Etiqueta: textil

  • Capacitan nuevos oficios para reforzar la producción textil – El Miércoles Digital

    Capacitan nuevos oficios para reforzar la producción textil – El Miércoles Digital

    Capacitan nuevos oficios para reforzar la producción textil – El Miércoles Digital

    Mientras enfrenta la caída del consumo y el avance de las importaciones, el espacio productivo sostiene puestos de trabajo mediante la transmisión de conocimientos entre trabajadores experimentados y quienes se incorporan, fortaleciendo la fabricación de indumentaria, calzado, bolsos y marroquinería.
    La producción textil atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. La caída del consumo, la competencia de productos importados y la retracción de la actividad industrial impactan de lleno en talleres y emprendimientos de todo el país. En ese escenario, la Cooperativa de Trabajo Darío Santillán Ltda. apuesta a sostener la producción y las fuentes laborales a través del trabajo organizado.
    Agustín Navarro, referente de la entidad, explicó que el proyecto forma parte de una estructura más amplia vinculada al Frente Popular Darío Santillán, donde se desarrollan distintas unidades productivas y espacios de comercialización. “Tenemos una comercializadora que se llama Mecopo, Mercado de Consumo Popular, donde comercializamos los distintos oficios y ramas de trabajo que desarrollamos”, indicó.
    Producción textil y marroquinería
    Una de las principales actividades se desarrolla en Lomas de Zamora, donde funciona un polo dedicado a la fabricación de calzado y artículos de marroquinería. “Allí producimos toda la línea de marroquinería, calzado, bolsos y mochilas”, detalló Navarro. A su vez, en Avellaneda cuentan con otro espacio productivo orientado a la confección de indumentaria laboral y prendas elaboradas con telas planas. El dirigente señaló que muchas de las personas que integran los emprendimientos ya contaban con experiencia previa en el rubro, mientras que otras se incorporaron para capacitarse y aprender nuevos oficios. “Siempre hay compañeros y compañeras que vienen con conocimientos previos y después se suman otras personas que tienen ganas de aprender. Nos nutrimos de esas experiencias y construimos colectivamente”, afirmó.
    Treinta familias vinculadas al trabajo
    En el polo de Lomas de Zamora participan alrededor de 30 familias, mientras que una cantidad similar desarrolla tareas en el espacio productivo de Avellaneda. La experiencia se sostiene sobre la formación permanente y la transmisión de saberes entre quienes tienen trayectoria en los distintos oficios y quienes se incorporan posteriormente. Para Navarro, esa combinación permite fortalecer las capacidades productivas y ampliar las oportunidades laborales dentro de la organización.
    Un contexto adverso para la industria
    Consultado sobre las perspectivas a futuro, el referente fue contundente al describir la situación que atraviesa el sector. “Nuestro objetivo hoy es seguir existiendo”, resumió. Según explicó, la apertura de importaciones y la caída de la actividad industrial afectan directamente a los emprendimientos textiles y manufactureros. “Hay un proceso de desindustrialización que golpea a todos los rubros: textil, alimentos, construcción y muchos otros”, sostuvo. El cooperativista consideró que las dificultades no se limitan a la producción. También advirtió sobre el impacto de la cancelación de programas laborales que sostenían ingresos para miles de trabajadores y trabajadoras en barrios populares.
    Una herramienta para construir comunidad
    Más allá de las dificultades económicas, Navarro destacó el valor social de la organización colectiva y reivindicó el trabajo asociativo como una forma de vida. “Para nosotros es una forma de vida. Tenemos otra lógica donde prima la necesidad de las personas más que lo económico”, expresó. El referente consideró que la construcción comunitaria permite generar respuestas diferentes a las que propone el mercado y fortalecer vínculos solidarios en los territorios. “Creemos que desde esta forma de trabajo se puede construir una sociedad distinta, basada en lo colectivo y en la organización comunitaria”, concluyó.
    Fuente: Elaboración de El Portal de las Cooperativas a partir de entrevista realizada en Radio Atlántica (Mar de Plata, Buenos Aires).

     
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  • Silke y el arte textil argentino: de la posguerra europea al Museo Nacional de Bellas Artes

    Silke y el arte textil argentino: de la posguerra europea al Museo Nacional de Bellas Artes

    Silke y el arte textil argentino: de la posguerra europea al Museo Nacional de Bellas Artes

