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  • Durante una búsqueda de metales en un campo, descubren un raro objeto de oro de más de 1700 años que tiene un grabado de una diosa

    Durante una búsqueda de metales en un campo, descubren un raro objeto de oro de más de 1700 años que tiene un grabado de una diosa

    Durante una búsqueda de metales en un campo, descubren un raro objeto de oro de más de 1700 años que tiene un grabado de una diosa

    Expertos describieron como “raro tanto por su tamaño como por su valor artístico” al valioso objeto de oro descubierto en Inglaterra: un anillo de más de 1,700 años de antigüedad, hallado por un aficionado a la detección de metales.

    La organización benéfica británica South West Heritage Trust, responsable de investigar y proteger el patrimonio histórico de los condados de Somerset y Devon, dio a conocer la historia detrás de esta joya milenaria mediante un comunicado publicado a principios de junio.
    El hallazgo ocurrió en 2018, cuando Kevin Minto encontró el anillo enterrado en un campo cercano a Ilminster, Somerset, mientras buscaba objetos metálicos con un detector, con el permiso del propietario del terreno.
    El 2 de junio de este año, la organización anunció la adquisición del anillo —denominado Anillo de Ilminster— junto con otras monedas antiguas encontradas en el mismo lugar, tras pagar una suma que asciende a miles de libras esterlinas.
    Según South West Heritage Trust, se recaudaron 78,010 libras esterlinas (aproximadamente 104,000 dólares estadounidenses) para adquirir el anillo y el tesoro asociado. Esta cifra fue posible gracias al apoyo de Arts Council England / V&A Purchase Grant Fund, Art Fund, la Wolfson Foundation, Headley Trust, además del respaldo local de Friends of The Museum of Somerset, el Ayuntamiento de Ilminster, Taunton U3A y la Ilminster Education Foundation.
    De acuerdo con la cadena estadounidense CNN, Kevin Minto recibió la mitad del monto pagado, mientras que la otra mitad fue entregada al propietario del terreno. Además, Minto compartió su parte con un amigo, su “compañero de búsqueda de tesoro”.
    El anillo es una joya romana de finales del siglo III, fabricada en oro y grabada con la imagen de la diosa Victoria, símbolo del triunfo y el éxito en la mitología romana. Posee un peso notable de 48 gramos y presenta un diseño elaborado que incluye una gema finamente tallada, donde Victoria aparece conduciendo un carro tirado por dos caballos. Este conjunto lo convierte en un hallazgo sin precedentes en Gran Bretaña y único en el suroeste de Inglaterra.
    La conservadora principal de South West Heritage Trust, Amal Khreisheh, señaló al diario británico The Guardian que el anillo pudo haber pertenecido a un gobernador, comerciante o terrateniente destacado de la época. Destacó que, hacia finales del siglo III, en la zona de Ilminster existían varios romanos adinerados y rutas comerciales activas.
    Khreisheh añadió que el hallazgo arroja luz sobre un periodo de agitación en el sur de Somerset entre los años 286 y 296, cuando esta región formaba parte del Imperio romano. Es probable que el anillo fuera enterrado alrededor del año 297 como parte de un tesoro que incluía monedas, objetos de plomo y cerámica.
    El Anillo de Ilminster pasará a formar parte de la colección romana del Museo de Somerset. Según Khreisheh, su excepcional tamaño, peso y calidad artística lo convierten en una pieza espectacular que solo puede compararse con hallazgos similares en el continente europeo.

  • El fútbol tiene su historia: la pelota sigue rodando – El Miércoles Digital

    El fútbol tiene su historia: la pelota sigue rodando – El Miércoles Digital

    El fútbol tiene su historia: la pelota sigue rodando – El Miércoles Digital

    A pocos días del inicio del Mundial del deporte más popular del planeta, el profesor Gustavo Sirota hace un repaso sobre la historia de la pelota, sus negocios, etc.
     
