La nueva estrella del vino argentino que convive con Vaca Muerta
El vino de las estepas es una nueva forma de explicar la Patagonia. Porque patagónico no siempre se nace: también se hace. O se construye, como las bodegas que surgieron en medio del desierto hace apenas dos décadas, con el viento, la amplitud térmica y el suelo pedregoso como patrones todopoderosos.El 75% de la producción vitivinícola del sur argentino se concentra en Neuquén, con unas 2.000 hectáreas implantadas y una voz que empieza a sonar propia. La estrategia no está en el volumen —representa apenas el 1% nacional—, sino en la identidad, la precisión y el carácter. Porque el vino patagónico no llegó para imitar a sus primos mayores de Cuyo. Es un joven indómito. Todavía está aprendiendo a ser lo que es, aunque ya imprime su frescura y su acidez como rasgos innegociables.Pocas regiones vitivinícolas del mundo arrancan con tan poco y construyen tanto. En San Patricio del Chañar llueven entre 200 y 300 milímetros por año, el viento es omnipresente, el sol abraza fuerte durante el día y la temperatura cae con brusquedad al anochecer. Para un viticultor convencional, ese cuadro podría parecer hostil, pero en el sur es materia prima.»Se dan condiciones muy especiales: escasa humedad, poca pluviometría, muchas horas de sol, vientos frecuentes y una marcada amplitud térmica», explica Noelia Giampietri, sommelier de la bodega Familia Schroeder, ubicada en San Patricio del Chañar, a 39º de latitud sur. Esa combinación permite la concentración de los compuestos polifenólicos, construye acidez natural y talla el perfil del vino. «El frío, la sequedad, los suelos y las condiciones climáticas definen al vino», resume.Lucas Quiroga llegó en 2003 a «El Chañar» (como les gusta a los lugareños llamar a su propia localidad). «Recién se estaba implantando, solo había viñedos nuevos y todo estaba por hacerse», recuerda este mendocino, neuquino por adopción y enólogo de Malma, bodega fundada por la familia Viola. Desde entonces aprendió a leer el territorio; a entender los secretos de la uva y a encontrar en el viento un aliado. «Aquí tenemos una brisa constante, no hay enfermedades y prácticamente no necesitamos curar», remarca. Las pieles se engrosan, los taninos se afirman, el color se intensifica.Entre las bodegas que construyeron esa identidad desde el principio, Bodega del Fin del Mundo ocupa un lugar central. Con más de 850 hectáreas, es la mayor de la Patagonia y una de las primeras en apostar por la región. «Hacer vinos en Patagonia implicó la posibilidad de construir identidad desde cero», dice Juliana Del Águila Eurnekian.La Bodega de Fin del Mundo encabeza la producción vitivinícola en la Patagonia.Y si hay una cepa que sintetiza ese carácter, esa es el Pinot Noir. Delicada, exigente, caprichosa, encontró en la Patagonia su lugar. «Es una variedad que en este clima fresco alcanza su mejor expresión», celebra. Bodega del Fin del Mundo es hoy el principal productor de Pinot Noir en volumen del país. Y aquí hay una declaración implícita: no ir por la cepa más comercial, sino por la que mejor se expresa en el territorio.En la árida meseta patagónica, el agua deja de ser un insumo más y pasa a ser el recurso estructurante de toda la vitivinicultura neuquina. Para ser más claros: los viñedos son posibles gracias al sistema que se nutre principalmente de los ríos Neuquén y Limay.Pero la generosidad del agua se amplifica con la eficiencia de la técnica: prácticamente la totalidad de los viñedos trabaja con riego por goteo, una tecnología que permite dosificar el agua con precisión y acompañar el ciclo de la planta. En ese fino equilibrio, sin excesos ni estrés, también se juega buena parte de la calidad del vino.Enrique Aicardi lo sabe. Su bodega «es la más chica y la más alta de El Chañar», dice. Santafecino de origen y tecnólogo de profesión, llegó cerca de sus 60 años, no por un negocio sino por una búsqueda personal… o mejor dicho familiar. «Me gustaba la Patagonia, me atraía el desafío de la estepa», recuerda. Pero detrás de ese reto estaba la historia de un bisabuelo que llegó a la Argentina con vástagos de la vid de su Liguria natal pero no pudo concretar su proyecto. Un siglo después, la semilla al fin germinó. «De alguna manera, bodega Familia Aicardi viene a cerrar un círculo familiar. Y eso es muy fuerte», se emociona.En su viñedo, la tecnología aparece como una herramienta silenciosa al servicio del lugar. «Medimos la humedad con sensores y en función de eso decidimos cuándo y cuánto regar», explica. Pero la precisión técnica convive con una filosofía de mínima intervención. «La uva son madres con pocos hijos», dice, para justificar el raleo. Porque a diferencia de los cultivos extensivos, menos rendimiento es mayor concentración, porque toda la energía de la planta se vuelca en poca fruta. El resultado, según lo define, es un vino que no está tan intermediado