    “No sos el usuario de estas plataformas. Sos el producto. Y tus datos, la materia prima”, señala Carolina Markowskyj, abogada y especialista en derecho y tecnología. Cada día se generan 2,5 quintillones de bytes en el mundo, y una parte significativa proviene de nosotros: nuestras fotos, nuestra ubicación y nuestra voz.
    ### La ilusión de lo gratis
    En el mundo tecnológico existe una frase muy conocida: si el servicio es gratis, el producto sos vos. Redes sociales, filtros y challenges virales funcionan dentro de un sistema económico que se sustenta en algo muy concreto: nuestra atención, nuestro comportamiento y, cada vez más, nuestra imagen.
    Al subir una foto, no solo compartimos un momento: entregamos datos biométricos —la forma de nuestra cara, la distancia entre los ojos, nuestros gestos— que muchas empresas almacenan, analizan y, según sus políticas, pueden usar para entrenar inteligencia artificial, compartir con terceros o incluso vender.
    ¿Suena exagerado? En 2020, la empresa Clearview AI recopiló más de tres mil millones de imágenes tomadas de redes sociales sin consentimiento explícito para construir una base de reconocimiento facial utilizada por fuerzas de seguridad en varios países. Muchas de esas fotos eran selfies comunes de personas comunes.
    ### Los trends que cuestan más de lo que parecen
    Los trends son, en esencia, una máquina perfecta de contenido gratuito que genera millones de piezas similares, sostiene los algoritmos y mantiene nuestra participación casi automática. El problema surge cuando esa dinámica exige cada vez más mostrar nuestra cara.
    Así aparecen los clásicos: “¿cómo me vería con…?”, filtros que envejecen o rejuvenecen, aplicaciones que transforman nuestro aspecto o nos muestran versiones alternativas de nosotros mismos. Estas herramientas son entretenidas, pero también funcionan como mecanismos de recolección de datos faciales disfrazados de entretenimiento. La diversión es el anzuelo; los datos, el objetivo real.
    No se trata de dejar de usar las redes ni caer en paranoia, sino de hacer una pausa, aunque sea breve, antes de descargar una aplicación, subir una foto o sumarse a un challenge, y preguntarse qué estamos entregando a cambio de nuestra imagen.
    ### Riesgos que conviene tener en cuenta
    – **Apps de transformación facial:** recopilan datos biométricos que pueden usarse para entrenar inteligencia artificial.– **Challenges con fotos personales:** alimentan bases de datos de reconocimiento facial; la nostalgia funciona como cebo.– **Geoetiquetas en tiempo real:** exponen rutinas, ubicaciones y hábitos.– **Sincronización automática de contactos:** no solo compartimos nuestros datos, sino también los de otras personas.– **Tests de personalidad:** muchos cuestionarios virales recopilan información psicográfica valiosa para segmentar publicidad con precisión inquietante.– **Deepfakes:** con suficientes imágenes personales, se pueden generar videos o fotos falsas muy creíbles.
    ### El precio de pertenecer
    Existe un aspecto menos visible, pero igualmente poderoso: la presión social para participar. Los trends crean una sensación inmediata de comunidad. Quienes no se suman pueden sentirse excluidos, aburridos o anticuados. No es casualidad; las plataformas están diseñadas —no es metáfora, sino ingeniería deliberada— para que la inclusión recompense y la exclusión duela.
    No es una debilidad sucumbir a esa presión —es humano—, pero reconocerlo es el primer paso para tomar decisiones más conscientes. Para elegir cuándo participar y cuándo observar desde la orilla.
    Tu imagen te pertenece. Tus datos también. Mereces saberlo y decidir conscientemente en manos de quién los estás poniendo.

  • Hospital Urquiza y la tecnología de impresión 3D aplicada para la atención médica

    Hospital Urquiza y la tecnología de impresión 3D aplicada para la atención médica

    Hospital Urquiza y la tecnología de impresión 3D aplicada para la atención médica

    El Hospital Justo José de Urquiza analiza incorporar tecnología de impresión 3D aplicada a la atención médica, luego de la experiencia impulsada por el licenciado en enfermería Iñaki Etcheverry, quien comenzó a desarrollar distintas piezas destinadas al uso cotidiano dentro del centro de salud.