    Por GUSTAVO SIROTA
     
    Cada cuatro años “el mundial” dispara las emociones de millones de aficionados a lo largo del planeta. El más popular de los deportes convoca a sus fanáticos movilizando la ilusión de convertirse en “campeón del mundo”. Detrás del juego que conocemos hay una larga historia, algunas curiosidades y hasta la disputa sobre si fueron los ingleses o los guaraníes los “inventores” de esta pasión llamada futbol.
    El mundo deportivo se apresta a vivir una de sus fiestas más importantes. Como cada cuatro años la atención se centra en la Copa del Mundo de futbol. Cuarenta y ocho selecciones compiten este 2026 por el título de ser el mejor seleccionado del planeta.
    Dólares de por medio, Donald Trump podrá cumplir uno más de sus caprichos de megamillonario: llevar el torneo nuevamente a su tierra. Sin tradición futbolera – junto a México y Canadá – Estados Unidos recibirá al futbol del mundo por segunda vez – ya lo hizo en 1994 y México en 1970 – y como ningún otro evento atrapará la atención de fanáticos y no tanto, que vibrarán al compás de una pelota.
    Pasión que atrapa a millones. Suman 270 millones – 1 de cada 10 son mujeres – de jugadores/as en actividad y federados, incluyendo, además del futbol 11 tradicional, las distintas variantes – futsal, futbol 7, de playa, futbol adaptado, futgolf, etc. -. Reunidos en más de 1.700.000 equipos, representan unos 301.000 clubes desperdigados a lo largo y ancho del planeta. Alrededor de 150.000 son deportistas profesionales – 130 mil hombres y 20 mil mujeres – registrados en 3.986 clubes de 135 países. Hay más federaciones afiliadas – 211 – a la FIFA que estados reconocidos. – 193 más Palestina y Vaticano – por las Naciones Unidas.
    289 – 23, 2 % – de los 1.248 jugadores que componen la nómina de las 48 selecciones participantes jugarán para federaciones que representan países en los que no han nacido. Raíces familiares, doble nacionalidad, naturalizados en los lugares donde juegan, han jugado o se han formado son las razones de este fenómeno que continua en crecimiento.
    Duplica a lo sucedido en 2018 en Rusia cuando alcanzó al 11,1 % de los jugadores y supera con creces el 16, 5 % de cuatro años atrás en Qatar. 40 de los 48 seleccionados tienen este tipo de jugadores en sus listas, siendo Curazao – 25 -; Congo – 20 – y Marruecos – 19 – los que encabezan el listado de “no nacidos en el país para el cual juegan”.
    En tiempos de redes y televisión, se calcula que la competición mundialista convocará seis mil millones de aficionados, el doble que la sumatoria de los juegos olímpicos en sus dos versiones, de verano e invierno. Solo la final será seguida por más de dos mil millones de espectadores en las distintas plataformas. Casi seis millones de espectadores seguirán los 104 partidos en algunos de los 16 estadios – 11 Estados Unidos, 3 México y 2 Canadá -. Muestra del interés que despierta la competencia se refleja en las solicitudes de entradas – 150 millones – que recibió la FIFA, demanda 30 veces superior a la oferta disponible.
    Que ha llevado a que el futbol se convierta en el deporte más popular de todos los tiempos. Desde cuando patear una pelota ha sido parte del acervo cultural de civilizaciones y pueblos. Veamos algunos datos para tratar de entender una pasión que comienza miles de años atrás.
    Miles de años pateando una pelota
    Los orígenes más remotos de este deporte hay que rastrearlos en la mismísima prehistoria. En Nueva Guinea se encontraron pinturas rupestres de 8.000 a 9.000 años de antigüedad – que corresponderían al período neolítico – donde puede verse claramente un grupo de hombres pateando un objeto redondeado, similar a una pelota actual. Nada se sabe de las características de estas prácticas, ni de sus motivos, pero constituyen quizás el primer y más remoto antecedente de nuestro actual fútbol.
    Cuatro mil quinientos años atrás los chinos nos ofrecen otra pista sobre los primeros momentos de este apasionante deporte. Los soldados del emperador Xeng-Ti eran obligados, como parte de su adiestramiento militar, a participar en un juego donde dos grupos se disputaban la posesión de una pelota con el objetivo de introducirla en una especie de meta que estaba marcada por un círculo de un metro de diámetro.
    El «arco» era un tejido sedoso tensado entre dos postes que llegaba a medir hasta 10 metros de alto, en cuyo centro estaba el agujero por donde debía pasar la «pelota», que era en realidad una masa esférica – se hacía con algún pellejo animal – que debidamente secado se rellenaba con crines, virutas de madera y vegetales resistentes.
    Algunos siglos más tarde, el emperador Fu-Hi lo haría con raíces duras que apelmazadas formaban una masa redondeada recubierta con pedazos de cuero crudo. En este juego por lo general muy violento se permitían utilizar manos y piernas. El «jefe» – el actual capitán – del equipo derrotado era golpeado por sus propios compañeros y por los espectadores que habían apostado a su favor y perdido dinero en las apuestas.
    En el siglo III AC los soldados de la Dinastía Han practicaban un ejercicio llamado ts´uh kúh – también llamado luju o tsu chu – que provendría de los vocablos Tsu o cu, patear, y chu o ju que hacía mención a un tipo de balón de cuero. El juego consistía en arrojar una bola con los pies hacia una pequeña red. En algunas variantes el jugador debía hacerlo mientras se defendía del ataque físico de sus rivales. Al principio era una pelota rellena de pelo que rebotaba poco, utilizando luego vejigas de animales que al hincharse podían rebotar más.
    Con el luju o tsu chu surge la primera portería o nuestro arco moderno: “el ojo elegante” que consistía en una pequeña red ligada al extremo de dos cañas de bambú con una separación. Era compartida por los dos equipos y se instalaba en medio del campo. Incluso algunos emperadores contaron con jugadores “profesionales”, solo dedicados a la práctica del juego. Servía para entretener e incluso se contaban mujeres en los equipos, acompañándose muchas veces la disputa del cotejo con música. También se impusieron normas y arbitrajes, aunque estaba permitido empujarse y golpearse.
    El juego pretendía inculcar a los soldados del emperador habilidad y espíritu de colaboración. Se jugaba con dos equipos de diez jugadores. Uno de ellos asumía la dirección de sus compañeros. Había un portero, quien si la pelota no cruzaba la meta tenía que devolverla al campo de juego. La pelota estaba formada por ocho piezas de cuero, completamente redonda e hinchada con aire. La técnica para hinchar la pelota era un enfriamiento y calentamiento sucesivo.
    Un «manual de ts´u-chü», de 25 capítulos redactado en la época de la dinastía Han nos da una señal de lo importante que era considerada esta práctica. En las normas allí descriptas se especifican once casos considerados como faltas y otros diez casos en los que se debía suspender el juego. El equipo ganador era recompensado con un banquete de manjares, frutas y vinos; el perdedor recibía insultos, atropellos y a veces incluso sus jugadores eran apaleados.
    Las apuestas eran parte del espectáculo, muestra de su aceptación y arraigo, asistiendo en muchas ocasiones el propio emperador para observar la fortaleza y destreza de sus soldados. Un poema atribuido a Lin Yu del siglo I antes de la era cristiana nos trae comentarios de este juego. «La pelota es redonda, el campo de juego, cuadrado, al igual que el cielo y la tierra. La pelota vuela sobre nosotros como el sol, mientras los dos equipos se enfrentan entre sí».
    Los japoneses en el siglo XV A.C. practicaban un juego parecido. Se cree que fue introducido por los chinos, adoptando en tierras japonesas algunas particularidades propias que lo distinguían. Era practicado como diversión, imperando la cortesía por sobre cualquier pretensión de triunfo o superioridad. Los jugadores interrumpían el juego constantemente para pedirse disculpas ante la menor brusquedad o desborde físico.
    El campo de juego tenía veinte metros de lado – se menciona también un cuadrado de 14 por 14 metros – y estaba delimitado por cuatro árboles, ubicados en cada uno de los vértices, que simbolizaban cuatro virtudes esenciales. El pino representaba la amistad, el cerezo la galantería, el almendro la hermandad y el sauce la cortesía.
    También estaba el kemari, de tipo más ceremonial, vinculado a las prácticas del sintoísmo. La pelota debía ser mantenida en el aire el mayor tiempo posible, pasándosela entre jugadores sin usar las manos, golpeando la misma con los pies y con los muslos. Un sacerdote oficiaba como árbitro, sentado en el borde del campo con un reloj de arena. El kemari fue un juego respetuoso, una actividad educativa, sin ánimo competitivo, con el único objetivo de aprender y respetar a los compañeros de juego. Los participantes debían jugar con gracia y cortesía sin chocar unos con otros.
    Los egipcios fueron otro de los pueblos que tuvieron este tipo de prácticas deportivas. Podemos observar representaciones de un juego muy similar al actual fútbol en los siglos V al III A.C., con más jugadores y en un campo que medía varios cientos de metros. El juego era parte de los rituales de este pueblo, presumiblemente en honor a Isis, diosa de la fertilidad.
    Se han hallado juegos de pelota representados en las tumbas de Saqqara. En un dibujo se ven grupos de jóvenes que dan patadas a una esfera similar a un balón. También se han encontrado algunas pelotas conservadas por la sequedad del aire y que se pueden contemplar en los museos de El Cairo, Londres y Berlín. Son de colores, hechas de piel o de trenzado de punto estrecho, cosido con tendones a puntadas en cruz; están rellenas de salvado o de juncos. Había también pelotas de palmera trenzadas y otras de arcilla o loza fina.
    En la actual Australia los nativos practicaban distintos juegos de pelota. Divididos por grupos, se lanzaban la pelota de unos a otros mientras los del grupo opuesto intentaban interceptar el lanzamiento y atraparla. Era de cuero de canguro, y los saltos y movimientos de los jugadores se asemejan a los de estos animales. Una de las variantes oponía a dos grupos locales y consistía en pasarse la pelota los del mismo grupo manteniéndola fuera del alcance de los adversarios. El juego, de nombre marn grook, podía durar variar horas sin interrupción. Había dos maneras de jugarlo, solo con los pies y con cualquier superficie del cuerpo, excepto las manos.
    Los juegos de pelota derribaban fronteras y multiplicaban sus seguidores. Sin reglas precisas, con las manos a veces, con los pies otras, la práctica de estos incipientes deportes se extendía y en cada región le incorporaban elementos propios, distintivos de sus culturas. Algunos pueblos musulmanes, los persas y los hindúes conocían algunas variantes de este tipo de juegos, practicados por lo general con las manos a modo del actual handball.
    En África, algunos pueblos practicaban juegos similares con el pie. Los zulús aprovechaban estas prácticas que permitían “expresar las ansiedades y tensiones, así como manifestar de forma aceptable la agresividad y la hostilidad que reinan entre las poblaciones”. Ya en tiempos modernos los equipos de esa región de la actual Sudáfrica continúan algunas prácticas ancestrales. Cada equipo tiene sus propios brujos, cuya finalidad es aumentar con su magia la eficacia de los suyos, al tiempo que sus maleficios perjudican al equipo oponente. Cuando se sospecha que un jugador está hechizado puede ser dado de baja por miedo a que el hechizo se extienda a otros jugadores.
    Los griegos fueron los primeros en utilizar una pelota rellena de aire, por lo general una vejiga de cerdo inflada. El uso de la pelota –esfaira o esfaire por esfera– aparece en numerosos deportes griegos, en los que predominaba el uso de las manos, ya que en estos pueblos el juego de pelota con el pie nunca despertó demasiado interés.
    El más conocido fue el episkyros, que se jugaba con dos equipos compuestos por entre doce y quince jugadores cada uno, y que tenía como objetivo introducir la pelota – follis – en la meta contraria que por lo general se delimitaba con una línea que debía ser traspuesta por jugador y pelota. Tenía un tiempo establecido para jugarlo y en algunos relatos se menciona que el equipo que tenía en su poder el “follis” al momento que se cumplía el tiempo era el ganador.
    Del haspartum al Calcio
    Los romanos, continuadores de la tradición griega en sus juegos, tuvieron el suyo propio. El haspartum que era agresivo y violento. Los jugadores de cada equipo debían impulsar la pelota hasta hacerla pasar por una línea situada al final del campo contrario. El campo podía tener cientos de metros de largo, – en algunos casos rivalizaban pueblos vecinos – y ganaba el bando que conseguía llevar con los pies el balón hasta la puerta de la iglesia del pueblo contrario. Los participantes utilizaban manoplas para abrirse paso entre sus contrincantes, lo que dejaba innumerables heridos y contusos en cada competencia. Este juego gozó de gran popularidad y las legiones romanas lo impusieron en casi todos los rincones del imperio.