    Mientras su madre trabajaba, la pequeña Silke recogía los retazos de tela que caían al piso en la empresa de costura que había montado después de la Segunda Guerra Mundial, cuando su familia de origen austriaco se exilió a Alemania del norte, donde, como en casi toda Europa, no había hombres. «Estaban muertos, encarcelados o lisiados, por eso las mujeres se ocuparon de mantener la vida», relata la artista nacida en 1943.La artista Silke. Foto: Guillermo Rodríguez Adami. En ese momento, la moda vienesa era igual de importante que la de París, y dado que su madre tenía muy buen gusto y habilidad organizativa, comenzó a confeccionar piezas como camisas en lugar de blusas y prendas para una mujer moderna. El problema era que, mientras el negocio prosperaba, la falta de alimentos y el frío que debían pasar eran insoportables, por lo que quedarse no era una opción.Fue entonces cuando su padre, que había pasado un tiempo en nuestro país, recordó que aquí la comida abundaba. «No tuve un plato lleno hasta que subimos al barco», confiesa. Cuando llegaron a Argentina, aquella madre sostenedora se dispuso a empezar de cero, aunque la materia prima por entonces no era de buena calidad.Teñir y estamparSin embargo, para Silke fue una oportunidad, ya que descubrió que las telas se podían teñir y estampar. De esos primeros años, instalados en el barrio de Florida, recuerda cómo pasaron de la escasez a la abundancia. «La vida se abrió. Incluso pudimos empezar a ir a una escuela Waldorf y teníamos una institutriz y profesora que me mostró el arte, marcando el rumbo de mi vida».Cuando terminó el secundario, estudió diseño textil y sastrería en Múnich y Buenos Aires y trabajó en empresas industriales, entre ellas la fábrica textil de la madre de la coleccionista Marion Eppinger, que también era artista y había adquirido obras en su Budapest natal, donde fusionó su creatividad con la exigencia del campo laboral.Silke cosiendo. Foto: gentileza»Era todo muy chic y aprendí mucho, pero en un momento me aburrí. Entonces empezó la fusión entre mi arte y la tela. En 1965 tuve mi primera muestra en una agencia de Peugeot en Martínez, donde, entre mis cerámicas, dibujos y pinturas, incluí los textiles. La gente no entendía nada y me preguntaba porque no eran objetos útiles. El auge de la técnica que tanto me gustaba llegó décadas más tarde».En esos años, donde se destacaban las nuevas vanguardias, la estética que impulsaba Silke desentonaba. «Me criticaban porque usaba color y no abordaba temas fuertes o políticos, pero no me importaba. Me uní a otros colegas que, si bien venían de diferentes campos, desde el teatro hasta las Bellas Artes, se interesaban en el textil. Aun así, la mayoría se regía por lenguajes guiados por la abstracción y lo que se veía en la industria de la moda, por lo que también me resultaba complejo.» La artista asegura que jamás obedeció a las tendencias y que prefiere hablar de su trabajos como expresiones atemporales y no contemporáneas.A la par de esos primeros pasos en el mundo del arte, llegó la maternidad y el desamor, ya que Silke comparte que su primer marido no alentó su carrera. «Fue una época muy difícil, donde para preservar el matrimonio me quedé en casa con mis hijos, algo que creía era importante, pero también necesitaba hacer lo que me apasionaba».Su cuarto propioFrente a la limitación, encontró su «cuarto propio» y aprendió a crear con lo que tenía a disposición. Irónicamente, es tiempo de replanteo le dió la libertad que anhelaba. «Estábamos en un viaje familiar, donde en la Aduana tuve que llenar unos papeles. Cuando, bajo ocupación, puse que era ama de casa, mis hijos me miraron asombrados. Vos sos artista, me dijeron. Fue un momento de revelación».La artista Silke. Foto: Guillermo Rodríguez Adami. Silke logró acomodar su rumbo, en parte gracias a un libro que su amiga Beatriz Bongliani le regaló. «Cartas a una joven poeta» de Rainer Maria Rilke le ayudó a entender que uno no puede vivir sin hacer lo que le gusta. Así fue como de esa separación nacieron los cimientos que la consolidaron y gracias a los cuales comenzó una etapa de exploración entre los sentimientos y el color, la monumentalidad y la espiritualidad. Se abocó a estudiar de manera obsesiva antropologìa, cábala, astrología y religiones, en busca de las respuestas que le permitieran entender las visiones que había comenzado a tener.»Lo que me aparece ahí», dice mientras señala el aire, «son las imágenes que me entrega el universo y que vuelco en mis telas». Esas representaciones de lo espiritual la llevaron a desarrollar una intensa búsqueda para comprender preguntas básicas de la humanidad, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Su material primordial es la seda, ya que, a diferencia de otros, tiene una cualidad casi transparente, que le permite transmitir esas visualizaciones de manera fiel.La artista afirma que las apariciones suceden porque su canal de comunicación está abierto, gracias a un entrenamiento de la creatividad que se gesta en una línea fina entre dar permiso y dejar que entren los mensajes sin forzar. «Nunca perdí mi cualidad creativa porque de chica fui estimulada y acompañada. En mi casa jamás me dijeron que no podía sino que frente a la duda, probara. El arte me dió todas las posibilidades y por eso creo que la gente lo consume. Porque te da una riqueza espiritual que no se puede comprar.»Otro elemento fundamental de su trabajo es la monumentalidad. Si la obra pide espacio, ella se las arregla para poder otorgarlo. «La obra más grande que hice tiene 7 metros de largo. La diseñe subiendo al techo de mi casa para armar la composición. Luego dibujé las líneas básicas a continúe el trabajo a máquina».Frente a la pregunta de si considera que es importante tener oficio para hacer arte, considera que es crucial aunque no excluyente. «Es importante tener conocimientos para plasmar lo que nos llega, sino las ideas se escapan. Mi búsqueda tiene que ver con hacer un trabajo duradero que le llegue a otros, no uno que se barra con la escoba.»Esoterismo y brujeríaPor último, dos temas claves para entender a Silke. Por un lado, un impulso de precursora accidental, que aparece con sucesos como cuando volcó en sus obras temas y figuras relacionados con sus estudios, que no fueron bien recibidos por percibirse cercanos al esoterismo y la brujería.»En los años 90 presenté obras dedicadas a los arcanos, que varios años más tarde llevé al Museo de Arte Decorativo. Entre una experiencia y la otra, la diferencia del público fue abismal. Mientras que la segunda vez las salas estaban repletas, antes me habían advertido que no hablara de eso. Desde los años 2000 se entiende a la astrología y al tarot desde otro lugar, porque lo espiritual es universal y nos toca a todos».»Traje arcano», de Silke. Foto: gentileza.Ella habla una y otra vez de su deseo por mostrarle al mundo su obra, que desde hace más de 30 años la recibe con los brazos abiertos. Con la astucia organizativa y un poder de autogestión heredados de su madre, recorrió Europa, América Latina y Asia promoviendo el arte textil argentino. «En 1993 tuve mi primera muestra en el museo textil más importante del mundo en Polonia, donde el director me dijo que éramos el tercer país más importante en cuanto a esta técnica. Estábamos pisando fuerte y se veía, incluso sin tener recursos ni nadie que nos ayudara».Silke es una potencia que, decidida a crear su propio rumbo, ya sea sola o de la mano con otros, ha logrado internacionalizar y potenciar el arte textil. Hoy reúne sus primeros 60 años de carrera en un libro monumental, donde «se jugó todo» para plasmar una vida de arte, que se presenta desde el 6 de abril en el Museo Nacional de Bellas Artes. «Me gusta hacer cosas para que perduren a lo largo del tiempo».