por la técnica sino por el territorio. «Es como ser un escritor. Uno cuenta una historia para que quien la lee —o la prueba— pueda interpretarla y hacerla suya», remata.Más allá de El ChañarLa vitivinicultura no se agota en San Patricio del Chañar. Sergio Landoni, sommelier especializado en el territorio patagónico, identifica seis zonas en la provincia. Además de El Chañar, sectoriza La Confluencia y Centenario —más cercana a la capital neuquina—; Senillosa y la ribera del río Limay; la comarca petrolera —con Cutral Co con un interesante proyecto municipal—; el norte de Neuquén —como baluarte de la tradición—, y la cordillera, todavía en etapa experimental. «El vino neuquino no responde a un único estilo, porque es la expresión de un territorio diverso», sintetiza Landoni.En ese mapa, Chos Malal tiene historia propia. Nicolás De la Torre es cuarta generación de una familia que empezó a hacer vino antes de que existiera San Patricio del Chañar. Su bodega elabora, entre otras líneas, un Malbec muy particular —más liviano y floral— que conquistó al Papa Francisco. Un cura de Andacollo que visitaba El Vaticano lo llevó de regalo y, al tiempo, llamaron de Alimentos y Bebidas de la Santa Sede para pedir más. Desde entonces, lo mandan todos los años. «No sé si Bergoglio tomaba el vino —reconoce Nicolás—, pero a nosotros nos queda la ilusión de que el nuestro era el ‘vino del Papa Francisco’».El vino que tomaba el Papa Francisco.Y en Cutral Co —ciudad históricamente petrolera— la municipalidad decidió plantar vides. “Donde la historia parecía ser únicamente petróleo, hubo quienes decidieron intentar lo improbable”, remarca Landoni. Con siete hectáreas, premios regionales y un restaurante propio, la apuesta comunal busca la diversificación productiva más allá del ADN petrolero.El vino como puerta de entradaEl vino neuquino marida bien con casi todo. Con la gastronomía y con el paisaje. Con la nieve cordillerana y la estepa; con las quintas y los abiertos de polo. Gracias a esa versatilidad, el enoturismo es hoy uno de los segmentos más dinámicos de la provincia.En Bodega Malma, Francisco «Pancho» Fernández cocina con leña y humo en un entorno de 135 hectáreas de viñedos. Su cocina es regional; su proyección, cosmopolita: el cordero, la pesca y los frutos patagónicos son los protagonistas centrales. «Pensamos nuestra gastronomía desde el vino, siempre utilizando productos de la zona y la región: eso es lo que nos da identidad», dice el chef. El vino que marida es una selección de lo mejor de la bodega, con Pinot Noir como capitán del equipo.A pocos kilómetros, Familia Schroeder ofrece otra experiencia con una historia que no tiene ninguna otra bodega del mundo: durante la construcción de la bodega, aparecieron restos fósiles. Una especie descubierta allí que lleva el apellido de la familia —Panamericansaurus Schroederi— como homenaje a sus fundadores. Desde entonces, el dinosaurio es parte de la identidad: una línea de vinos se llama Saurus y el restaurante lleva el mismo nombre.Gustavo Fernández Capiet, presidente de Neuquentur, remarca que vino y turismo van de la mano como una apuesta estratégica clara. «Tenemos la materia prima y la infraestructura para apuntar a un público que se dispone a vivir la experiencia del vino», afirma. No se trata de competir en volumen ni en escala, sino de trabajar nichos específicos con identidad propia. “La Vendimia neuquina —que este año reunió a más de 15 bodegas de toda la provincia— es, en ese esquema, mucho más que una celebración: es la puesta en valor de una cultura vitivinícola que todavía tiene margen de proyección”, señala Silvana Cerca, gerente de Neuquentur.¿Y cómo marida con Vaca Muerta?En Neuquén, viñedos y pozos petroleros comparten territorio, rutas y horizontes. Leticia Estévez, ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, elige la palabra «diversificación». La decisión política es clara: «hay que aprovechar que el mundo hoy nos está mirando para decir: no somos solo Vaca Muerta, somos mucho más que eso».Leticia Estevez, ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén. .El vino, el turismo, la trucha del sur y el chivito del norte forman parte de un esquema productivo donde todo convive. Y va más lejos: «la licencia social para que Vaca Muerta suceda se tiene que consensuar en el territorio día a día». Para la ministra, ese esfuerzo cotidiano es la condición que hace posible que una actividad extractiva de escala global coexista con el cuidado del ambiente, los ríos y los viñedos.Neuquén, tierra milenaria y puerta de la Patagonia, es el lugar donde los ríos correntosos se unen. Hoy, en ese mismo territorio, también se juntan —como amigos muy distintos entre sí— el desierto y la vid; la tradición y el desarrollo moderno; el petróleo y el vino. Una provincia que eligió no ser una sola cosa, y que en esa multiplicidad está encontrando su identidad más genuina.