    El haspartum se siguió practicando en las islas británicas mucho después que las legiones romanas se retirarán. Una cédula real de 1314, emitida por el rey Eduardo II prohibía este juego plebeyo y alborotador, muchas veces violento, condenando “estas escaramuzas alrededor de pelotas, de las que resultan males que Dios no permita», imponiendo “pena de encarcelamiento”. Su sucesor Eduardo III lo encuadró entre los juegos «estúpidos y de ninguna utilidad». Hay edictos contra estas prácticas dictados por Enrique IV en 1410 y Enrique VI en 1547 que confirman el poder estimulante de las prohibiciones, pues cada vez se jugaba más y atraía mayor cantidad de seguidores.
    Hasta Shakespeare recurre al futbol. En 1592, en «Comedia de los errores» el personaje principal rezongaba… ¿Me habéis tomado por pelota de fútbol? Vos me pateáis hacia allá y él me patea hacia acá. Si he de durar en este servicio, debéis forrarme de cuero». Años después, en otra obra, el conde de Kent insultaba de esta manera: «¡Tú, despreciable footballer!».
    No ha sido el único personaje de las letras aficionado al futbol. Albert Camus fue arquero de un equipo de estudiantes en su Argelia natal. También Jean Paul Sartre, Rafael Alberti y Arthur Conan Doyle jugaron futbol. El creador de Sherlock Holmes fue incluso fundador del primer equipo de su ciudad, el Porstmouth AFC, donde llegó a jugar de arquero y de lateral derecho bajo el seudónimo de AC Smith. Más cercanos en el tiempo y la geografía Osvaldo Soriano, Roberto Bolaño, Eduardo Galeano, por mencionar solo tres consecuentes seguidores del deporte más popular.
    En la actual Inglaterra se han encontrado grabados de estas prácticas deportivas, lo mismo que en Normandía, Bretaña –en la actual Francia– y España. Probablemente el término pelota sea una derivación del de pilotta que le daban los romanos. Según algunos escritos de la época Julio César era bastante buen jugador, y Nerón resultó un gran aficionado a estos juegos, aunque también era muy tramposo y mal perdedor.
    Sobre el nombre que se le da a la esfera, balón o pelota hay algunas controversias que nos remiten a la edad media. Allí se encuentran documentos que mencionan el «jugar con un fútbol», no de «jugar al fútbol». Por ello se podría interpretar que la pelota con la que se jugaba, por lo general una vejiga de animal inflada y forrada de cuero, recibía el nombre de futbol, nombre que siglos más tarde daría denominación al juego de pelota con los pies y sin usar las manos.
    En Normandía y Bretaña existió el soule o choule. Este juego se remonta a la segunda mitad del primer milenio –siglos VIII o IX DC–. Entonces ya se acostumbraba perseguir por los bosques y campos de estas regiones un pellejo relleno de crines de forma esférica. En los siglos XI y XII esta costumbre se consolidó y se hizo más organizada. Árboles o muros eran utilizados como arcos y los jugadores, cuya cantidad variaba de acuerdo a cada juego sin mínimo o máximo establecido, debían impulsar con los pies la pelota a la meta. Cada vez que trasponía la línea fijada se contabilizaba un tanto.
    Se permitía el uso de las manos y una de las variantes del juego era impulsar la pelota con un bastón curvado. En el siglo XIV la nobleza y la Iglesia adoptaron este juego, lo que posibilitó su propagación y aceptación de manera masiva.
    Se practicaban dos modalidades: «soule» corta, que se jugaba en un terreno de juego delimitado y con un gran número de jugadores, pudiendo llegar hasta 100. Consistía en llevar la pelota al otro extremo del campo; y «soule» larga, que consistía en llevar la pelota desde un pueblo a otro. Los equipos enfrentaban habitantes de dos pueblos, o bien casados contra solteros. Este juego fue muy popular entre los campesinos y los estudiantes.
    El propio rey Enrique II de Francia lo practicó con fervor y ayudó a que se popularizara. El matrimonio de María Estuardo con Francisco II, rey de Francia, en el año 1558 introdujo la “soule” en la Corte de Escocia. Ricardo Corazón de León fue uno de los que jugó y conoció este tipo de juegos, siendo un entusiasta del mismo y ayudando a que se propague en su corte.
    Este juego fue muy popular durante los siglos XI, XII y XIII. Al principio se jugaba durante los días festivos de Navidad y la vigilia de Cuaresma, y, posteriormente todos los domingos. A causa del gran número de participantes, y de los contactos y amontonamientos que se producían durante el juego su práctica empezó a ser peligrosa sucediendo, de cuando en cuando, alguna muerte. Por esto se prohibió en el año 1369, aunque tradiciones locales lo mantuvieron hasta principios del siglo XX adoptando características de juego regional.
    En el siglo XV, el harpastum renació en las ciudades italianas, especialmente en Florencia y Padua, bajo la forma del calcio. En un primer momento, el “giocco del calcio” fue practicado por la nobleza. Más tarde se sumó la burguesía hasta convertirse en un evento popular, un pasatiempo, y también en un juego de mascarada del carnaval.
    En el calcio primitivo se permitía empujar la pelota con el pie, rodar por el suelo, tomarla con las manos y correr, pero no lanzarla. Solo se la podía pasar y lanzar con el pie.  Las dimensiones del campo eran de 100 por 50 metros. El terreno estaba delimitado por unos postes de 1 metro y 20 centímetros. El traspasar estos postes otorgaba un punto o «caçcia» y daba lugar al cambio de campo. Los jugadores a las dos faltas eran reemplazados y se jugaba desde que salía el sol hasta que se ponía.
    Se jugaba de enero a marzo. Cada equipo vestía una indumentaria, por lo general de terciopelo o seda, que permitía distinguirlos. El número de jugadores por equipo era de 27 o 28: 15 «innanzi» o delanteros; 5 «sconciatori» o enlaces; 4 «datori innanzi» o medios y 3 o 4 «dato addietro» o defensas de zona. Llegó a ser tan popular el juego qué en 1580 Giovanni Bardi, buscando unificar las normas del juego, presentó el primer conjunto de reglas: “Discorso sopra il giuoco del calcio fiorentino” que intentaba sistematizar el “calcio”, convertido ya en un espectáculo que movilizaba numerosos y pasionales seguidores.
    El calcio se disputaba en las plazas de la ciudad, donde se trazaba un campo cuyas dimensiones variaban. El más grande, en la plaza de Santa Croce, llegó a medir 137 metros de largo por 50 de ancho. El juego era tumultuoso, muy agresivo, y culminaba las más de las veces en batallas campales. Seis árbitros lo controlaban desde los laterales y estaban permitidos los agarrones, revolcones, golpes y otro tipo de contactos físicos. El objetivo de cada bando era introducir la pelota en la meta rival, que era defendida desde la línea por los defensas. Tal fue la popularidad de este deporte que la vida de la ciudad se detenía para permitir la presencia masiva en los cotejos.
    En la actualidad, una vez al año, se practica el calcio en Florencia y permanece vivo en el recuerdo. Este juego, del que la Federación Italiana de Fútbol asegura que radica el origen del fútbol moderno, se practicó hasta el año 1700, siendo adeptos del juego los papas Clemente VII, León X y Urbano VII.
    América también jugaba a la pelota
    Nuestro continente no fue ajeno a este tipo de prácticas deportivas. Cuando llegaron los europeos a tierras americanas este tipo de juegos eran muy populares y se realizaban en medio de espectaculares y vistosas convocatorias, muchas asociadas a ritualidades o ceremonias religiosas. Las crónicas destacan “la agilidad increíble en los juegos de pelota” que tenían los nativos.
    En el extremo norte de América los esquimales practicaban una especie de fútbol sobre la tierra helada, el akraunak, que es jugado aún por el pueblo inuit. Las pelotas son de piel, de formas y tamaños variables, rellenas de hierba, musgo, plumas, virutas o huesos de ballena. Trasmitido de generación en generación, los arcos se marcan sobre la nieve y los capitanes eligen a los integrantes de su equipo entre los jóvenes y viejos, hombres y mujeres, indistintamente, procurando que las fuerzas estén equilibradas. La pelota solo puede ser golpeada con el pie y cuando un equipo logra cruzar el arco contrario se declara vencedor del juego.
    En algunos discos o estelas de origen maya anteriores a la llegada de los españoles se puede observar este tipo de prácticas. Lo hacían en un campo que medía 100 metros de largo por 50 de ancho, delimitado por muros o cercas de piedras o tierra en sus costados. Se han encontrado canchas de diferentes tamaños que oscilan entre 10 y 165 metros, como los de Copán, Palenke, Tikal, Uxmal, Kaminaljuyú y Chichen-Itza. Los campos de juego de pelota se llamaban tlachtli y solían estar dedicados al dios del sol «Huitzilopochtli».
    Los jugadores debían impulsar una pelota de caucho de entre 20 y 30 cm de diámetro que pesaba tres o cuatro kilos y debía ser introducida en un aro colgante sin utilizar las manos. Los equipos se formaban por entre dos a cuatro jugadores, pudiendo en algunos casos llegar a contar hasta once participantes por bando.
    Los participantes tenían protección en la cabeza y complementaban su indumentaria con guantes y rodilleras. La espalda y las caderas eran las partes del cuerpo más utilizadas para tratar de impulsar la pelota hacia el cesto. La imposibilidad de usar las manos hacía muy difícil lograr tantos. Se declaraba vencedor al equipo que marcaba primero el número de goles pactados antes del juego.
    El tlachli o ullamalitztli azteca o pok-ta-pok de los mayas eran importantes en la vida de estos pueblos. Hunden sus raíces en larga historia americana y cobran, más allá de la contienda propiamente dicha, dimensiones sociales, políticas y religiosas significativas. Se han encontrado muchos campos de juego, representaciones pictóricas y gran número de referencias históricas a estos juegos de pelota, que con algunas variantes se siguen jugando en México.
    En Méjico y América Central el juego de pelota pertenecía a una ceremonia, que ya se practicaba hace 3000 años con una pelota de caucho. Hay quienes sostienen la hipótesis de que el origen del juego de pelota habría venido determinado por la presencia del ulli – caucho – con las que se confeccionaban las pelotas.
    Destacan en este particular a la región de Tabasco y el sur de Veracruz, principal ciudad productora de este material.  En algunas regiones de México y América Central jugaban a la pelota, generalmente con la rodilla y la cadera o con el antebrazo, incluso un juego donde solo se podía golpear la pelota con el pie era conocido en Teotihuacán.
    En Chichén-Itzá aparecen pintadas escenas en las que hay una serie de personas jugando a pelota con el pie y con la rodilla. La forma de juego más difundida consistía en golpear la pelota con la cadera, pero hay representaciones donde se observa un hombre que la golpea con los pies. En un mural de más de mil años se muestra un azteca pateando la pelota con la pierna izquierda.
    Los aztecas tenían la costumbre de sacrificar a los vencedores de estos juegos. Antes de cortarles la cabeza, les pintaban el cuerpo en franjas rojas. Los elegidos de los dioses daban su sangre en ofrenda, para que la tierra fuera fértil y el cielo generoso.
    No se puede asegurar que se jugase al fútbol como lo conocemos en nuestros días, aunque los habitantes de la selva amazónica boliviana practican un juego de pelota cuyo origen ubican en tiempos remotos. Este consiste en correr detrás de una esfera de goma maciza y la intención del juego es meterla entre dos palos sin hacer uso de las manos. En el siglo XVII los nativos de del América del Norte practicaban el pasuckuakohowog, cuyos partidos llegaban a reunir hasta mil jugadores, con festejos conjuntos al finalizar el juego.
    El “manga ñembosarai”. ¿Los guaraníes inventaron el futbol?
    En el siglo XVIII, un sacerdote jesuita español que se encontraba en las misiones del Alto Paraná describió así el juego de los guaraníes: «no lanzan la pelota con la mano, como nosotros, sino con la parte superior del pie descalzo». Un sacerdote jesuita, Joseph Gumilla que explora la región del Orinoco, narra que el mismo juego era practicado entre “salvajes” y refiere a la “destreza bárbara” en el juego que poseían los Otomacos que habitaban esa región.
    En Europa no se estilaban las pelotas infladas recubiertas de cuero: el juego era conocido en Méjico, Centro América, Antillas, Colombia, Venezuela y Amazonas. Tenían campos de juego previstos para esas prácticas, de ancho y largo señalados con líneas y también especies de arcos donde se convertían los tantos. En algunos hasta llegó a haber asientos de piedra alrededor para los espectadores, y tribunas de honor, donde los caciques y señores se acomodaban en asientos preciosamente tallados.
    El modo de jugar, y su semejanza con el juego europeo lo describió minuciosamente en «Historia de las Américas», Gonzalo Fernández Oviedo. “El deporte hoy tan en boga lo hemos aprendido de los indígenas americanos, como el fumar” narra, asimilando con el juego “que se jugaba en Italia antes de descubrir América; y con el nombre castellano «calcio» – balompié – y vi jugar un juego de pelota muy gruesa, tan grande como una botija de arroba, o más grande, y la llamaban balón o palón”. Detalla haber visto esta práctica deportiva “en Lombardía y en Nápoles muchas veces, a gentiles hombres y dábanle patadas a aquella pelota o balón con el pie, y en la forma de juego pareciere mucho al que es dicho de los indios».