    Etcheverry explicó que inició sus trabajos con la fabricación de elementos menores utilizados en la atención diaria de pacientes, aunque el proyecto más innovador es una férula elaborada íntegramente mediante impresión 3D. El dispositivo fue diseñado como alternativa al yeso tradicional, especialmente para lesiones de codo, antebrazo y tobillo.
    Según detalló el profesional, las ventajas de esta nueva herramienta son múltiples. Al tratarse de una superficie no porosa, resulta más higiénica, además de ser lavable y reutilizable. A esto se suma una importante reducción de costos: mientras un yeso convencional tiene un valor cercano a los 25 mil pesos, la férula impresa en 3D ronda los 3 mil pesos.
    El funcionamiento también representa una innovación en la práctica médica. La pieza se ablanda mediante agua caliente y luego se coloca sobre la zona lesionada, adaptándose a la anatomía del paciente. Posteriormente se venda para su correcta fijación. Una vez finalizado el tratamiento, la férula puede volver a calentarse para recuperar su forma original y ser reutilizada.
    Como antecedente de este tipo de iniciativas, en 2018 la contadora María Laura Gabino realizó un trabajo de tesis en el que ya se abordaban las ventajas de la impresión 3D aplicada al ámbito sanitario, destacando especialmente la reducción de costos y las mejoras en la calidad de atención.
    Tras los resultados obtenidos, el Hospital Justo José de Urquiza evalúa ahora distintas alternativas para avanzar con esta tecnología, entre ellas la compra de una impresora 3D y la capacitación del personal, o bien la posibilidad de establecer vínculos con terceros especializados en este tipo de desarrollos.

  • Drones, riego, siembra y fertilización variable e intensificación de cultivos: el giro productivo de un productor que suma tecnología y manejo

    Drones, riego, siembra y fertilización variable e intensificación de cultivos: el giro productivo de un productor que suma tecnología y manejo

    Drones, riego, siembra y fertilización variable e intensificación de cultivos: el giro productivo de un productor que suma tecnología y manejo

