Israel y el Líbano acuerdan volver a reunirse tras su primera ronda de diálogo en Washington
Los gobiernos de Israel y del Líbano acordaron volver a reunirse en una fecha y lugar aún por determinar, tras las conversaciones de paz celebradas este martes en Washington, informó Estados Unidos, que actúa como mediador.
«Todas las partes acordaron iniciar negociaciones directas en una fecha y lugar mutuamente convenidos», señaló el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, en un comunicado. El embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter, y su homóloga libanesa, Nada Hamadeh Moawad, mantuvieron un encuentro de dos horas y media en presencia del secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, con el objetivo de poner fin a los ataques israelíes en el Líbano, iniciados tras la guerra con Irán.Las negociaciones, de las que fue excluido el grupo shiíta Hezbollah, constituyeron el encuentro de más alto nivel entre Israel y el Líbano desde 1993.»La reunión preparatoria fue constructiva», indicó la enviada de Líbano en otro comunicado, que también «pidió un alto el fuego» y el regreso de las personas desplazadas a sus hogares.Según el Departamento de Estado, Israel pidió «el desarme de todos los grupos terroristas no estatales», en referencia a la milicia Hezbollah, y reiteró su compromiso de «entablar negociaciones directas para resolver las cuestiones pendientes y alcanzar una paz duradera».Por su parte, el Líbano reclamó «un alto el fuego» y el respeto de las condiciones del cese de hostilidades anunciado en 2024, que garantiza la «integridad territorial y plena soberanía» del país, según el gobierno estadounidense.
La Administración del presidente Donald Trump insistió en que cualquier cese de hostilidades debe acordarse directamente entre los dos gobiernos, con la mediación de Estados Unidos, y no por vías paralelas. A la salida de la reunión, en el Departamento de Estado, el embajador israelí afirmó que las conversaciones demostraron que su país y el Líbano están «unidos» en la lucha contra Hezbollah.Las conversaciones se producen tras seis semanas de enfrentamientos entre Hezbollah e Israel en territorio libanés, que han dejado más de 2.000 muertos y más de un millón de desplazados debido a los ataques e incursiones israelíes, que el gobierno de Benjamín Netanyahu justifica por el lanzamiento de cohetes del grupo extremista.Israel se ha negado a incluir al Líbano dentro de la tregua que Estados Unidos declaró con Irán la semana pasada y ha continuado con los ataques en territorio libanés, incluido este martes, mientras se celebraba la reunión en Washington.Las discrepancias entre ambas delegaciones son grandes, puesto que el gobierno libanés pide un alto el fuego inmediato que permita un diálogo más amplio, pero Israel lo descarta y exige el desarme total de Hezbollah y la creación de una «zona de seguridad» en el sur del Líbano que le permita controlar la franja entre la frontera y el río Litani.El líder de Hezbollah, Naim Qassem, rechazó el lunes las conversaciones «sin sentido» con Israel y consideró que un cambio de estrategia como este requiere un previo consenso interno entre los libaneses.Al iniciar el encuentro, Marco Rubio calificó la reunión de «oportunidad histórica» y afirmó que no solo se trata de abordar un posible alto el fuego sino «una solución permanente a 20 o 30 años de influencia de Hizbulá» en la región.