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La nueva estrella del vino argentino que convive con Vaca Muerta
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Insólita pelea entre un empleado diplomático y el embajador argentino en Madrid
Insólita pelea entre un empleado diplomático y el embajador argentino en Madrid
Las obras de remodelación en la residencia oficial de Argentina en Madrid para hacer confluir en un sólo edificio el trabajo administrativo y consular desataron un conflicto que ya se venía cocinando: la insubordinación contra el embajador Wenceslao Bunge Saravia de un funcionario de menor rango. Un funcionario de origen político que llegó a la sede militando para el kirchnerismo, pasó por el PRO y ahora afirma ser amigo del presidente Javier Milei y milita para la llamada “batalla cultural” libertaria.El empleado es Alejandro Nimo, representante comercial con rango de consejero, y quien se transformó en una suerte de “pesadilla” para embajadores y empleados de la sede diplomática porque desde sus redes sociales arroba al presidente Milei en una catarata de loas y desde donde esta semana posteó un extenso texto mostrándose víctima de Bunge Saravia, a quien además no dudó en hacerle filosas acusaciones para mostrarlas ante el Presidente al incluirlo en su post de X.“Hola a todos me desperté hoy en España viendo un masivo apoyo de los amigos de la Libertad por una agresión que sufrí ayer dentro de nuestra Embajada”, empezó tuiteando el jueves. Agradeció a los “miles de mensajes” que dice haber recibido “por el trabajo que hago por Argentina por la libertad y la batalla cultural a diario” y por “lo halagado y emocionado”. Y entonces empezó a contar que “no se trata de que me hayan desplazado del cargo, sino que simplemente, por decisión del embajador Bunge me han quitado el despacho (la oficina) en la que trabajaba y atendía a los empresarios que invierten en Argentina, la que se había convertido en un símbolo y un sitio de convergencia de los admiradores de @JMilei en España. No comprendo la decisión del embajador, ya que no se me dio ninguna explicación razonable al respecto. Es evidente que no soy la víctima aquí, ya que en mi despacho tenía en un lugar central un cuadro con la imagen de nuestro presidente”.El tuit de Nimo, que precedió a movimientos en las cuentas libertarias para ligar de manera insólita a Bunge Saravia con funcionarios, políticos españoles y empresarios “zurdos”, configura para distintas fuentes consultadas en Buenos Aires y Madrid un desafío abierto al embajador Bunge. Según aseguran fuentes confiables de la Cancillería, Bunge, como su segundo, el diplomático Sebastián Laino, habrían pedido remover a Nimo al canciller Pablo Quirno en el último viaje presidencial al festival de Santiago Abascal, líder de Vox. Pero según las fuentes consultadas, Quirno le respondió a Bunge que “le pida cualquier cosa menos remover a Nimo”.Nimo, que llegó a ese cargo primero aduciendo que lo mandaba el ex ministro Sergio Massa, cuando en realidad se lo pidió la ex senadora Clara Vega al ex canciller Santiago Cafiero, cuando se le venció el cargo ante el cambio de gobierno, logró que los libertarios lo recontrataran en febrero de 2024. Y comenzó un conflicto con el ex embajador Roberto Bosch, un funcionario de carrera, que intentó hasta último momento hacer el trabajo. Lo denunció a Nimo por enviar perfumes y otros objetos personales por correo diplomático incumpliendo la normativa. Pero Nimo se sostuvo diciendo que era amigo del economista español fetiche del presidente Milei, Jesús Huerta de Soto. Hizo echar Bosch al que acusó de “tirar” en un sótano un retrato gigante que habían hecho pintar del libertario.El ex canciller Gerardo Werthein se impuso con el nombramiento del empresario Wenceslao Bunge, pero Nimo sobrevivió y lo empezó a criticar insólitamente como “kuka”. Bunge Saravia es empresario y financista, nacido en Argentina y tuvo que renunciar para ejercer este cargo a su ciudadanía concedida por España, donde tiene vínculos empresariales y comunitarios de lo más aceitados. Es sobre todo, querido y respetado.En su tuit del jueves, Nimo, que no puede demostrar una sola inversión de España en la Argentina por su mérito o de otro, escribió “Javier Milei, así como muchas imágenes y símbolos que hacen a mi recorrido en la batalla cultural por Europa, además de un muñeco de nuestro presidente con la motosierra, esto parece que incomodaba a muchos que ya no deberían estar en la embajada, algunos de ellos pertenecientes a la casta diplomática contra la que me enfrentó a diario.”Además de enviar a través del tuit de la Escuela Austríaca seguidora de Milei una imagen de la oficina que en teoría perdió, manifestó que había recibido apoyo incluso de Milei que le reconocía su trabajo “a diario en soledad por defender las medidas que él implementa desde Argentina y lograr interesar a inversores españoles en invertir en nuestro país.”Y ahí se despachó: “Lo que me preocupa del Embajador Bunge no se trata de una decisión por una oficina (yo puedo hacer el mismo trabajo excelente que vengo haciendo desde cualquier club privado o bar de Madrid), realmente me preocupa su falta de compromiso con el achicamiento del Estado y el cumplimiento de las premisas de responsabilidad fiscal que pregona nuestro Presidente, creo que en eso no está en sintonía y las veces que he tratado de llevarle un plan para reducir notablemente el gasto de la embajada se negó siquiera a recibirme». -