  • Es dueño de una empresa textil y lo acusan de intentar matar a sus socios con veneno en la comida

    Es dueño de una empresa textil y lo acusan de intentar matar a sus socios con veneno en la comida

    Es dueño de una empresa textil y lo acusan de intentar matar a sus socios con veneno en la comida

    Un hombre fue detenido como acusado de intentar asesinar a sus dos primos, con quien tiene una empresa textil de Paso del Rey, en Moreno, colocándoles veneno en altas dosis en las viandas que comían a diario.Todo comenzó en septiembre último, cuando Augusto Chaud y su hermana Delfina, comenzaron a tener malestares que derivaron en varias internaciones que se extendieron hasta febrero de este año.Esto alertó a ambos, principalmente en la joven que estaba cursando un embarazo, según indicaron las fuentes del caso a Clarín.Luego de varios estudios se comprobó que tenían un alto nivel de plomo en sangre y cromo en orina. Según precisó un investigador, los niveles superaban ampliamente el valor promedio.A raíz de ello, se realizaron estudios de laboratorio en los alimentos que venían consumiendo diariamente y donde se estableció la presencia de nitrito y nitrato, dos compuestos naturales utilizados como conservantes en alimentos como carnes procesadas.Los hermanos afirmaron que los únicos alimentos que ingerían eran de unas viandas que tenían en el comedor de la empresa familiar “Gabor Saic”, y al que solo tenían acceso ellos y su primo y socio, Pedro Fiore (42).Fue entonces que en abril de se presentaron ante la Justicia para radicar la denuncia.La fiscal Verónica Pittella, a cargo de la Fiscalía N° 8 de Moreno, solicitó que se secuestren y analicen las cámaras de seguridad de la empresa.Personal de la DDI de Moreno-General Rodríguez llegó hasta el lugar y se encontraron con que las cámaras se habían borrado, información que corroboraron cuando uno de los encargados dijo que existieron cuatro intentos de reseteo.Pero finalmente se pudo recuperar una de las filmaciones, en donde se ve ingresar al sector donde guardaban las viandas a una personal cuyas características físicas eran similares a las de Fiore.Ante esta situación, la fiscal Pittella solicitó un allanamiento a la casa del sospechoso, ubicada en Villa Devoto, donde se encontró microscopios, ampollas, frascos, goteros y bidones con sustancias, cuadernos con anotaciones sugerentes, así como también se secuestraron teléfonos celulares y computadoras, todo lo que será objeto de pericias.Fiore quedó aprehendido por el delito de homicidio agravado por el suministro de veneno en grado de tentativa.Además de la DDI de Moreno-General Rodríguez, participaron la Policía Científica y la Ecológica de la Provincia de Buenos Aires y la División Homicidios de la Policía de la Ciudad.