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Israel y el Líbano acuerdan volver a reunirse tras su primera ronda de diálogo en Washington
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Pondrán ascensores nuevos en la torre del Parque de la Ciudad: el mito de Excalibur y la posiblidad de volver a subir a 175 metros de altura
Pondrán ascensores nuevos en la torre del Parque de la Ciudad: el mito de Excalibur y la posiblidad de volver a subir a 175 metros de altura
Fue el mirador más alto de Latinoamérica y hace 23 años que dejó de funcionar para el público. Aunque sus ascensores andan, o al menos uno de ellos, el objetivo con el que fue construida cuando se pensó el Disney porteño, dejó de cumplirse y solo suben unos pocos. Ahora, el Gobierno porteño lanzó una llamado a licitación para que instalar elevadores nuevos y recuperar partes de casi la única atracción que queda de aquel parque pergeñado por la dictadura a fines de los años 70.Se trata de la Torre Espacial, o Torre del Parque de la Ciudad. También conocida como Torre de Interama, según el nombre original del parque. La obra también incluirá los tensores que sostienen la estructura. Y tendrá un costo estimado de $ 3.500 millones.El objetivo de los trabajos es contar con medios de elevación eficientes para realizar trabajos de mantenimiento, tanto en la estructura y también en las antenas que están sobre la torre. En principio no estaría habilitada para el público, aunque los nuevos ascensores servirán para hacerlo si es que se toma esa decisión.El proyecto está impulsado por el Ministerio de Movilidad e Infraestructura y en el costo está previsto, además de los dos ascensores de alta velocidad, el desmonte de los equipos actuales, que son de la década del 80 y quedaron obsoletos, y la adecuación de las instalaciones existentes.Según se detalla en el pliego del llamado a licitación, también se harán estudios sobre el sistema estructural de la torre, que incluirán los tensores y la verificación de los anclajes y macizos de hormigón armado que están en la base, que presentan fisuras y deterioro por corrosión, según consta en estudios preliminares adjuntos al pliego. La apertura de ofertas está prevista para el 6 de mayo.La Torre del Parque de la Ciudad y el intento por poner en valor los viejos ascensores. Foto: Marcelo CarrollLa torre dejó de funcionar como mirador en 2003, hubo varios proyectos fallidos, con anuncios que quedaron en la nada, para recuperarla y que vuelva a ser un atractivo para los visitantes. Y algunas visitas esporádicas con vecinos al mirador. La última vez que quisieron recuperarla fue en 2022. Pero tampoco pasó nada.“Después de 50 años, la modernización de la Torre Espacial busca actualizar su monumental la estructura para reactivar este ícono turístico del sur porteño. El proyecto representa una inversión estratégica en infraestructura para devolverle su brillo vanguardista y garantizar la seguridad del mirador más alto de la región”, dijo el ministro de Movilidad e Infraestructura, Pablo Bereciartua.Del viejo parque solo quedan los espacios verdes y varios de los edificios, en donde los fines de semana, cuando abre al público, hay hasta un museo que repasa la historia de lo que se inauguró como Interama y, tras el fracaso de los inversores privados, pasó a manos del Estado Porteño.Los juegos y atracciones fueron desarmados en su mayoría, pese a los intentos de la Organización por la Conservación del Parque de la Ciudad (OCPC), nacida para impulsar la recuperación del predio como parque de diversiones. Aunque no lograron ese objetivo, sí consiguieron que la torre fuera catalogada como Patrimonio Cultural de la Ciudad, bajo la ley porteña 3.860. Por eso se mantiene en pie. También sobrevive la montaña rusa Vertigorama, que está en en fondo del parque, en el sector más cercano a la avenida Roca, y nunca pudo funcionar para el público por problemas estructurales.La Torre del Parque de la Ciudad tendrá nuevos ascensores. Desde el fin de semana tiene, por primera vez, ilmunicación decorativa. La torre, una espada clavada en la tierraConsiderada una obra arquitectónica única, y aunque no consta en la documentación, testimonios e historias cuentan que la torre representa una gigantesca Excalibur, la