Silke y el arte textil argentino: de la posguerra europea al Museo Nacional de Bellas Artes
Silke y el arte textil argentino: de la posguerra europea al Museo Nacional de Bellas Artes
Mientras su madre trabajaba, la pequeña Silke recogía los retazos de tela que caían al piso en la empresa de costura que había montado después de la Segunda Guerra Mundial, cuando su familia de origen austriaco se exilió a Alemania del norte, donde, como en casi toda Europa, no había hombres. «Estaban muertos, encarcelados o lisiados, por eso las mujeres se ocuparon de mantener la vida», relata la artista nacida en 1943.La artista Silke. Foto: Guillermo Rodríguez Adami. En ese momento, la moda vienesa era igual de importante que la de París, y dado que su madre tenía muy buen gusto y habilidad organizativa, comenzó a confeccionar piezas como camisas en lugar de blusas y prendas para una mujer moderna. El problema era que, mientras el negocio prosperaba, la falta de alimentos y el frío que debían pasar eran insoportables, por lo que quedarse no era una opción.Fue entonces cuando su padre, que había pasado un tiempo en nuestro país, recordó que aquí la comida abundaba. «No tuve un plato lleno hasta que subimos al barco», confiesa. Cuando llegaron a Argentina, aquella madre sostenedora se dispuso a empezar de cero, aunque la materia prima por entonces no era de buena calidad.Teñir y estamparSin embargo, para Silke fue una oportunidad, ya que descubrió que las telas se podían teñir y estampar. De esos primeros años, instalados en el barrio de Florida, recuerda cómo pasaron de la escasez a la abundancia. «La vida se abrió. Incluso pudimos empezar a ir a una escuela Waldorf y teníamos una institutriz y profesora que me mostró el arte, marcando el rumbo de mi vida».Cuando terminó el secundario, estudió diseño textil y sastrería en Múnich y Buenos Aires y trabajó en empresas industriales, entre ellas la fábrica textil de la madre de la coleccionista Marion Eppinger, que también era artista y había adquirido obras en su Budapest natal, donde fusionó su creatividad con la exigencia del campo laboral.Silke cosiendo. Foto: gentileza»Era todo muy chic y aprendí mucho, pero en un momento me aburrí. Entonces empezó la fusión entre mi arte y la tela. En 1965 tuve mi primera muestra en una agencia de Peugeot en Martínez, donde, entre mis cerámicas, dibujos y pinturas, incluí los textiles. La gente no entendía nada y me preguntaba porque no eran objetos útiles. El auge de la técnica que tanto me gustaba llegó décadas más tarde».En esos años, donde se destacaban las nuevas vanguardias, la estética que impulsaba Silke desentonaba. «Me criticaban porque usaba color y no abordaba temas fuertes o políticos, pero no me importaba. Me uní a otros colegas que, si bien venían de diferentes campos, desde el teatro hasta las Bellas Artes, se interesaban en el textil. Aun así, la mayoría se regía por lenguajes guiados por la abstracción y lo que se veía en la industria de la moda, por lo que también me resultaba complejo.» La artista asegura que jamás obedeció a las tendencias y que prefiere hablar de su trabajos como expresiones atemporales y no contemporáneas.A la par de esos primeros pasos en el mundo del arte, llegó la maternidad y el desamor, ya que Silke comparte que su primer marido no alentó su carrera. «Fue una época muy difícil, donde para preservar el matrimonio me quedé en casa con mis hijos, algo que creía era importante, pero también necesitaba hacer lo que me apasionaba».Su cuarto propioFrente a la limitación, encontró su «cuarto propio» y aprendió a crear con lo que tenía a disposición. Irónicamente, es tiempo de replanteo le dió la libertad que anhelaba. «Estábamos en un viaje familiar, donde en la Aduana tuve que llenar unos papeles. Cuando, bajo ocupación, puse que era ama de casa, mis hijos me miraron asombrados. Vos sos artista, me dijeron. Fue un momento de revelación».La artista Silke. Foto: Guillermo Rodríguez Adami. Silke logró acomodar su rumbo, en parte gracias a un libro que su amiga Beatriz Bongliani le regaló. «Cartas a una joven poeta» de Rainer Maria Rilke le ayudó a entender que uno no puede vivir sin hacer lo que le gusta. Así fue como de esa separación nacieron los cimientos que la consolidaron y gracias a los cuales comenzó una etapa de exploración entre los sentimientos y el color, la monumentalidad y la espiritualidad. Se abocó a estudiar de manera obsesiva antropologìa, cábala, astrología y religiones, en busca de las respuestas que le permitieran entender las visiones que había comenzado a tener.»Lo que me aparece ahí», dice mientras señala el aire, «son las imágenes que me entrega el universo y que vuelco en mis telas». Esas representaciones de lo espiritual la llevaron a desarrollar una intensa búsqueda para comprender preguntas básicas de la humanidad, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Su material primordial es la seda, ya