La Cámara Entrerriana de Turismo advirtió una fuerte caída de la ocupación, el aumento de costos y la pérdida de rentabilidad que ponen en riesgo el inicio del verano.
Durante las vacaciones de invierno la ocupación rondó el 30% y solo llegó cerca del 40% en un fin de semana largo, impulsada por escapadas cortas. Señalan que muchas empresas ya no buscan crecer, sino sobrevivir, y reclaman medidas urgentes para evitar un mayor deterioro.