espada del Rey Arturo, clavada en la tierra. Está en el denominado «Sector Futuro», y en sus 220 metros de altura alberga antes de radio, como la de la de El Observador 107.9 y Canal 26, con las que alcanza los 228 metros.El mango de la espada está conformada por las plataformas. La 3 está a 176 metros del piso y es la parte más chica de la empuñadura. Mientras que la 2 y la 1, a 125 y 120 metros, respectivamente, la completan. Son además, los niveles en los que se detienen los ascensores. En las plataformas más bajas iba a funcionar una confitería giratoria, en la que nunca se montaron los motores de un carrousel. Y el nivel 3 sí funcionó como mirador. Las vistas desde la torre del Parque de la Ciudad, en 2016, con el Barrio Olímpico en plena construcción. Fue la construcción más alta de Argentina hasta la inauguración de la Alvear Tower en 2019, que la superó en 11 metros, ya que mide 239.Fabricada por Waagner-Biroi en Austria en 1979, y construida durante 1980 y 1982, fue inaugurada al público el 9 de julio de 1985, según consta en los pliegos publicados en el Boletín Oficial. Tiene un basamento de 30 metros bajo la superficie, con 30 pilotes de 1 m de diámetro, hechos en hormigón armado.La estructura emergente es totalmente de «acero cincado y presenta un revestimiento de chapa de acero pintada de perfil trapezoidal remachada». Todo recubre el tronco de base hexagonal; para su asistencia estructural tiene 6 tensores.El mirador de la torre del Parque de la Ciudad, a 175 metros del piso.La estructura de 228 metros es visible desde varios puntos del Gran Buenos Aires. Desde su plataforma más alta, la vista panorámica alcanza a los 80 kilómetros. Al mirador se llega mediante dos ascensores de alta velocidad con capacidad original para 35 personas, que son los que serán reemplazados. La última restauración se había hecho desde fines de 2010 y la reinauguración de los elevadores se concretó en noviembre de 2011. Además, hay una escalera interna que tiene 1.000 escalones y 45 descansos, también debería ser intervenida y puesta en valor si a futuro se quiere reinaugurar para las visitas del público. El fin de semana pasado se inauguró una intervención con iluminación decorativa, a cargo del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana. Es parte de la puesta en valor del parque, que más allá de abrir como espacio público los fines de semana se utiliza como espacio para recitales. También, en lo que era el predio original, se construyeron el Barrio Olímpico y el Hospital Cecilia Grierson. La vista hacia el Río de la Plata desde el mirador de la torre del Parque de la Ciudad, a 175 metros de altura. -

Presentan un proyecto de ley para poder volver a sembrar las tierras «ociosas» a la vera de las rutas nacionales
Presentan un proyecto de ley para poder volver a sembrar las tierras «ociosas» a la vera de las rutas nacionales
El diputado nacional por el PRO, Javier Sánchez Wrba, presentó hoy un proyecto de ley para restablecer el uso de las “franjas adyacentes” a las rutas nacionales para su explotación agrícola o siembra de pasturas.Según indica el escrito elaborado por Sánchez Wrba y que lleva la firma de 10 legisladores de dicha fuerza política, el objeto de la ley es “habilitar el uso productivo agrícola de las franjas adyacentes a la calzada dentro de la zona de camino de las rutas nacionales, con exclusión de las banquinas y las franjas de seguridad establecidas por la normativa vigente”.En su cuenta oficial de X, el funcionario legislativo, se busca “volver a habilitar el uso productivo de las banquinas ociosas de las rutas nacionales”, a partir de “dejar sin efecto la resolución que el kirchnerismo dictó en el 2008, en pleno conflicto con el campo por la 125, que de manera arbitraria dio de baja los convenios y prohibió la explotación de estas parcelas”.