que, a diferencia de otros, tiene una cualidad casi transparente, que le permite transmitir esas visualizaciones de manera fiel.La artista afirma que las apariciones suceden porque su canal de comunicación está abierto, gracias a un entrenamiento de la creatividad que se gesta en una línea fina entre dar permiso y dejar que entren los mensajes sin forzar. «Nunca perdí mi cualidad creativa porque de chica fui estimulada y acompañada. En mi casa jamás me dijeron que no podía sino que frente a la duda, probara. El arte me dió todas las posibilidades y por eso creo que la gente lo consume. Porque te da una riqueza espiritual que no se puede comprar.»Otro elemento fundamental de su trabajo es la monumentalidad. Si la obra pide espacio, ella se las arregla para poder otorgarlo. «La obra más grande que hice tiene 7 metros de largo. La diseñe subiendo al techo de mi casa para armar la composición. Luego dibujé las líneas básicas a continúe el trabajo a máquina».Frente a la pregunta de si considera que es importante tener oficio para hacer arte, considera que es crucial aunque no excluyente. «Es importante tener conocimientos para plasmar lo que nos llega, sino las ideas se escapan. Mi búsqueda tiene que ver con hacer un trabajo duradero que le llegue a otros, no uno que se barra con la escoba.»Esoterismo y brujeríaPor último, dos temas claves para entender a Silke. Por un lado, un impulso de precursora accidental, que aparece con sucesos como cuando volcó en sus obras temas y figuras relacionados con sus estudios, que no fueron bien recibidos por percibirse cercanos al esoterismo y la brujería.»En los años 90 presenté obras dedicadas a los arcanos, que varios años más tarde llevé al Museo de Arte Decorativo. Entre una experiencia y la otra, la diferencia del público fue abismal. Mientras que la segunda vez las salas estaban repletas, antes me habían advertido que no hablara de eso. Desde los años 2000 se entiende a la astrología y al tarot desde otro lugar, porque lo espiritual es universal y nos toca a todos».»Traje arcano», de Silke. Foto: gentileza.Ella habla una y otra vez de su deseo por mostrarle al mundo su obra, que desde hace más de 30 años la recibe con los brazos abiertos. Con la astucia organizativa y un poder de autogestión heredados de su madre, recorrió Europa, América Latina y Asia promoviendo el arte textil argentino. «En 1993 tuve mi primera muestra en el museo textil más importante del mundo en Polonia, donde el director me dijo que éramos el tercer país más importante en cuanto a esta técnica. Estábamos pisando fuerte y se veía, incluso sin tener recursos ni nadie que nos ayudara».Silke es una potencia que, decidida a crear su propio rumbo, ya sea sola o de la mano con otros, ha logrado internacionalizar y potenciar el arte textil. Hoy reúne sus primeros 60 años de carrera en un libro monumental, donde «se jugó todo» para plasmar una vida de arte, que se presenta desde el 6 de abril en el Museo Nacional de Bellas Artes. «Me gusta hacer cosas para que perduren a lo largo del tiempo». -

Colección Helft: la historia del coleccionismo que impulsó el arte contemporáneo argentino
Colección Helft: la historia del coleccionismo que impulsó el arte contemporáneo argentino
Más que una muestra, Colección Helft, inaugurada recientemente en W-galería, es una narrativa viva que testimonia el valor del coleccionismo inteligente y sensible. Marion Eppinger y Jorge Helft se conocieron en el colegio secundario y se casaron en 1955. Durante la siguiente década recibieron a sus tres hijos y vivieron en Europa y Estados Unidos, hasta que en 1968 regresaron a Argentina, donde descubrieron con fascinación la escena cultural de una ciudad encendida.Marion Eppinger y Jorge Helft se conocieron en el colegio secundario y se casaron en 1955. Archivo Clarín.Guiados por su visión, la pareja creó una metodología estrecha y personal a la hora de adquirir obras, además de ocupar roles cercanos a la gestión cultural, inexistente por entonces. Esta exposición, por lo pronto, es una historia de intuición y valor.Con un escaso conocimiento del arte local, los Helft decidieron empezar de cero, frecuentando talleres y forjando amistad con artistas como Líbero Badíi entre tantos otros, que además empezaban a ir al departamento familiar de Palermo.Mientras las salidas de los fines de semana giraban en torno a visitas a espacios y galerías de arte, sus ojos comenzaban a abrirse hasta que en una visita al Instituto Di Tella, les llamó la atención un móvil de Julio Le Parc que adquirieron por 300 dólares. Esa fue la base fundante.Tanto Marion como Jorge habían nacido en Europa y venían de familias que encontraron en Argentina un nuevo hogar después de la Segunda Guerra Mundial y que estaban estrechamente vinculadas al coleccionismo, en especial el padre de Helft, por lo que vivir con arte no les era ajeno.Sin opiniones ajenasLo particular de su experiencia era la escena en la cual estaban inmersos, donde la gente no compraba arte contemporáneo, lo que les dio la ventaja para construir su legado sin opiniones ajenas ni el arrebato de las modas.Obras de Alberto Heredia y Antonio Berni en Colección Helft en W—galería. Foto: gentileza.El catálogo