Mar del Plata: un albañil fue asesinado de un disparo en la vereda de su casa y su esposa denunció meses de amenazas
Un albañil de 31 años fue asesinado de un disparo en la cabeza mientras se encontraba en la vereda de su casa, ubicada en el barrio Parque Peña de Mar del Plata. Su familia denunció que la víctima había recibido amenazas durante varios meses previos al hecho.
Tras el crimen, la esposa de Gustavo Daniel Breciaroli afirmó que la familia atravesaba una situación de hostigamiento que se había intensificado en los últimos tiempos. En diálogo con 0223, relató que el conflicto empezó debido a un problema externo que los involucró cuando decidieron ayudar a la expareja de un primo, quien estaba en una situación de violencia de género.
A partir de ese momento comenzaron las intimidaciones, que incluyeron discusiones en la puerta de la vivienda, insultos reiterados y amenazas constantes cada vez que salían a la calle. “Nos gritaban que nos teníamos que ir del barrio”, aseguró, y agregó que en varias ocasiones también dispararon contra la casa.
La mujer señaló que los hechos fueron denunciados en reiteradas oportunidades y que solicitaron medidas de protección, pero la situación no cedió y se agravó con el tiempo. “No podíamos salir tranquilos”, resumió. Relató que las amenazas se mantuvieron constantes: “Nos amenazaban, venían a mi casa y decían que eran los dueños del barrio”. También recordó episodios en los que temieron por sus vidas, ya que “intentaban atropellarnos con motos y autos y disparaban”.
Una de las últimas situaciones antes del ataque ocurrió cuando llamó al 911 y envió un móvil policial. Sin embargo, el personal le indicó que si no había heridos no podían tomar la denuncia. Ante esto, expresó: “¿Tengo que venir con mi hija, mi yerno o mi marido muertos para que hagan algo?”.
Sobre la noche del ataque, reconstruyó los minutos previos. “Escuché la primera detonación”, relató, y al salir encontró a su pareja tirada en el suelo. “Me tiré encima y le repetía ‘amor’, pero no respondía”. También aseguró que vio nuevamente a quien identificó como el agresor, una persona que circulaba en moto y que “me miraba y aceleraba”.
Finalmente, rechazó que el crimen esté vinculado a un ajuste de cuentas. “Si fuera así, no habría denunciado tantas veces pidiendo ayuda”, afirmó, y pidió que se esclarezca el caso.