“Tenemos que recuperar una práctica que supo generar valor, sumando hectáreas productivas para potenciar el desarrollo económico y destinar lo recaudado al mantenimiento de la red vial nacional para mejorar la infraestructura que tanta falta hace”, completó en la red social.El proyecto establece que se otorguen “permisos de uso precario y oneroso para la siembra, cultivo y cosecha de cereales, oleaginosas y pasturas”, en donde los propietarios frentistas, arrendatarios o explotadores de los inmuebles linderos tendrán la prioridad, aunque en caso de no estar interesados, podrán obtener dicho permiso terceros.Por supuesto que el proyecto prohíbe de manera expresa cualquier concesión o explotación que ponga en riesgo la seguridad vial.Para esto, Sánchez Wrba busca que se derogue la Resolución 2018/2008 de la Dirección Nacional de Vialidad que prohíbe expresamente el uso de estas tierras para la explotación agrícola y establecer un nuevo marco regulatorio que permita tal actividad.Para el legislador nacional, “esta decisión cercenó la explotación agropecuaria de varias superficies de dominio público, impidiendo su aprovechamiento productivo bajo esquemas regulados, controlado y con contraprestación económica para el Estado”.Como precedente, Sánchez Wrba no solo nombró la resolución 1158/1996 que permitía esta actividad, sino también la Ley 10.342 de la Provincia de Buenos Aires que habilita a los municipios a concesionar estos espacios, como recientemente lo hizo el partido de 9 de Julio.“En definitiva, la presente medida propone reemplazar una prohibición absoluta por un régimen regulado, técnicamente delimitado y jurídicamente sólido. Se trata de de administrar con racionalidad sectores del dominio público que hoy permanecen subutilizados, contribuyendo a incrementar la producción y al mismo tiempo generar recursos adicionales para el Estado”, concluye el proyecto. -
Ex Potenciar Trabajo: qué pasará con el plan Volver al Trabajo en abril de 2026
Ex Potenciar Trabajo: qué pasará con el plan Volver al Trabajo en abril de 2026
El Gobierno de Javier Milei dará por finalizado el programa Volver al Trabajo a partir de abril. La medida, anunciada a comienzos de marzo, impacta en unos 900 mil beneficiarios. El plan social otorgaba una asignación mensual cercana a los $80.000 y funcionaba como continuidad del Potenciar Trabajo.La decisión fue comunicada por el Ministerio de Capital Humano, que notificó por correo electrónico y a través de Mi Argentina a cada beneficiario y también difundió la medida públicamente. En ese mensaje se detalló que el programa dejará de existir como tal y que habrá un cambio en la forma de asistencia.Comunicado oficial.@JMilei pic.twitter.com/KZpkwoXaG2— Ministerio de Capital Humano (@MinCapHum_Ar) March 17, 2026Según lo informado, este mes de abril se pagará la última asignación mensual no remunerativa. A partir de entonces, quienes deseen seguir dentro de un esquema de acompañamiento deberán optar por una nueva modalidad: la capacitación laboral.La medida apunta a reemplazar el ingreso directo por herramientas de formación. En lugar del cobro mensual, los beneficiarios podrán acceder a vouchers educativos para realizar cursos y capacitaciones orientadas al trabajo con el objetivo de facilitar la inserción en el mercado laboral en el mediano plazo.Desde principios de año, el Gobierno trabaja en la primera etapa de la reconversión de los planes en capacitaciones laborales. En una primera instancia, serán elegidos 20 beneficiarios del programa para hacer un curso de pintura en obra. La capacitación durará dos meses, con clases divididas en dos módulos, tanto teóricos como prácticos, y al finalizar obtendrán un título. Durante ese tiempo, seguirán cobrando su haber.En cuanto al programa Acompañamiento Social, que también surgió tras la transformación de Potenciar Trabajo, no se anunciaron cambios para los próximos meses y, por el momento, continuará vigente.Los beneficiarios de Volver al Trabajo (ex Potenciar Trabajo) cobrarán en abril $78.000, monto que se mantiene sin cambios desde 2023. Este mes ANSeS pagará la última cuota del programa. Después de ese cobro, el plan se da por finalizado y quienes quieran continuar deberán acceder al sistema de vouchers para capacitación.Volver al Trabajo: cuándo cobran los beneficiarios el ex Potenciar Trabajo en abril de 2026A diferencia de las jubilaciones y pensiones y asignaciones que se cobran conforme al cronograma según terminación de DNI, el programa Volver al Trabajo se abona luego del quinto día hábil. Los beneficiarios recibirán el pago el jueves 9 de abril. El monto se acreditará de manera automática en sus cuentas bancarias.
