Dos delincuentes asaltaron a Carlos (79) y Victoria (80) en su casa de Córdoba, los despertaron a golpes y los amenazaron con un arma blanca para robarles sus ahorros.
Entregaron el dinero, pero la agresión continuó. Días después, la investigación dio un giro: la consuegra de la pareja fue detenida, acusada de ser la entregadora de la información sobre el dinero.
Los atacantes tenían adicciones y actuaron con datos precisos, lo que llevó a sospechar que no eran los cabecillas del robo.