    Guillermo Furlong en su “Historia Social y Cultural del Río de la Plata 1536 – 1810” reproduce las crónicas de Fernández Oviedo. También hace mención a Historia de las Américas», Gonzalo Fernández Oviedo. “El deporte hoy tan en boga lo hemos aprendido de los indígenas americanos, como el fumar” narra, asimilando con el juego “que se jugaba en Italia antes de descubrir América; y con el nombre castellano «calcio» – balompié – y vi jugar un juego de pelota muy gruesa, tan grande como una botija de arroba, o más grande, y la llamaban balón o palón”. Señala Fernández de Oviedo haber visto esta práctica deportiva “en Lombardía y en Nápoles muchas veces, a gentiles hombres y dábanle patadas a aquella pelota o balón con el pie, y en la forma de juego pareciere mucho al que es dicho de los indios».
    Gonzalo Fernández Oviedo es uno de los cronistas que reproduce Guillermo Furlong en su “Historia Social y Cultural del Río de la Plata – 1536 – 1810”. Otro cronista que aparece allí mencionado es José Sánchez Labrador, quien cuenta como “los pampas jugaban” con “esta pelota de goma” y los guaraníes jugaban “los más chiquitos con la cabeza y los más grandes con el empeine del pie”. De manera similar describe estas prácticas por parte de los guaycurués y mbayas.  También reproducido en la obra de Furlong, el jesuita Patricio Fernández habla de estos “juegos semejantes al de la pelota en Europa”.
    En 2014 El cortometraje documental “Los guaraníes inventaron el futbol” producido por la Secretaría Nacional de Cultura de Paraguay, la Dirección de Educación Indígena del Ministerio de Educación, la Secretaría Nacional de Deportes y la Asociación Ciudadela Cultural San Ignacio Guazú introdujo un novedoso elemento que sitúa el origen del futbol moderno en tierras guaraníes. Dirigido por el cineasta paraguayo Marcos Ybáñez y con el aporte de la historiadora Margarita Miró.
    El documental está basado en la investigación del antropólogo y lingüista español Bartomeu Melià fallecido en 2019. Especialista en la historia de los guaraníes, afirmaba que “ya jugaban al fútbol en el siglo XVII en los reductos jesuitas de San Ignacio Guazú, en el actual departamento de Misiones, a 230 km de Asunción”. Suma en su trabajo la colaboración de Alberto Luna y Antonio Betancor, reconocidos estudiosos de los pueblos guaraníticos. Incluso en ocasión de la visita del Papa Francisco a Paraguay se le obsequió una copia del mismo, sabedores además de la afición del Pontífice por el futbol.
    No sería la primera vez que la Santa Sede se ocuparía de este tema. Unos años antes, cuando el mundial de Sudáfrica en 2010 “L´Osserbatore Romano”, órgano oficial del Vaticano, publicó un artículo bajo el título «Cuando los guaraníes inventaron el fútbol». Allí se mencionan los «antepasados de los paraguayos y los orígenes del fútbol moderno» y asegura la nota que «tenemos un testimonio preciso e inequívoco que nos dice que una actividad singularmente parecida al fútbol moderno existía, no ya en tiempos remotos, sino con toda probabilidad en el siglo XVII e incluso a mediados del siglo XVIII…. en el actual territorio de Paraguay”.
    El “manga ñembosarai” que significa “jugar a la pelota con los pies” en guaraní se practicaba desde el siglo XVI al menos en tierras paraguayas. Hay testimonios que se remontan a 1639 y documentan la existencia de un deporte de pelota que se jugaba con el pie. El primer registro de este juego aparece en el “Tesoro de la Lengua Guaraní”, un diccionario bilingüe guaraní-español publicado por el jesuita peruano Antonio Ruiz de Montoya en 1639. Allí “mangaì” se define como “árbol que da las pelotas que llaman de neruio”, una referencia a las pelotas de goma con las que los guaraníes jugaban al manga ñembosarái los domingos después de misa.
    La pelota era hecha de caucho inflado llamado mangá y rebotaba mucho más que el actual balón del fútbol convencional. El juego consistía en dos equipos que se pasaban con los pies la pelota. «El objetivo era que la pelota no dejara de saltar, que no parara” y «lo jugaban los varones los domingos por la tarde después de la misa y había apuestas a ver quién ganaba». A diferencia del fútbol actual, el manga ñembosarái se jugaba sin arcos. Era más parecido a lo que hoy llamaríamos «hacer jueguito», y el equipo que perdía era el que primero se cansaba.
    Otros registros de este deporte aparecen en varias de las «cartas anuas» que los jesuitas enviaban a sus superiores. Los libros “Breve relación de las Misiones del Paraguay” publicado en 1771 y “La República de Platón y los Guaraníes” del año 1793, escritos por los jesuitas españoles José Cardiel y José Manuel Peramás, aparecen menciones a este juego, muy similar al fútbol actual, que consistía en que dos equipos jugaban y tocaban la pelota, sin dejarla parar.
    Peramás y Cardiel describieron la vida en la reducción de San Ignacio Miní, en la actual provincia de Misiones. Peramás menciona en su obra que los guaraníes “solían también jugar con un balón, que, aun siendo de goma llena, era tan ligero y rápido que, cada vez que lo golpeaban, seguía rebotando algún tiempo, sin pararse, impulsado por su propio peso. No lanzaban la pelota con la mano, como nosotros, sino con la parte superior del pie desnudo, pasándola y recibiéndola con gran agilidad y precisión”. Cardiel señala que “los Guaraníes jugaban un juego de pelota con los pies… no juegan a la pelota como nosotros con la mano, sino que la envían y la vuelven a recibir con la parte superior del pie descalzo con gran rapidez y mucha destreza”.
    En el juego no había límite de tiempo ni objetivos. Los partidos siempre terminaban en cero a cero. El perdedor era el equipo que se cansaba primero y abandonaba el juego, algo que podía durar horas. Había apuestas sobre qué equipo ganaría, lo que nos da una idea de la atención que se prodigaba en la comunidad al manga ñembosarái.
    El futbol moderno: creación “pirata”
    Pero recién en el siglo XIX toma impulso la práctica masiva de este tipo de deportes. Será Inglaterra la pionera en sistematizar y normalizar el juego del fútbol. Los principales centros de estudios de la época tendrán en esto un papel determinante, incentivando en sus alumnos este tipo de prácticas deportivas.
    Los célebres «colleges» de Cambridge y Eton serán los que tomen la delantera. Allí se trazaron las primeras normas básicas como el fuera de juego, cambio de lado al finalizar el primer tiempo, saque de arco y lateral, introducción de los arcos con travesaño, sanciones para las jugadas violentas o agresivas y tiros libres para determinadas penas.
    En Cambridge en 1846, en el Trinity College, se elaboró el «primer código de fútbol». Las reglas prohibían el uso de las manos para atrapar, conducir y despedir la pelota. Se limitó el número de participantes a once jugadores por bando, de los cuales uno solo podía usar las manos dentro de un área perfectamente delimitada. Era el goalkeeper o cuidador del gol o guardián del arco que, cuando llegó el momento de traducirlo al idioma argentino, fue el arquero.
    Ese juego se llamó football association, a diferencia del otro, denominado football rugby. Por esa tendencia tan británica de apocopar las palabras para hacerlas más prácticas en el lenguaje diario, se lo llamó soccer y así lo denomina hasta hoy en los países de habla inglesa.
    En 1848 aparece el primer reglamento con la intención de unificar las distintas reglas que se utilizaban hasta entonces. Se toma el del Trinity College de dos años antes y se establecen como normas el “ofsside” – fuera de juego -, cambio de lado al finalizar el primer tiempo, saque de arco y lateral, introducción de los arcos con travesaño, sanciones para las jugadas violentas o agresivas y tiros libres para determinadas penas.
    En 1857 se constituyó el primer club exclusivamente de futbol: el Sheffield, en la ciudad del mismo nombre. El club fundado por estudiantes del del Harrow School de Londres aún existe y compite en la octava categoría – amateur – del futbol inglés. El “soccer” que jugaban los chicos de las universidades y las escuelas iba a difundirse entre los trabajadores de las fábricas. El deporte de la elite llegaba al pueblo.
    El 26 de octubre 1863, en la taberna “Freemason” de Londrés, se fundó la Football Asociation. La institución agrupaba en sus comienzos a doce clubes afiliados y será la encargada de redactar el primer reglamento del fútbol que abarcaba 14 puntos. Aquí el fútbol se separa definitivamente del rugby y comienza a tener entidad propia.
    Se establece el largo máximo permitido para una cancha, 181 metros, el ancho de los arcos en 7,32 metros, todavía vigente, y se penalizó a aquel jugador que propine un puntapié a un rival. En 1873 se creó el puesto de arquero y el córner que hasta entonces era tiro indirecto desde donde había salido la pelota. Dos años más tarde se dispuso bajar la altura del travesaño a 2,44 metros – inicialmente era de 5,50 metros – y en 1891 se reglamentó el penal que hasta entonces sólo se sancionaba cuando existía mano de un jugador dentro de su propia área.
    En 1878 se introduce la figura del árbitro dentro del campo de juego. La violencia con que se jugaba dejaba en cada partido un tendal de lesionados, heridos e incluso a veces muertos, por lo que para proteger a los jugadores el árbitro penaliza las infracciones y puede hacer uso de un silbato para imponer su autoridad, que hasta ese momento la ejercía a los gritos.
    Ese mismo año, en Shefield, dos equipos de esa ciudad inauguran una modalidad increíble para aquellos tiempos: juegan el primer partido nocturno, gracias a dos generadores portátiles de electricidad ubicados detrás de cada arco.
    Los ingleses fueron los primeros en organizar un certamen por eliminación. En 1871 primera Copa Inglesa tiene como ganador al Bolton Wanderers. La tradición de aquella competencia sigue vigente: el primer sábado de mayo posterior a la culminación de la liga inglesa – premier league – en el estadio Wembley en Londres, se disputa la final del torneo de Copa más antiguo del mundo. Fue el único partido televisado, por la BBC, en vivo desde 1938 hasta 1983.
    En 1881, el ganador de la primera Copa Inglesa, Bolton Wanderers, produce también la primera revolución táctica. Hasta entonces se jugaba con un arquero y diez jugadores que corrían atrás de la pelota para tratar de meterla en el arco de enfrente. El Bolton, entonces, aplica por primera vez un sistema, el 1-1-1-8. Un arquero, un defensor, un mediocampista y ocho delanteros, dándole el puntapié inicial a una variable que, con el tiempo, pasó a ser vital: la táctica y la estrategia.
    Aston Villa, tradicional equipo de Birmingham, que da un nuevo paso adelante en el desarrollo de la táctica: adopta la formación 1-1-2-7. Un arquero, un defensor, dos mediocampistas y siete atacantes. Más tarde el Blackburn Rovers revoluciona la táctica: 1-2-3-5, un arquero, dos zagueros o fullbacks, tres medios o half backs y cinco delanteros o forwards. Es el llamado “Sistema Clásico” y tendrá tanta influencia en la organización del juego que perdurará durante más de medio siglo.
    Brasil tras el Mundial 1950, buscó equilibrio defensivo y ofensivo, evolucionando el 4-2-4 hacia el 4-3-3 en 1962. El «catenaccio» en Italia sostenía una sólida línea defensiva, con un líbero que coordinaba los defensores y cerraba espacios.
    La «Naranja Mecánica” de Rinus Michels y Johan Cruyff, introdujo el «Fútbol Total», estilo polifuncional donde todos los jugadores atacaban y defendían. No existían posiciones fijas. Presión alta (Pressing), achique y la trampa del offside.
    En 1886 se crea la “International Football Association Board” que reúne a las cuatro federaciones de la Gran Bretaña para unificar criterios respecto a la aplicación de las reglas del juego y sus futuras modificaciones. El objetivo fue crear un reglamento – «Laws of the Game» o leyes del juego – para preservar la uniformidad del juego, siendo hasta el día de hoy el organismo internacional encargado de “definir y modificar las reglas del fútbol a nivel mundial, garantizando la estabilidad y esencia del deporte”.
    La “Fédération Internationale de Football Association” – FIFA – se unió al “International Football Association Board” en 1913, reconociendo la “autoridad” de la entidad británica. En la actualidad el organismo está compuesto por las cuatro federaciones fundadoras con un voto cada una, y la FIFA con cuatro votos, requiriendo una mayoría de tres cuartas partes para cambios en las reglas.
    La Federación Internacional de Futbol Asociado – FIFA – se constituye en París en 1904. La integran entonces las federaciones de Francia, España, Suiza, Bélgica, Holanda, Dinamarca y Suecia. Se adhieren posteriormente las federaciones de Alemania y Austria. En 1908 se convirtió en deporte olímpico, participando en esa primera oportunidad, en los IV Juegos Olímpicos de Londres, Inglaterra, Francia, Holanda, Dinamarca.
    En 1928 la FIFA decide organizar la primera copa mundial que se disputaría en Uruguay y que obtendría la selección local. La designación de la sede fue un reconocimiento por los dos títulos olímpicos conquistados por la “celeste”: en Paris -1924 – y Ámsterdam -1928 -. Trece selecciones fueron de la partida en aquel certamen inaugural, dando inicio a una historia que escribirá este año su edición número veintitrés.
    Desde entonces cada cuatro años, con el solo interregno de la guerra – 1942 y 1946 – el planeta todo, y no sólo el del futbol, vuelve sus ojos hacia donde se disputa el “Campeonato Mundial”.
     