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La Ciudad levantó la clausura de la torre de Parque Patricios que tenía una ventana doblada y rajaduras pero los vecinos tienen miedo de volver
La Ciudad levantó la clausura de la torre de Parque Patricios que tenía una ventana doblada y rajaduras pero los vecinos tienen miedo de volver
La Ciudad anunció que levantaron la clausura en el sector 2 del complejo Estación Buenos Aires, en Parque Patricios, y los vecinos podrán volver a sus casas. Fue luego de un regreso malogrado al edificio en el que las familias que habían sido evacuadas notaron que una ventana estaba doblada y sus vidrios rotos, había rajaduras en las paredes y cerámicas flojas.“Tras los trabajos realizados por COSUD SA -la empresa constructora-, la Guardia de Auxilio y Emergencias del GCBA dispuso el levantamiento de la clausura en el sector de las torres donde se encuentran las viviendas”, indicó el Gobierno de la Ciudad en un comunicado. Pero después de todo lo que les tocó vivir luego del derrumbe de una losa del techo de las cocheras el 3 de marzo y una segunda evacuación el martes pasado, los vecinos tienen miedo.El 18 de marzo el Gobierno porteño -por disposición de la Justicia- había habilitado el retorno de los damnificados a sus departamentos. Pero el martes de la semana pasada un nuevo episodio desató el pánico de la gente, cuando una vecina alertó sobre que en el segundo piso de la torre «A» una ventana se había doblado. Entonces doce vecinos que ya habían regresado a sus casa tuvieron que volver a los hoteles.Este domingo, la Ciudad comunicó que la fiscalía actuante “autorizó el reingreso de los vecinos, ya que están garantizadas las condiciones de seguridad estructural para habitar los departamentos”. Esto se debe a que “sigue vigente la habilitación judicial del sector”.En el mismo comunicado, el Gobierno porteño indicó que actualmente los edificios ya cuentan con los servicios de luz, agua y gas.Video Así están los departamentos de las torres dañadas de Parque Patricios Desde la empresa constructora también divulgaron un comunicado, en el que expresaron que «los edificios del sector 2 del complejo de viviendas de Parque Patricios que sufrió el derrumbe de una losa en el área de estacionamientos el día 3 de marzo, se encuentran en plenas condiciones para ser habitados. Desde el día 18 de marzo cuentan con la habilitación que permite el regreso de sus moradores emitida por la Dirección General de Guardia de Auxilio y Emergencias de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires».»Más de 50 personas (profesionales independientes, profesionales de la constructora, supervisores, trabajadores y contratistas especializados) han participado en el proceso de supervisión del complejo para que las familias puedan regresar a sus hogares teniendo todas las garantías necesarias. Sabiendo, además, que en este momento el complejo es probablemente la estructura más fiscalizada y monitoreada de toda la Ciudad de Buenos Aires», agregaron.»COSUD entiende que lo vivido por las familias ha sido una experiencia difícil y confía en que la habilitación emitida por el Gobierno de la Ciudad les dará la tranquilidad necesaria para reencontrarse con sus hogares», concluyó la constructora a través de un escrito divulgado a los medios de comunicación.Sin embargo, para los vecinos que habitan los departamentos de estas torres el miedo no se difumina, en realidad se acentúa. Ellos insisten en que las unidades no cumplen las condiciones necesarias para ser consideradas “habitables”. Se sienten sin garantías.Norma Ramíno, propietaria del departamento 10F de la torre A, no se puede olvidar de las rajaduras en las paredes, ni de las baldosas de cerámica flojas, ni de los vidrios rotos, ni de la ventana doblada. El pánico de revivir un episodio como el de la última evacuación la persigue.