    El dron pasó de ser una novedad a ser una realidad en los campos argentinos. En 2024 había apenas 50.000 hectáreas trabajadas con drones en la Argentina, tanto para pulverización como para siembra. Un año después, en julio de 2025, la superficie ya había escalado a un millón de hectáreas y, tras la actual campaña gruesa, se proyecta que supere los 2 millones. En paralelo, la cantidad de equipos también crece a ritmo acelerado: hoy hay cerca de 2.000 drones operativos en todo el país, en un proceso de adopción tecnológica que empieza a transformar la forma de producir. Así lo hicieron saber los especialistas en Expoagro 2026.En ese contexto de expansión, la experiencia de La Federala refleja cómo estas herramientas pasan de ser una novedad a convertirse en parte del manejo cotidiano. Allí, Lucas Gandolfi lidera una empresa familiar que, a 50 años de su fundación, combina tradición productiva con una fuerte apuesta por la innovación.En el corazón agrícola del partido de Rojas, en la localidad de Carabelas, la historia de la empresa es también la historia de cómo la tecnología fue transformando la manera de producir.El dron tiene múltiples funciones: siembra avena, hace aplicaciones dirigidas para malezas y aplicaciones para enfermedades.Actualmente, la empresa trabaja unas 1.500 hectáreas (1.000 propias y 500 alquiladas) con un esquema diversificado que incluye soja y maíz (cultivos estivales) con trigo, arveja y carinata (cultivos invernales).A la par, desde hace una década se especializa en la multiplicación de semillas para grandes semilleros, como Bayer en maíz y Don Mario y Stine en soja y trigo.Drones: precisión quirúrgica en el control de malezasUno de los cambios más visibles en los últimos años fue la incorporación de drones. Lo que comenzó como una herramienta exploratoria se convirtió en un eje clave del manejo. En un primer momento, el objetivo para mapear malezas. «Estamos complicados con sorgo de Alepo y raigrás, y esta tecnología nos permitió hacer aplicaciones dirigidas”, explicó.El proceso combina sensores, algoritmos y validación humana. A partir de vuelos con drones multiespectrales, se generan mapas donde el productor identifica las malezas objetivo, en un sistema que Gandolfi compara con los captchas de internet: “Marcás dónde está la maleza y el sistema lo replica en todo el lote”.El riego le da estabilidad en los rindes. Hoy tiene 540 hectáreas regadas.El resultado es un salto en eficiencia. “No solo ahorramos insumos y bajamos costos, sino que somos mucho más efectivos en el control”, asegura. Pero hay un tercer beneficio clave: la selectividad. “En el caso del sorgo de Alepo, podemos aplicar dentro del cultivo de maíz productos que, si se aplican a todo el lote, afectan el rendimiento. Así evitamos ese daño”.Pero a partir de sus funcionalidades, además del control de malezas, los drones fueron utilizados para otras labores. Este año, por ejemplo, realizaron aplicaciones completas de fungicidas en soja, con resultados “excelentes” y una operatoria ágil. También incursionaron en la siembra aérea de verdeos.“Estamos boleando avena sobre cultivos en pie. Después de lluvias, cuando no hay piso, el dron es espectacular porque te permite entrar en el momento justo”, destacó como otra de las funcionales de esta tecnología.En este marco, el ecosistema de drones creció rápido: “En los últimos dos años aparecieron varias empresas de servicios en la zona del norte bonaerense, y los costos hoy están en línea con otras alternativas”, apuntó.En esta línea, según la visión de Gandolfi, el uso de drones muestra hoy valores competitivos frente a otras alternativas. Una aplicación de herbicida dirigida se ubica entre 13 y 14 dólares por hectárea, mientras que una aplicación de lote completo ronda los 11,50 dólares, en línea con lo que cobra un avión. El mapeo de malezas, en tanto, se sitúa entre 6 y 8 dólares por hectárea, dependiendo de la superficie, y la siembra de verdeos puede oscilar entre 20 y 35 dólares.“Hoy están compitiendo de igual a igual con el resto de las aplicaciones”, resume, destacando que, además del costo, el diferencial está en la precisión y la oportunidad de trabajo que aporta la tecnología.Animal que no sale como reproductor, lo termina y lo vende como gordo.Conocer el suelo para decidir mejorOtro pilar del sistema es el manejo por ambientes, apoyado en un mapeo de los suelos. Desde hace tres años, la empresa releva sus campos con una tecnología que permite conocer las características físicas y químicas metro a metro. “Antes hacíamos muestreos puntuales y sacábamos promedios. Hoy tenemos información de todo el lote y eso cambia completamente la forma de decidir”, explicó.Ese conocimiento se integra con mapas de rendimiento históricos e índices de vegetación para delimitar zonas de distinto potencial. A partir de allí, implementan siembra variable en maíz, tanto comercial como semilla, y fertilización variable, especialmente en trigo.Lucas Gandolfi recorriendo parte del campo a caballo.