    Fuentes:
    El Miércoles – 5 de julio de 2006 – N° 222
    Historia del futbol. Evolución Cultural – Jesús Paredes Ortiz – Efedeportes.com. Revista Digital – Buenos Aires – Año 11 – N° 106 – marzo de 2007
    “Historia Social y Cultural del Río de la Plata – 1536 – 1810 – El Trasplante Cultural” – Guillermo Furlong Buenos Aires – 1969
    Historia del fútbol, del juego al deporte – Alfred Wahl – Barcelona – 1997
    Las antiguas civilizaciones también se apasionaban por el fútbol – Sputnik Mundo – 9 de mayo 2018
    Historia del futbol – Enciclopedia Concepto – 2010 https://concepto.de/historia-del-futbol/#ixzz7k3DAHOoZ
    “Los guaraníes y el origen del futbol: el manga ñembosarái – LaLiga. Com – 19 de enero de 2017
    latinoamerica21 – Philippe Raposso – “Manga ñembosarái: los guaraníes inventaron el futbol” – latinoamerica21/com/es
    “Los guaraníes inventaron el fútbol” – L´Obsservatore Romano – Gianpaolo Romanato – 29 de junio 2010.
    Cuatrobocas – https://cuatrobocaspe.blogspot.com – Orígenes del futbol I; II y III
     