“Para mí esa torre (la A) se va a caer, porque todos los pisos de arriba están haciendo presión sobre los pisos de abajo, a pesar que el arquitecto había avisado que no tiene daño la estructura. Yo estaba con ánimo de volver y me puse la mochila, cargué la ropa de mis nenes, les dije ‘el martes vamos ya volvemos a casa, ya nos vamos a quedar’. Y cuando salgo veo los mensajes que decían ‘vecinos, los que están adentro evacúen porque el bombero mandó a evacuar’. Desde ahí ya quedé paranoica”, dice a Clarín.Las imágenes que registraron los primeros vecinos en ingresar al edificio de Parque Patricios en el que se derrumbó una losa.Desde el martes que Norma lee muchos comentarios en redes sociales que refuerzan sus alertas. Tiene dos hijos muy chiquitos con quienes vive provisoriamente en un apart-hotel que le consiguió la constructora.Pero su estadía vence el 30 de marzo, le queda una noche. Después tendría que volver a su departamento en la torre A. Dice que eso le está pasando a muchos vecinos: vuelven en contra de su voluntad, porque no les queda otra opción.Así quedó la ventana de uno de los departamentos de Parque Patricios.“La torre A en donde yo estoy presenta una ventana doblada para adentro con el vidrio roto. Rajaduras varias en los dos primeros pisos con baldosas que se salen a medida que pasan los días. Después hay conexiones de gas con caños que se movieron, por eso hay pérdidas en algunos edificios. Estamos viendo si gestionar un subsidio habitacional, aún hay que ver si se presenta el pedido”, agrega.Liz, propietaria del departamento 2 de la torre A, el mismo en el que se alertó por una ventana doblada y los vidrios rotos, tampoco volvió todavía: se está quedando junto a su esposo, sus hijos y su mascota en la casa de un familiar. Se torció una ventana y vuelven a evacuar a los vecinos de una torre del complejo Estación Buenos Aires en Parque Patricios“Yo había ido a limpiar la casa para volver, pero cuando vi lo de la ventana desistí de esa decisión. Todos estamos con el mismo miedo. Hasta ahora no hay nada, ni los autos podemos ver para que el seguro ingrese hacer la inspección. No tenemos ningún tipo de respuesta”, destaca. La mujer comenta que aguardará hasta que la fiscalía apruebe la inspección de los peritos de parte solicitados por el estudio jurídico de Fernando Burlando, que representa a 158 unidades funcionales de las 175 afectadas. A esto se suma el conflicto que hay alrededor de las estadías hoteleras: en un principio, la constructora se hizo cargo de las mismas, pero luego se estableció una orden judicial que obligó al GCBA a cumplir con esto. Las fotos de los departamentos de Parque Patricios.Lo que acusan los damnificados es que el GCBA incumplió la orden y “habilitó” rápidamente el edificio con el aval de la fiscalía, para que la gente regrese, evitando con esto pagar la extensión de estadías hoteleras, que hasta el momento sostuvo COSUD SA. “No sabemos si van a renovar, la mayoría de nosotros trabajamos y mañana nos quedan las valijas en la calle”, añade otra vecina de la torre A. Las fotos de los departamentos de Parque Patricios.Federico, de la torre A, es de los vecinos que decidió volver a su departamento, cansado de la sensación de incertidumbre que le generaba su día a día. “Da miedo que el departamento se caiga, pero más miedo me da, la verdad, que me dé un bobazo por el estrés que nos están haciendo manejar, estando en el hotel, que te dicen te renuevo, te cancelo, te renuevo, te cancelo. Muchos volvemos a pesar de que no sabemos si es seguro para vivir porque sabemos que el hotel no es seguro psicológicamente, no queda otra”, señala.Tanto a él como a Uriel Miño, de la misma torre, les “barretearon” la puerta de entrada y todavía no se las arreglaron. “La constructora, después de lo que pasó con la ventana, nos dijo que todas las viviendas eran habitables, que no corría ningún peligro de derrumbe (…) Aún no terminaron las obras, o sea, quedan autos abajo, que por ahí mueven vigas o generan movimiento y quién quita de que quizá todo eso no se cae”, dice Uriel.Agrega que hay quienes están optando por alquilar departamentos en otros barrios para evitar tener que volver por el momento a un lugar que no consideran para nada seguro. -

Los adultos debemos dejar de estar distraídos y volver a hacernos cargo
Los adultos debemos dejar de estar distraídos y volver a hacernos cargo