que acompaña la exposición comienza con un texto de Nicolás Helft, uno de los hijos de la pareja, que confiesa que el arte le dio a su papá la posibilidad de salir de una vida gris y de oficina para encontrar su verdadero motor, que llenó la cotidianeidad de proyectos y posibilidades en una Buenos Aires que «le generaba un estado de exaltación».Lentamente, empezó la convivencia con obras poco convencionales, que se salían de las paredes e invitaban al debate. Los Helft atesoraban lo que la mayoría no entendía, donde resonaban lo erótico, lo grotesco y la densidad de la mano de artistas que se arriesgaban contra todo pronóstico, desde Victor Grippo hasta Alberto Heredia, a quien Marion adoraba.Atenta y sabia, es quien representa hoy al dúo que, si bien se divorció en 1996, no separó la colección, mientras que la presencia de Jorge, que falleció hace exactamente un año, se percibe en cada rincón. Eppinger explica que, cuando en los años 80 decidieron mudarse de Palermo a San Telmo, fue con el objetivo de «ganar metros» y diseñar un edificio sobre la calle Defensa, que pasó a conocerse como «enfrente» ya que hacía espejo con el nuevo hogar.Desembarcar en el barrio más antiguo de Buenos Aires, que por entonces era ignorado por la mayoría de los porteños, debe de haber sido un contraste fascinante, en un momento donde la historia se debatía con el surgimiento del under.Unos años antes habían inaugurado la legendaria Fundación San Telmo, donde desde 1980 organizaron muestras, conciertos y editaron catálogos, transformándola en un referente para una nueva generación, así como para los amigos de siempre.Por allí pasaron desde Liliana Porter hasta Antonio Berni y Guillermo Kuitca, que con apenas 19 años tuvo la oportunidad de presentar una de sus primeras exposiciones, costeada con la compra de obras por parte de los Helft.Con respecto a ese salto territorial, en el catálogo se aclara: «Lo cierto es que esta elección “excéntrica” expandió el movimiento que venía sucediendo desde el centro-norte de la ciudad hacia el eje sur, históricamente más postergado. La movida cultural se enraizó en esta nueva geografía y confirmó la agudeza de Jorge y Marion para interpretar su tiempo».El circuito del arte, que por entonces era precario y no sostenía la economía de los artistas, hizo de la Fundación un oasis donde practicaron el rol de «administradores culturales», un término acuñado por Jorge, al darle oportunidades a artistas, curadores e incluso acercaron a la gente a las expresiones culturales del momento.Obras de Juan Carlos Distéfano y Jorge de la Vega en Colección Helft en W—galería. Foto: gentileza.Por medio de sus acciones e incluso de la propia colección, fomentaron la internacionalización del arte argentino, colocándolo a la par de referentes como Marcel Duchamp o Louise Bourgeois, que también adquirieron en estrecho diálogo.Una corporalidad potenteDesperdigadas entre salas y espacios secundarios, el cuerpo de obras seleccionadas por Jimena Ferreiro, junto a la familia Helft y el equipo de W, despliega una corporalidad potente y exige ser abordado con atención.Las lenguas y figuras danzantes de Heredia conviven con el narciso de Pablo Suárez, una pieza icónica de Rubén Santanonín y una obra de Víctor Grippo, que en su momento invitó a la crítica, cuando decían que Jorge había enloquecido al comprar «un pan quemado» por 500 dólares.En el primer piso, se hacen presentes las «Bocanadas» de Graciela Sacco, las siluetas de Ana Mendieta, una obra de 1964 de Marta Minujín, que se mira con un Niki de Saint Phalle y una escultura en resina de Juan Carlos Distéfano, que recuerda a las pinturas de desnudos de Prilidiano Pueyrredón. Un tanto kitsch y otro poco sexy, todas están unidas por el hilo rojo que los Helft tejieron durante tanto tiempo.»Narciso de Mataderos» (1984), de Pablo Suárez en Colección Helft en W—galería. Foto: gentileza.Colección Helft permite comprender la relevancia de una forma de coleccionismo que no abunda, donde el valor simbólico supera al económico y la necesidad por la opulencia y la urgencia quedan de lado. Marion y Jorge crearon algo irrepetible, al sumergirse entre la vanguardia y el under floreciente, entendiendo la relevancia del arte argentino antes que la mayoría, hasta convertirse en figuras claves de una época que ya no existe.Colección Helft en W—galería (Defensa 1369), de martes a sábado de 12 a 18, hasta el 13 de junio, con entrada gratis. -

El microsatélite argentino Atenea completó con éxito su misión en Artemis II y aportó datos clave para futuras misiones
El microsatélite argentino Atenea completó con éxito su misión en Artemis II y aportó datos clave para futuras misiones