     
     
     

     
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  • Con Bielsa en bicicleta, Uruguay ya tiene la lista de 26 futbolistas para jugar el Mundial 2026

    Con Bielsa en bicicleta, Uruguay ya tiene la lista de 26 futbolistas para jugar el Mundial 2026

    Con Bielsa en bicicleta, Uruguay ya tiene la lista de 26 futbolistas para jugar el Mundial 2026

    Con Marcelo Bielsa en bicicleta y al ritmo de No Te Va Gustar, la selección de Uruguay presentó este domingo la lista de 26 futbolistas que representarán al país en el Mundial de Canadá, México y Estados Unidos 2026, mediante un video simpático y emotivo.

    El máximo referente de esta convocatoria, sin grandes sorpresas —ya se había filtrado que Nahitan Nández quedaría fuera—, es Federico Valverde. El mediocampista del Real Madrid encabeza una nómina que también incluye a Ronald Araújo, defensor del Barcelona, y a José María Giménez, zaguero del Atlético de Madrid. Esta lista marca un cambio generacional para la Celeste, pues será la primera participación mundialista sin Luis Suárez desde el regreso de Uruguay a los Mundiales en Sudáfrica 2010.
    Entre los jugadores más destacados figuran también Mathías Olivera, Rodrigo Bentancur, Giorgian De Arrascaeta, Manuel Ugarte y Darwin Núñez, varios de ellos piezas clave en la era dirigida por el entrenador argentino.
    Una de las grandes novedades es el regreso de Fernando Muslera, quien atraviesa un gran momento en Estudiantes de La Plata. El arquero retorna al equipo nacional tras dos años ausente y disputará su quinto Mundial, convirtiéndose en el futbolista uruguayo con más participaciones en la máxima cita del fútbol. Muslera es uno de los dos convocados que juegan en clubes argentinos, junto al defensor Matías Viña, actualmente en River Plate.
    Con esta convocatoria, Muslera superará la marca de cuatro Mundiales que comparten figuras históricas como Pedro Virgilio Rocha, Luis Suárez, Edinson Cavani, Diego Godín y Martín Cáceres. Por su parte, José María Giménez alcanzará su cuarta Copa del Mundo.
    El video de presentación estuvo musicalizado con “Cielo de un solo color”, un clásico de No Te Va Gustar, elegido por los propios hinchas uruguayos. Según informó la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), la canción fue seleccionada mediante una consulta en la que participaron más de 900.000 aficionados y obtuvo cerca del 70% de los votos.
    La producción audiovisual también reúne a distintas figuras representativas de la cultura y el deporte nacional. Entre ellos aparecen Wilmar Cabrera, campeón de América con la Celeste en 1983 y dueño de un tradicional bar; la actriz Danna Liberman; el músico Edú “Pitufo” Lombardo; el piloto Santiago Urrutia; y Charly Sosa, cuya canción “Mayonesa” alcanzó fama internacional.
    Además, participan Imanol Sibes, destacado referente del Carnaval uruguayo en los últimos años; los cantantes de música tropical Gerardo Nieto y Luana Persíncula; y el conductor Maxi de la Cruz, quien hace una aparición al cierre del video. La escena concluye con la imagen de Bielsa pedaleando en bicicleta por un camino de tierra, que finaliza con un gesto de aprobación tras la enumeración de los jugadores y referentes.
    Los 26 convocados por Marcelo Bielsa para el Mundial 2026 son:
    **Arqueros:**Sergio RochetFernando MusleraSantiago Mele
    **Defensores:**Guillermo VarelaRonald AraújoJosé María GiménezSantiago BuenoSebastián CáceresMathías OliveraJoaquín PiquerezMatías Viña
    **Volantes:**Manuel UgarteEmiliano MartínezRodrigo BentancurFederico ValverdeAgustín CanobbioJuan Manuel SanabriaGiorgian De ArrascaetaNicolás De La CruzRodrigo ZalazarFacundo PellistriMaximiliano AraújoBrian Rodríguez
    **Delanteros:**Rodrigo AguirreFederico ViñasDarwin Núñez

  • Boca ya tiene rival en el playoff de la Copa Sudamericana: cómo llega O’Higgins, otro chileno que quiere ser verdugo, con jugadores y DT argentinos

    Boca ya tiene rival en el playoff de la Copa Sudamericana: cómo llega O’Higgins, otro chileno que quiere ser verdugo, con jugadores y DT argentinos

    Boca ya tiene rival en el playoff de la Copa Sudamericana: cómo llega O’Higgins, otro chileno que quiere ser verdugo, con jugadores y DT argentinos

    Tras la dura derrota por 1-0 ante Universidad Católica, Boca Juniors quedó eliminado de la fase de grupos de la Copa Libertadores, hecho que no ocurría desde hace 32 años. Finalizó en el tercer puesto del grupo, lo que le obliga a disputar los 16avos de final de la Copa Sudamericana, donde ya conoce a su rival: O’Higgins de Chile.

    La serie comenzará en La Bombonera entre el 21 y el 23 de julio, mientras que la revancha se jugará en el Estadio El Teniente de Rancagua entre el 28 y el 30 del mismo mes. En caso de avanzar, el Xeneize definirá todas las eliminatorias siguientes como visitante, salvo que enfrente a otro tercero de Libertadores con menor puntaje en la fase de grupos.
    El conjunto chileno llega con confianza tras finalizar segundo en su grupo, detrás del poderoso San Pablo. O’Higgins logró sumar 10 puntos, con tres victorias, un empate y dos derrotas, anotando ocho goles y recibiendo seis.
    Conocido como el “Capo de Provincia”, O’Higgins representa uno de los proyectos futbolísticos más relevantes fuera de Santiago. En su historia, el equipo rancagüino se consagró campeón del Torneo Apertura en 2013 y ganó la Supercopa de Chile en 2014. Además, es uno de los equipos con más participaciones internacionales en Chile, aunque aún no ha alcanzado campañas destacadas a nivel Conmebol.
    En la actual temporada de la liga chilena, O’Higgins presenta un rendimiento irregular pero competitivo. Tras 12 fechas, ocupa la octava posición con 19 puntos, producto de seis victorias, un empate y cinco derrotas, con 17 goles a favor y la misma cantidad en contra. Su fortaleza principal radica en su desempeño como local.
    El plantel cuenta con una notable presencia argentina. El director técnico es Lucas Bovaglio, quien asumió en 2026 tras su paso por Palestino. Entre los futbolistas argentinos que integran el equipo se encuentran Alan Robledo, capitán del plantel, Miguel Brizuela, Francisco González, Martín Sarrafiore y Benjamín Schamine.
    En el papel, Boca Juniors se perfila como claro favorito por su historia, jerarquía y calidad de jugadores. Sin embargo, O’Higgins promete ser un rival difícil: ordenado, competitivo y con un cuerpo técnico y jugadores que conocen bien el fútbol argentino. Los chilenos buscarán dar el golpe aprovechando su sólida localía, mientras que el equipo comandado por Leandro Paredes deberá imponer su autoridad desde el partido de ida en La Bombonera para evitar complicaciones en Rancagua.
    Para el “Capo de Provincia”, esta serie ante Boca representa uno de los desafíos más importantes de los últimos años, mientras que para el equipo argentino constituye una eliminatoria que exige máxima concentración desde el primer minuto.

  • Un hombre quedó internado en grave estado en Paraná: tiene el 90% del cuerpo quemado

    Un hombre quedó internado en grave estado en Paraná: tiene el 90% del cuerpo quemado

    Un hombre quedó internado en grave estado en Paraná: tiene el 90% del cuerpo quemado

    Ocurrió en la intersección de calles Germano y José María Coccuzza. El paciente, de 51 años, ingresó inconsciente al Hospital San Martín, donde permanece intubado en Terapia Intensiva. La Policía investiga las circunstancias del hecho.

    PARANÁ— Un dramático y estremecedor episodio registrado en las últimas horas en la capital provincial mantiene en vilo a las autoridades locales. Un hombre de 51 años sufrió heridas de extrema gravedad y permanece internado en estado crítico tras resultar severamente quemado en la vía pública.
    El hecho se produjo en las inmediaciones de la intersección de las calles Germano y José María Coccuzza, en la zona sur de la ciudad de Paraná. Por causas que aún son materia de una minuciosa investigación por parte de la Policía de Entre Ríos y las autoridades judiciales en turno, el ciudadano resultó alcanzado por el fuego en circunstancias que intentan esclarecerse con precisión.
    Asistencia de urgencia y shock room
    Ante la gravedad de la situación, una ambulancia trasladó de urgencia a la víctima hacia el Hospital San Martín. Según confirmaron fuentes médicas del nosocomio, el paciente ingresó al servicio de emergencias en estado de inconsciencia y con quemaduras severas que comprometen el 90% de su superficie corporal.
    Debido al cuadro crítico y el compromiso de las vías aéreas por el calor y los gases, el personal médico activó de inmediato el protocolo de emergencia en la sala de Shock Room, procediendo a sedarlo y colocarle asistencia respiratoria mecánica (intubación preventiva) para estabilizar sus signos vitales.
    Toilette quirúrgica y pronóstico reservado
    Con posterioridad a los primeros auxilios de estabilización, el hombre de 51 años fue derivado de urgencia al quirófano central del hospital. Allí se le practicó una toilette quirúrgica, un procedimiento médico de alta complejidad destinado a la limpieza profunda de las extensas quemaduras, el control de la asepsia y la remoción de los tejidos dañados y piel muerta para evitar infecciones masivas.
    Tras salir del quirófano, el paciente fue trasladado al área de la Unidad de Terapia Intensiva (UTI), donde continúa bajo coma farmacológico, con asistencia respiratoria y bajo un monitoreo médico minuto a minuto debido a que su pronóstico actual es estrictamente reservado.
    En el lugar del suceso trabajaron peritos de la División Criminalística y personal de la comisaría de la jurisdicción para levantar rastros, recabar testimonios de vecinos y determinar si se trató de un hecho accidental, un intento de autolesión o un ataque de terceros. Fuente ONCE