Por Alejandro Castro Santander *La noticia irrumpe y desgarra nuestra cotidianidad: en la Escuela Normal N° 40 Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, la violencia más extrema cruzó la puerta de entrada. En pleno izamiento de la bandera, un joven ingresó armado, abrió fuego y le arrebató la vida a un compañero menor, hiriendo además a otros estudiantes. Lo que hiela la sangre no es solo la brutalidad innegable del hecho, sino sus contornos desconcertantes: un agresor descrito por su entorno como un «chico bueno», sin un historial de disrupción que hiciera presagiar la tragedia, y una víctima elegida aparentemente al azar. No buscaba resolver un conflicto interpersonal específico; su intención, inmerso en un letal desconcierto, era continuar disparando.Frente al estupor y el horror, la primera reacción social suele ser exigir más seguridad perimetral, la instalación de detectores de metales o una mayor vigilancia policial en los ingresos. Pero reducir este fenómeno multidimensional a una simple falla de control físico es quedarnos trágicamente en la superficie. Para comprender verdaderamente cómo un adolescente decide que el patio de su escuela es el escenario adecuado para descargar un arma, debemos tener la valentía de mirarnos al espejo como sociedad. La violencia que estalla de forma letal en las aulas no nace por generación espontánea ni en el vacío absoluto; es, fundamentalmente, una conducta aprendida.Los niños, niñas y adolescentes son el fiel reflejo del mundo que les construimos a diario. Esa agresividad extrema es el eco ineludible de la violencia cotidiana que se respira en el mundo adulto: en la familia, en las instituciones, en las calles y en el hostil debate público. Hemos normalizado la hostilidad como forma predominante de vincularnos, la agresión como método válido para imponer ideas y la más cruda indiferencia ante el dolor ajeno. Seguimos siendo profundamente irresponsables frente al desarrollo personal, ético y social de las nuevas generaciones. Les exigimos paz y diálogo en la escuela mientras, como adultos, les ofrecemos un entorno social crispado, fragmentado y carente de modelos sanos para la resolución de conflictos y frustraciones.Vivimos inmersos en una época hiperconectada, pero que paradójicamente fomenta la mayor desconexión afectiva de nuestra historia; estamos, en muchos sentidos, peligrosamente distraídos del otro. Cuando el lazo social se rompe y el mundo adulto abdica de su rol innegociable de guía y contención, el compañero de banco deja de ser percibido como un legítimo «Tú» —un sujeto dotado de dignidad y humanidad— para convertirse en un objeto, un obstáculo o un simple blanco. Es esta cosificación, nacida del individualismo atroz y de la falta de una mirada atenta que aloje al otro en su vulnerabilidad, la que permite que alguien apriete el gatillo contra un par sin que la empatía o la culpa logren operar como freno moral preventivo.Ante este escenario devastador, la pregunta que se impone es sobre el día después: ¿cómo se sana la convivencia de una comunidad educativa atravesada por el trauma y el pánico? La respuesta exige un trabajo profundo, artesanal, colaborativo y sostenido de provención. A diferencia de la prevención tradicional, que solo intenta apagar el incendio con medidas punitivas cuando la crisis ya es inminente, la provención asume que los roces son inherentes a toda relación. Sin embargo, nos obliga a dotar a nuestros estudiantes, desde la primera infancia, de las actitudes, herramientas afectivas y estructuras institucionales necesarias para afrontarlos de manera constructiva, antes de que muten en una violencia destructiva e irreversible.Sanar el clima escolar en San Cristóbal, y evitar que esta tragedia se replique en otras instituciones, requerirá reconstruir pacientemente los cimientos de la confianza rota. Exige, de manera urgente, recuperar la autoridad cuidadora de la familia y de la escuela. Debemos fortalecer los equipos interdisciplinarios, las tutorías y los espacios de escucha activa para aprender a leer a tiempo los silencios, el aislamiento y la desesperanza de nuestros jóvenes. La convivencia pacífica no es la mera ausencia de agresiones; es un compromiso activo, diario. El doloroso eco de los disparos nos deja una advertencia ensordecedora: para que nuestras escuelas sigan siendo verdaderos santuarios de vida y oportunidades, los adultos debemos dejar de estar distraídos y volver a hacernos cargo.* Director Observatorio de la Convivencia Escolar (Centro de Investigaciones Cuyo-CONICET)