Atenea, el microsatélite argentino completó con éxito su misión con Artemis II de la NASA y aportó datos clave para futuras misiones, según anticiparon desde la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). «El trabajo de Atenea finalizó con éxito», detallaron en el comunicado dado a conocer en las últimas horas, tras cumplirse las 20 horas previstas de operación en el espacio profundo: transmitió correctamente los datos programados hacia las estaciones terrestres. Datos que fueron recibidos por las estaciones preparadas en Córdoba y Tierra del Fuego, y de manera coordinada entre las estaciones terrestres argentinas y los equipos internacionales que participan del programa Artemis.Así, el cubesat desarrollado en el país cumplió su vida útil: emitió los datos que fueron recibidos sin inconveniente en las estaciones terrestres. Y a las las 20:42 horas concluyó sus operaciones.Según detallaron desde el ente gubernamental, el cubesat formó parte de la misión Artemis II como carga secundaria y mientras estuvo operativa logró enviar telemetría sobre su funcionamiento en condiciones extremas hacia las estaciones designadas en Córdoba y Tierra del Fuego. Entre sus principales tareas Atenea se encargó de la medición de niveles de radiación desde la órbita baja terrestre hasta regiones más alejadas, así como la evaluación del comportamiento de componentes electrónicos sometidos a ambientes de alta exigencia.El proyecto también marcó un hito para la actividad espacial argentina. El microsatélite argentino se convirtió en el satélite nacional que alcanzó la mayor distancia respecto de la Tierra. La primera señal fue recibida a más de 40.000 kilómetros de distancia, mientras que la segunda, superó los 70.000 kilómetros. Todo un récord para el país. De hecho, permitió ensayar comunicaciones a gran escala en un contexto operativo real. Mientras estuvo activa, Atenea probó enlaces de comunicación de largo alcance, validó sistemas electrónicos en entornos de alta radiación, y analizó señales de navegación en altitudes superiores. Según señalaron desde la CONAE, «los datos recolectados serán clave para el desarrollo de futuras misiones con mayor complejidad técnica». Con el cierre de la misión, el satélite dejó resultados concretos en materia de validación tecnológica y experiencia operativa en el espacio profundo.Si bien el proyecto estuvo liderado por la CONAE, también participaron de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA), el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa argentina VENG S.A.»Un hito en materia espacial para Argentina», celebraron desde el Gobierno de MileiDesde el Gobierno consideraron que este hecho representó “un hito en materia espacial de la República Argentina”, que “consolida la cooperación de nuestro país con Estados Unidos y la comunidad internacional de primer nivel en este tipo de actividades”.A través de un comunicado de la Oficina del Presidente, el Gobierno expresó: “Argentina vuelve a ser parte del concierto de las Naciones que hacen historia y esto no es casualidad. Es el resultado de un cambio de paradigma impulsado por el Presidente Javier Milei, quien marcó un rumbo claro de inserción global y de excelencia. Hoy el mundo nos elige por nuestra confiabilidad, seguridad y vanguardia tecnológica”, culminaron. -

El retraso frente a Brasil obliga al agro argentino a dar un salto histórico
El retraso frente a Brasil obliga al agro argentino a dar un salto histórico
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señaló en un informe aplastante por la elocuencia de sus cifras que Brasil produce hoy más del doble de granos, cuadruplica la producción de carnes, y exporta 5 veces más que la Argentina; y todo esto tiene lugar dentro de una tendencia ascendente en la que el agro argentino parece quedar atrás irreversiblemente.Algunos datos presentados por la BCR ejemplifican esta pavorosa situación:-Brasil producía ya más granos (soja, maíz, trigo) que la Argentina en la década del ´90, con una diferencia a su favor de 53%, pero en los primeros 10 años del siglo ya producía 155% más, y a partir de ese momento la brecha siguió aumentando.-De ese modo, Brasil pasó de producir 60 millones de toneladas de granos en los ´90, a proyectar 380 millones de toneladas en 2026; y la Argentina, que también creció, se mantiene en un nivel mediocre de 140 millones de toneladas desde entonces.Lo que ha sucedido con la carne vacuna es todavía más alarmante:-Brasil producía 119% más de carne vacuna que la Argentina en los ´90, y a partir de 2001 esa diferencia se amplió a 167%, y trepó luego a 249% entre 2010 y 2020, y alcanzaría esa brecha en la campaña 2025/2026 a 284%, casi 4 veces la producción nacional.En el sector externo la diferencia de la parte brasileña sobre la Argentina ya no es numérica sino cualitativa; y allí lo que ocurre es lo siguiente:-La Argentina logró duplicar sus ventas externas en los últimos 30 años, pero Brasil las multiplicó por 13 en ese periodo; y de esa manera obtuvo un superávit comercial de U$S 87.000 millones en 2024, con un total de reservas en el Banco Central de Brasilia de U$S 380.000 millones, de lejos las mayores de América Latina.Esta diferencia entre ambos sistemas productivos va más allá de las retenciones que sucesivos gobiernos meramente extractivistas y carentes de sentido nacional le han infligido al agro argentino en los últimos 25 años; y esto va incluso por adelante del gobierno de Milei, que ha tenido el inmenso mérito de otorgarle al campo el mejor impulso productivo que consiste en eliminar el impuesto inflacionario, basado en el superávit fiscal y la eliminación de su sistema de emisión de dinero, porque esta es la manera de abrir la Argentina al