  • La estafa energética no tiene bandera política

    La estafa energética no tiene bandera política

    La estafa energética no tiene bandera política

    Por Pablo M. Mugherli, fundador de la Asamblea Ciudadana contra los Abusos de ENERSALos números fríos de los organismos oficiales suelen tener una virtud: tarde o temprano, desnudan la realidad y le quitan la careta al relato de turno. La reciente difusión de los datos del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) no es obra de la casualidad ni de la transparencia espontánea del Estado; se logró gracias a los minuciosos pedidos de acceso a la información pública realizados por el semanario ANALISIS. Esta investigación periodística le pone sello y firma a lo que las familias, comerciantes y productores entrerrianos sufrimos cada vez que nos llega la factura de luz: el sistema eléctrico de nuestra provincia está colapsado, es escandalosamente caro y nos deja en un absoluto estado de indefensión.Para quienes formamos parte de la Asamblea Ciudadana contra los Abusos de ENERSA, este escenario no es una sorpresa, sino la confirmación de una sospecha de largo aliento. Sin embargo, nos obliga a hacer memoria, un ejercicio que a la dirigencia política le suele incomodar. Nuestra lucha no empezó ayer. Esta Asamblea nació, se plantó en las calles, organizó ruidazos y juntó firmas bajo las administraciones de Alberto Fernández en la Nación y Gustavo Bordet en la Provincia. En aquel entonces, denunciábamos la contradicción flagrante de que los entrerrianos pagáramos una de las tarifas más caras del país mientras generábamos energía barata en las entrañas de Salto Grande. Denunciábamos el saqueo silencioso y la complicidad de los entes de control.Fue en ese contexto de ebullición social donde empezamos a ver las piruetas de la política partidaria. Cómo olvidar cuando el entonces candidato Rogelio Frigerio se mostraba en sugestivas reuniones con el exsenador —hoy procesado— Edgardo Kueider, prometiendo que cruzarían proyectos y unirían fuerzas para «mejorar la situación de los entrerrianos» y bajar el costo de la luz. Nos querían vender que la solución vendría de la mano de un pacto político entre bambalinas, utilizando la desesperación de la gente como bandera de campaña. Hoy, el tiempo demostró lo que siempre supimos: aquellos encuentros no fueron más que una puesta en escena, promesas de cotillón que se diluyeron apenas se apagaron las cámaras y se acomodaron los cargos.Hoy, con un mapa político completamente renovado tanto en Balcarce 50 como en la Casa de Gobierno de Paraná, la situación no solo no mejoró tras aquellos pactos: es igual o peor. Pasamos del ahogo gradual al shock más salvaje. Las cuatro empresas de transporte con incidencia federal en Entre Ríos (TRANSENER, TRANSNEA, LITSA y LIMSA) aplicaron aumentos brutales de entre el 501% y el 671% desde diciembre de 2023. El valor agregado de transporte se multiplicó entre cinco y siete veces. Todo ese festival de porcentajes va directo a la factura final de un usuario entrerriano que ya no sabe qué recortar para no quedar a oscuras.Pero el escándalo es doble cuando miramos hacia adentro. Es necesario desmontar una gran mentira: nos quieren hacer creer que ENERSA es una corporación ajena, pero aunque funcione bajo la forma de una empresa privada, los dueños reales son el Estado de la Provincia de Entre Ríos. Lo que realmente ocurre es que se utiliza esa máscara jurídica para esconder los abultados sueldos de su directorio, un selecto club donde se encuentran atrincherados e intercalados ministros y funcionarios del propio gobierno de Frigerio.¿Y quién se supone que debe controlar este festival? El Ente Provincial Regulador de la Energía (EPRE). Pero el organismo contralor es otra farsa: sus miembros son designados a dedo por el Gobernador de turno y no hacen más que cumplir órdenes políticas. Nada cambió. El EPRE sigue siendo político, ENERSA sigue siendo política, todos sus jerárquicos ganan más que bien y los contribuyentes seguimos pagando las consecuencias.Mientras tanto, la red de transporte de TRANSNEA falla persistentemente entre 10 y 20 veces más por kilómetro de tendido que la red troncal nacional, quemando electrodomésticos y arruinando la producción del norte y centro entrerriano. Las multas acumuladas superan los 8.800 millones de pesos, pero a las empresas no les importa y el ente regulador ni siquiera informa si las pagan.A lo largo de estos años de resistencia civil, logramos arrancar algunas reformas institucionales y parches normativos a nivel provincial. Fueron conquistas valiosas, diques de contención que generamos para evitar que los abusos se replicaran de manera infinita e impune. Esas herramientas las defendemos y las seguiremos usando, porque son trincheras que el ciudadano común conquistó poniendo el cuerpo en la calle.Sin embargo, esos avances parciales no nos desvían de nuestra idea original: la energía es un derecho humano y un insumo estratégico para la vida, no una mercancía para la timba financiera ni una caja política. Es inadmisible que siendo los mayores productores de energía eléctrica del país, sigamos de rodillas ante el centralismo porteño, pagando tarifas de primer mundo para subsidiar al puerto mientras nosotros nos quedamos con las migajas y los cables quemados.Asistimos hoy a una nueva mutación institucional con la fusión del ENRE y el ENARGAS en un macro-ente nacional. Cambiarán los nombres de los funcionarios, cambiarán los sellos de goma del Estado, pero la herencia operativa, el tarifazo consolidado y el colonialismo energético quedan intactos.Al bolsillo de los entrerrianos no le importan sus internas partidarias, sus herencias recibidas ni las falsas promesas de los pactos electorales. No hay épica posible en un aumento del 600% cuando la provincia entera produce la energía que el país consume. Cambiaron los colores de la gestión, pero el abuso sigue idéntico. Por eso, la Asamblea Ciudadana no da un paso atrás. La lucha sigue, en la calle, con los datos sobre la mesa y con la memoria intacta.

  • Bahl se reunió con Lauritto y destacó el esfuerzo del Municipio ante “la mayor demanda que tiene la gente”

    Bahl se reunió con Lauritto y destacó el esfuerzo del Municipio ante “la mayor demanda que tiene la gente”

    Bahl se reunió con Lauritto y destacó el esfuerzo del Municipio ante “la mayor demanda que tiene la gente”

    El intendente de Concepción del Uruguay, José Lauritto, recibió ayer en su despacho al senador nacional Adán Humberto Bahl, quien mantuvo una reunión de trabajo junto a parte del Gabinete Municipal, a quienes acompañaron la Diputada Nacional Marianela Marclay, la viceintendenta Rossana Sosa Zitto y concejales para abordar la situación económica, social y productiva de la ciudad y de la provincia de Entre Ríos.

    Tras el encuentro, Bahl destacó la experiencia de gestión del mandatario uruguayense y señaló que haber sido intendente de Paraná le permite “ver con los ojos de un intendente” las dificultades que atraviesan hoy los municipios. En ese sentido, remarcó “el esfuerzo que se le pone” desde las administraciones locales frente a “la cantidad de nuevas demandas” que deben atender debido a que, según afirmó, “hay un Estado Nacional que se retira y un Estado Provincial que se retira, dejando al Intendente casi solo para afrontar todas las problemáticas de la comunidad”.
    El senador hizo especial referencia al complejo contexto económico y social que atraviesan las ciudades del interior. “La situación económica está muy complicada, el consumo ha caído, no hay trabajo y eso genera muchísima más demanda para los municipios”, expresó. Asimismo, sostuvo que los gobiernos locales deben responder a problemáticas que antes eran absorbidas por otros niveles del Estado: “Al no tener trabajo y apareciendo problemas de salud se recurre al municipio; al no tener trabajo y hay inconvenientes en la familia también se recurre al municipio”.
    En otro tramo de sus declaraciones, Bahl advirtió sobre la paralización de la obra pública y el impacto que esto tiene tanto en las familias como en la economía regional. “Hoy no hay ninguna vivienda en construcción”, afirmó, al tiempo que recordó “la cantidad de viviendas que se hicieron en los últimos años”. Según explicó, esta situación no solo afecta la posibilidad de acceso a la vivienda, sino también la generación de empleo y movimiento económico en las ciudades.
    El legislador también manifestó preocupación por la situación de la seguridad en Concepción del Uruguay. “Me llama mucho la atención que hay un número muy importante de policías menos”, indicó, al mencionar una reducción estimada de “50 o 60 policías menos” en los últimos años. Para Bahl, se trata de “un número muy llamativo para una ciudad tan importante” por su perfil productivo, turístico, educativo y estratégico dentro de la provincia.
    En relación al trabajo legislativo, el senador aseguró que desde el Congreso continúan “peleando muchísimo en el presupuesto nacional” para defender a los municipios, la educación pública y la salud pública. “Tenemos que trabajar juntos para buscarle soluciones a esa demanda”, sostuvo, al remarcar la necesidad de una articulación entre legisladores, intendentes, el gobierno provincial y la Nación.
    Bahl también señaló que la visita coincidió con la asunción de las nuevas autoridades de la Universidad Nacional de Entre Ríos, institución de la cual es egresado. “Siempre es un placer venir a Uruguay”, expresó, y aprovechó la oportunidad para destacar “el trabajo, la experiencia del doctor Lauritto y su equipo” y “el esfuerzo que está haciendo para mantener los servicios de calidad” en la ciudad.
    Consultado sobre la situación provincial, el senador afirmó que “la provincia la veo complicada”, principalmente por “la caída del consumo y la caída del trabajo”. En ese marco, sostuvo que Entre Ríos “no es una isla” frente al escenario nacional y mencionó que “en estos casi dos años se han cerrado más de 24 mil empresas en la Argentina”. Además, indicó que el incremento de los costos de energía, gas y servicios “complica mantener la rentabilidad del sector comercial y profundiza la caída de la actividad económica”.
    Finalmente, Bahl cuestionó el acompañamiento del gobierno provincial a las políticas nacionales al señalar que “no se entiende bien por qué Frigerio respalda medidas que tienen un impacto negativo en nuestra provincia”. No obstante, aseguró que desde su espacio continuarán realizando “una oposición constructiva” y seguirán “peleando” para que “el Estado Nacional mire a la provincia de Entre Ríos con una perspectiva federal”.