“Analizamos los resultados de la campaña de trigo y vimos que, incluso con rindes excelentes, podríamos haber ahorrado nitrógeno en algunos sectores”, cuenta. En un contexto de altos precios de la urea, ese aprendizaje cobra aún más valor.Para Gandolfi, la ganancia es doble con el uso de esta tecnología: “Primero, conocer esa ‘caja negra’ que es el suelo. Y después, trabajar para subir pisos y techos de rendimiento”.La empresa mantiene un modelo de maquinaria tercerizada, aunque con una exigencia creciente hacia los contratistas en términos tecnológicos. “La tecnología avanza muy rápido y tratamos de que quienes trabajan con nosotros también se suban a ese proceso”, explica.Imagen de uno de los lotes ambientados.Estabilidad en un clima cada vez más variableEl otro gran salto tecnológico de la empresa es el riego. Con 270 hectáreas equipadas y un total de 540 hectáreas bajo sistema, la firma encontró en esta herramienta una forma de estabilizar la producción frente a la creciente variabilidad climática. “El riego llegó para quedarse. Nos permite manejar una variable clave como es la humedad”, afirmó.El proyecto comenzó hace 12 años, inicialmente enfocado en la producción de semilla de maíz. Pero las sucesivas crisis hídricas, sobre todo en los últimos 5 años, ampliaron su uso hacia cultivos de grano.“Empezamos a regar trigo y soja de segunda, y vimos que, aplicando poca agua en momentos críticos, logramos muy buena eficiencia de conversión: milímetros aplicados por kilos producidos”, explicó.Lucas Gandolfi, productor de Rojas, junto con su hijo, con el rodeo detrás.Además del impacto en los rindes, el riego mejora la estabilidad del sistema y hasta potencia otras prácticas agronómicas, como la incorporación de fertilizantes o la eficacia de herbicidas.Hoy cuentan con seis equipos, adquiridos en parte gracias a financiamiento. “El acceso al crédito es fundamental para este tipo de inversiones”, remarca Gandolfi, quien también participa de un grupo CREA de regantes para intercambiar experiencias y mejorar el manejo.Una campaña para recuperar el ánimoTras varios años golpeados por el clima, la campaña actual trajo alivio. Los resultados en trigo fueron contundentes: 75 quintales promedio, muy por encima de los 55 presupuestados. “Fue una cosecha récord para nosotros”, señaló. Gandolfi resaltó la participación en CREA, que es clave.En maíz para semilla, los rindes superaron entre un 20% y un 30% lo esperado, mientras que las perspectivas para maíz comercial y soja son también positivas. “Después de cinco años difíciles, este año se nos están dando las cosas. El ánimo está alto”, resume.Diversificación y rotación más intensivaEn paralelo, la empresa busca diversificar su esquema agrícola. La arveja ya es parte de la rotación desde hace seis o siete años, con buenos resultados en combinación con maíz de segunda.La novedad es la carinata, un cultivo invernal que permitirá intensificar el uso del suelo y mejorar la secuencia de cultivos. “Estamos buscando alternativas al trigo, sobre todo por el costo de los fertilizantes. La carinata tiene bajo consumo de agua y permite después una soja con muy buen potencial”, explica.Siembra con Precision Planting.En ese camino, la carinata aparece no solo como una alternativa agronómica sino también como una apuesta estratégica a nuevos mercados. Se trata de un cultivo con demanda creciente a nivel global, vinculado a la producción de biocombustibles y a esquemas de agricultura más sustentables, lo que abre la puerta a contratos con trazabilidad y precios diferenciados. “La idea es hacerlo bajo contrato, asegurando la comercialización”, comentó el productor.Ganadería y genética: el nuevo rumboEl cambio más estructural, sin embargo, se está dando en la ganadería. Tras la compra de un campo vecino, la empresa redujo su rodeo y redefinió su estrategia hacia la genética.“Vendimos el 70% de la hacienda para poder comprar el campo y decidimos enfocarnos en una cabaña”, cuenta Gandolfi. El objetivo de la firma es producir reproductores, con un esquema de puro controlado y proyección a pedigree.El proyecto incluye inseminación artificial, transferencia embrionaria y un convenio con una cabaña, mediante el cual reciben embriones para implantar en sus propias vacas.Vendió parte de su hacienda para comprar un campo y ahora redefinió su estrategia productiva yendo a la genética.“Queremos empezar a vender toros y vaquillonas en dos años. Y lo que no vaya a genética, se va a terminar como animal gordo en un sistema de ciclo completo”, detalló.Cultura empresarialMás allá de cada herramienta puntual, lo que emerge en La Federala es una lógica de trabajo basada en datos, comparación y mejora continua. En ese sentido, la participación en CREA es clave. “Hace 12 años que estamos en CREA Pergamino, y gran parte del cambio en la empresa tiene que ver con eso”, reconoció Gandolfi. También utilizan herramientas como la DAT, que permite comparar resultados productivos, económicos y ambientales a gran escala.