mundo, que es el ámbito natural de acción del campo argentino.Las limitaciones del agro argentino están en él mismo, y hay un exceso de espíritu estrechamente corporativo incapaz de enfrentar los problemas con una visión estratégica de alcance global.El agro debe ser el primer interesado en rediseñar demográfica y territorialmente el gigantesco y riquísimo espacio argentino.En el estado de Mato Grosso, que es el corazón de la producción agroalimentaria brasileña, el ingreso per cápita de su población es 3 veces el promedio nacional.Lo que sucede en Mato Grosso es que la producción agroalimentaria se despliega allí dentro y como parte de un sistema absolutamente integrado y circular, que combina agricultura, ganadería, energía, y desarrollo urbano de alto nivel; y todo esto ocurre con el uso sistemático y deliberado de la tecnología de avanzada, encabezada por la Inteligencia artificial, a la que se suma un abundante financiamiento privado.Allí, en el Centro Oeste brasileño, lo agroalimentario se ha transformado en industrial, y este actúa y produce en un proceso circular e integrado, en la que tiende a desaparecer la diferencia entre el campo y las ciudades. El campo se “des-territorializa”, y tiende a transformarse en un fenómeno urbano.En la Argentina ya no se trata de reestructurar el agro, eso se ha hecho en forma excepcionalmente creativa, sino de transformar a toda la sociedad, comenzando por los sectores más pobres y marginados; y todo esto significa, siendo la Argentina lo que es, que hay que contribuir a terminar para siempre con el conurbano bonaerense en su condición de reducto final y definitivo de más de 40% de la pobreza del país y de sus estructuras marginales, y ante todo hay que erradicar los sistemas mafiosos de poder político.Esta es la gran cuestión que debe enfrentar el agro argentino en esta etapa del siglo XXI. -

“Para que el agro pase a ser el gran motor del crecimiento argentino”
“Para que el agro pase a ser el gran motor del crecimiento argentino”
Un reciente estudio de la Universidad Austral y el IAE, afirma que si se eliminaran las retenciones al agro y mejorara la infraestructura, la producción agroindustrial en pocos años podría aumentar en un 90% superando los 250 millones de toneladas y pasando a ser el gran motor del crecimiento argentino.Actualmente, la presión fiscal argentina sobre la renta agrícola es del 55%, mientras que los productores de la Unión Europea reciben apoyos estatales del 16%.El transporte de granos por camión, el mal estado de la red vial y el atraso tecnológico del parque de tractores y cosechadoras, encarecen los costos y afectan la productividad.A pesar de ese pesado lastre el complejo agroindustrial aporta el 23% del PBI y representa el 60% de las exportaciones totales.Pero si se pudieran eliminar las retenciones y mejorar la logística, el sector productivo argentino modernizaría su equipamiento y aumentaría el área agrícola en 6,5 millones de hectáreas, pasando a aportar el 45% del PBI, y fortaleciendo la generación actual de divisas.Si el populismo no hubiera hecho demagogia con la mal llamada Justicia social, no existirían retenciones y todo el país estaría mucho mejor.Ricardo E. Frías / ricardoefrias@gmail.comLa dirigencia política argentina practica “la viveza artificial”, que es una variante contemporánea de la viveza criolla y una parodia malsana de la inteligencia artificial.Con esta práctica responden con sofismas (falsos razonamientos) a las interpelaciones acerca de sus actos corruptos.Daniel Maccagnoni / republicracia@gmail.xcomEs indignante cómo se está llevando el juicio del caso Cuadernos.Los privilegios otorgados a la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner son flagrantes y alimentan la percepción de que algunos actores judiciales están jugando para CFK, generando desconfianza y sensación de impunidad para los poderosos.La Justicia no puede permitirse favoritismos ni excepciones; debe actuar con firmeza, igualdad y transparencia.Exigimos que el juicio se realice presencialmente, para que la sociedad pueda seguirlo directamente y comprobar que se respeta la ley.Nadie está por encima de la Justicia, y quienes buscan proteger privilegios traicionan la democracia y el Estado de derecho.Es hora de que prevalezca la verdad, sin privilegios ni protecciones indebidas.María Inés Blomberg / Inesblomberg@gmail.comEl Gobierno actual se propuso terminar con el latrocinio al Estado. Loable intención, peeeeroooo….Para lograr ese cometido, se debe investigar y castigar a los delincuentes que ejercieron cargos en forma delictiva.No se deben cerrar establecimientos imprescindibles para la atención de personas con discapacidades diversas.No es justo para dichas personas y sus familiares ni para quienes estudiaron con afán de atenderlas y ayudarlas a tener una vida mejor.En dichos centros pueden sociabilizar, ser contenidos, tener el trato debido, por personas preparadas para ello. Estos centros deben ser reabiertos. Pero con gente honesta en su administración.Con un presupuesto justo, bien administrado y controlado, se puede devolver tranquilidad y alegría a los afectados y sus familias. Que así sea.Adolfo R. Ortiz / adolfoortiz27@yahoo.com.ar