  • El fútbol argentino no tiene gol: los números que explican la peor marca entre las grandes ligas del mundo

    El fútbol argentino no tiene gol: los números que explican la peor marca entre las grandes ligas del mundo

    El fútbol argentino no tiene gol: los números que explican la peor marca entre las grandes ligas del mundo

    El fútbol argentino se caracteriza –y con razón– por ser uno de los más competitivos del mundo, donde cualquiera puede vencer a cualquiera. Sin embargo, esta paridad tiene un aspecto menos atractivo: la escasez de goles y de situaciones de riesgo en los partidos. Además, el formato actual de los torneos no contribuye a potenciar el espectáculo.

    El sistema de competencia vigente abre una posibilidad insólita: equipos como San Lorenzo, Racing, Huracán o Unión podrían consagrarse campeones habiendo ganado apenas cinco partidos en la fase regular, siempre que superen todas las instancias eliminatorias de los playoffs mediante tiros desde el punto penal. Aunque se trata de una hipótesis extrema, es reglamentariamente válida y refleja el contexto actual del fútbol local.
    Los números confirman esta tendencia a los pocos festejos. Gabriel Ávalos (Independiente) y Jordy Caicedo (Huracán) lideran la tabla de goleadores con apenas 9 tantos en 16 jornadas, una cifra baja si se la compara con otros torneos internacionales.
    Si bien las comparaciones entre ligas suelen ser injustas por los distintos contextos, es relevante señalar que, al analizar las principales ligas europeas –España, Italia, Inglaterra, Francia y Alemania– junto con el Brasileirao, la Liga Profesional argentina presenta el porcentaje más alto de equipos que no alcanzan un promedio de un gol por partido.
    De los 30 clubes de la máxima categoría, 11 equipos (el 36%) no superan esa marca. Entre ellos se encuentran Newell’s (15 goles en 16 partidos), Atlético Tucumán (15), Barracas Central (15), San Lorenzo (14), Gimnasia de Mendoza (14), Sarmiento (13), Central Córdoba (11), Platense (10), Aldosivi (6), Deportivo Riestra (5) y Estudiantes de Río Cuarto (5). Además, ningún equipo alcanza un promedio de dos goles por encuentro; el más cercano es Independiente Rivadavia, con 29 goles en 16 encuentros.
    En contraste, en la Premier League, considerada la mejor liga del mundo, solo el descendido Wolverhampton no alcanza el promedio de un gol por partido, con 25 goles en 35 fechas. Los otros 19 equipos superan cómodamente esa cifra. Por ejemplo, el Manchester City de Pep Guardiola registra más de dos goles por partido, con 69 tantos en 34 jornadas.
    En la Bundesliga alemana, la dinámica goleadora es aún más destacada: de los 18 equipos, solo St. Pauli no llega al promedio de un gol por encuentro, con 27 goles en 32 partidos. Bayern Múnich (116), Borussia Dortmund (65), Bayer Leverkusen (66) y Stuttgart (66) superan ampliamente la media de dos tantos por partido.
    En España, Getafe (28) y Real Oviedo (26) son los únicos equipos que no alcanzan el promedio de un gol por partido tras 34 jornadas disputadas. Con 20 participantes, representa un 10% del total.
    En Italia, ese porcentaje asciende al 25%, y en Francia alcanza el 22%, ambos valores por debajo del 36% registrado en la Liga Profesional argentina.
    En Brasil, donde se han disputado casi las mismas fechas que en Argentina, solo un equipo (el 5%) no logra el gol por partido promedio: Corinthians, con 10 goles en 14 encuentros.
    Los octavos de final comenzarán este fin de semana con los estadios repletos, ya que la pasión argentina por el fútbol supera cualquier lógica estadística. Locales y visitantes estarán a la espera de un gol que los clasifique a la siguiente ronda, un festejo sencillo que refleja la realidad actual: en este contexto, los hinchas entienden que no pueden pedir mucho más.

  • El Festival Internacional de Cine de Entre Ríos 2026 ya tiene fecha

    El Festival Internacional de Cine de Entre Ríos 2026 ya tiene fecha

    El Festival Internacional de Cine de Entre Ríos 2026 ya tiene fecha

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    El FICER confirmó su 8° edición y abrió la convocatoria a la presentación de cortometrajes y largometrajes para la competencia.
    Se confirmó la 8° edición del Festival Internacional de Cine de Entre Ríos (Ficer), que se desarrollará del 24 al 29 de noviembre de 2026. Organizado por el gobierno provincial a través del Instituto Autárquico Audiovisual de Entre Ríos (Iaaer), el encuentro volverá a reunir producciones destacadas del país y del exterior, con una programación orientada a exhibición, formación y desarrollo de la industria audiovisual. 
    “El Ficer es una política cultural estratégica para fortalecer la producción audiovisual y proyectar la identidad entrerriana”, afirmó el ministro Manuel Troncoso, y subrayó que se trata de una herramienta clave para consolidar a Entre Ríos como un polo audiovisual y generar oportunidades concretas para el sector.
    La convocatoria impulsada desde la cartera de Gobierno y Trabajo, permanecerá abierta hasta el 5 de agosto inclusive para las competencias de cortometrajes entrerrianos y largometrajes nacionales. A lo largo de sus ediciones, el festival se consolidó como una referencia del circuito cinematográfico argentino, con proyección nacional e internacional. Su perfil combina exhibición y desarrollo, con una programación que integra cine argentino e internacional y mantiene un rasgo distintivo: la participación activa del público en un esquema de acceso libre y gratuito.
    “Buscamos que el festival continúe creciendo como espacio de encuentro para el cine y la cultura en Entre Ríos, ampliando su alcance y generando nuevas experiencias para las audiencias”, señaló Maximiliano Schonfeld, presidente del Instituto Autárquico Audiovisual de Entre Ríos (Iaaer). Y agregó: “Es un ámbito de referencia para la cultura federal que interpela, reflexiona, debate y pone en valor la creatividad, la pasión y el amor por lo que hacemos”, agregó.
    Competencias y programación
    La 8° edición incluirá dos secciones competitivas -largometrajes nacionales y cortometrajes entrerrianos- junto a panoramas regionales, cine internacional, actividades de formación, propuestas para infancias, música en vivo y la presencia de invitados especiales. Las inscripciones para ambas competencias estarán vigentes hasta el 5 de agosto.
    En el caso de los cortometrajes entrerrianos, se exige una residencia mínima de tres años en la provincia; para largometrajes nacionales, tres años de ciudadanía o residencia en el país. Se admitirán obras de ficción, animación o documental finalizadas entre el 1 de enero de 2025 y el 5 de agosto de 2026 inclusive. Los cortometrajes deberán tener una duración máxima de 15 minutos y los largometrajes, una duración mínima de 60 minutos.
    Las inscripciones se realizan a través de los formularios disponibles en el sitio oficial del festival, donde también se pueden consultar las bases y condiciones.
    El público en el centro de la escena
    Durante seis jornadas, el Ficer desplegará una agenda que incluirá proyecciones, talleres, charlas, espacios para infancias y adolescencias, patio gastronómico y actividades interdisciplinarias. El diseño del festival vuelve a poner el foco en la experiencia del público, que participa mediante el voto en las distintas competencias.
    Con una programación diversa y acceso gratuito, la edición 2026 refuerza su posicionamiento como plataforma de exhibición, formación y circulación para el cine entrerriano, regional y nacional.

  • La plaza Schiavo ya tiene sus nuevos sanitarios

    La plaza Schiavo ya tiene sus nuevos sanitarios

    La plaza Schiavo ya tiene sus nuevos sanitarios

    En el marco de las mejoras en plazas, parques y demás espacios públicos de Concepción del Uruguay, se construyó un grupo de sanitarios en plaza Schiavo, ubicada en el barrio Puerto Viejo, frente a la Defensa Sur. Forma parte de obras licitadas por la Municipalidad para la reparación y construcción de baños tanto en dicha plaza como en La Salamanca y el Parque de la Ciudad, con una inversión superior a los $150 millones.

    De esta forma se dio respuesta a una necesidad generada por la amplia concurrencia que suele tener este espacio, fundamentalmente los fines de semana, ya que allí se desarrolla la feria de emprendedores “La Delfina”.
    La obra comenzó con trabajos preliminares y movimiento de tierra, tras lo cual se ejecutaron las etapas de hormigón; mampostería; revoques; colocación de pisos, impermeabilizaciones y revestimientos; cubierta y cielorrasos; pintura; instalación eléctrica y sanitaria; aberturas y zinguería.
    Mónica Miletich, referente del grupo de emprendedores “La Delfina”, agradeció “el esfuerzo de todos los que ayudaron a impulsar el proyecto que hizo posible contar con un cuerpo de sanitarios en uno de los parques de la zona sur más frecuentados por los vecinos. Fue un pedido de muchos vecinos y que hoy se vuelve una realidad”, afirmó.
    También en La Salamanca
    Otra zona altamente concurrida es La Salamanca, donde se ubica la Zona Joven, que ha sido puesta en valor integralmente mediante la instalación de nuevas columnas de alumbrado, asientos, cestos, bicicleteros, equipos de gimnasio urbano y deck para el funcionamiento de un food truck. Es en este marco que también se dispuso construir un grupo sanitario que pueda ser utilizado tanto por los jóvenes como por las familias que asisten durante el día.