El maíz consolida su récord: aumentan en 5 millones de toneladas la estimación de producción y se alcanzarían las 67 millones de toneladas
La campaña gruesa de granos se apresta a obtener resultados históricos y el maíz es una de los grandes responsables de que eso suceda.Si bien en algunos momentos la falta de agua puso en duda su progreso, las lluvias de las últimas semanas terminaron de darle forma a lo que podría ser una cosecha histórica.En base a esto, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) actualizó su estimación de producción a nivel nacional en 5 millones de toneladas respecto a las previsiones de marzo y elevó la proyección de cosecha a 67 millones de toneladas, un récord absoluto.Pero no solo a las lluvias se debe esta actualización en el volumen esperado, sino también a un relevamiento mayor de hectáreas sembradas. Según la BCR, “se implantó mucho más maíz del que se pensaba, sumándose 420.000 hectáreas al guarismo de abril”, lo que por sí solo suma al guarismo unas 4 millones de toneladas.No obstante, los buenos resultados que se vienen registrando a medida que avanza la cosecha del maíz temprano en el centro del país agregan un millón de toneladas más respecto a marzo. Y ahí sí que las lluvias tuvieron que ver.“Estamos en un claro ciclo positivo con respecto a los acumulados de lluvias. La primera semana de abril dejó 96 mm en promedio en la red de estaciones GEA/BCR, la que está ubicada en la región núcleo. La media histórica para la primera semana está entre 20 y 30 mm, por lo que las lluvias caídas dejaron prácticamente 4 veces ese volumen”, sostuvo el informe.Teniendo en cuenta estas actualizaciones, la entidad bursátil rosarina incrementó hasta las 10,2 millones de hectáreas el área sembrada con el cereal, de las cuales 8,5 millones tendrían como destino la producción de grano comercial, el cual podría alcanzar las 67 millones de toneladas, un 34% más que el ciclo pasado y un 28% más que en su anterior récord, 52,5 millones de toneladas hace dos años.Justamente, en la campaña 2023/24 se sembró incluso más superficie con maíz, pero el daño por sequía y el virus del spiroplasma trasmitido por la chicharrita diezmaron el potencial productivo.“En esta campaña, Argentina está transcurriendo el ciclo evolutivo del cereal con la falta de noticias sobre daños de consideración causados por el spiroplasma, cuando hace dos años atrás la enfermedad explotaba”, indicó la BCR.Para lo bolsa rosarina, “el trabajo de técnicos en investigación, el monitoreo constante que han realizado y la gran inversión realizada en el norte del país incorporando materiales de mayor resistencia y las aplicaciones y el gran cuidado puesto sobre todo en el inicio del cultivo, a lo largo de sus fases vegetativas, ha sido solo una pequeña parte del enorme esfuerzo que ha realizado el sector para alcanzar este logro”.Respecto al avance de la cosecha, ya se recolectó el 23% del área sembrada, con resultados que si bien están dentro de lo calculado, hay algunas mejoras. En la región central, con el 67% cosechado, mejores rindes permitieron ajustes que repercutieron en las provincias de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, a las que se les suman también mayores expectativas en maíces tardíos.Además, se ajustó al alza la provincia de Santiago del Estero y hay cambios en otras provincias el área de siembra que impactan positivamente en el volumen que se espera producir. En la provincia de Buenos Aires se han sumado 120.000 ha, en Santa Fe 190.000, y en Córdoba 100.000”, completó la BCR.
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El maíz consolida su récord: aumentan en 5 millones de toneladas la estimación de producción y se alcanzarían las 67 millones de toneladas
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El girasol consolida su camino hacia una cosecha récord: estiman una producción de hasta 7,3 millones de toneladas
El girasol consolida su camino hacia una cosecha récord: estiman una producción de hasta 7,3 millones de toneladas
La campaña 2025/26 de girasol es histórica, con un crecimiento exponencial en superficie y producción, motorizado por la apuesta de los productores a este cultivo y de los buenos precios internacionales del aceite, que se mantienen desde que comenzó hace cuatro años la guerra entre Rusia y Ucrania.Todos esas motivaciones – ya sean productivas, de mercado o geopolíticas – dieron como resultado una cosecha estimada récord: según proyecciones de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, el volumen a obtenerse escalará hasta las 7,3 millones de toneladas, un salto del 30% respecto a la campaña anterior (5,6 millones de toneladas) y de más del 80% en comparación con la 2023/24.Esta previsión oficial se ubica muy por encima de lo calculado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC), que espera una cosecha de 6,4 millones de toneladas. Esta usual diferencia se da porque Agricultura toma en cuenta todos los usos que se le dan al grano, no solo lo que tiene como objetivo el circuito comercial.Según la cartera nacional, ya se cosechó el 61% del área sembrada a nivel nacional, con las labores ya finalizadas en gran parte de las provincias del norte del país (Chaco, Formosa, Santiago del Estero), Santa Fe y Entre Ríos, mientras que en Buenos Aires y La Pampa, se observan avances del 30% y 43%, respectivamente.Por el lado de Córdoba, según el Departamento de Información agronómica de la Bolsa de Cereales local (Bccba), ya se ha cosechado el 50% de la superficie destinada al girasol.Como se dijo anteriormente, los precios internacionales del aceite se mantienen en niveles elevados desde que Rusia invadió Ucrania y desató una guerra entre estas dos potencias girasoleras que perdura hasta el día de hoy.En este contexto, la Bolsa cordobesa destacó que “el mercado local exhibe una gran solidez con un precio disponible promedio de US$ 380 la tonelada, posicionándose en niveles cercanos a los máximos del 2022”.Esta situación no solo impulsó la molienda per se, sino que la cosecha récord dará lugar a una mayor actividad industrialEn este sentido, la Secretaría estima que se procesarán alrededor de 6 millones de toneladas durante el ciclo comercial 2025/26, un incremento interanual del 27% en el volumen total.“A su vez, entre enero y febrero, ya han sido transformadas alrededor de 685.000 toneladas, registrándose una mayor molienda respecto al año previo en prácticamente todas las provincias que industrializan girasol”, destacó la Bccba.Por el lado de la comercialización, al 18 de febrero se llevan compradas 3,1 millones de toneladas de girasol proveniente de la campaña 2025/26, lo cual, representaría el 44% de producción a nivel nacional.“Dicho avance, se posicionaría ocho puntos porcentuales por encima del observado durante el ciclo comercial 2024/25 (36%) a la misma fecha y al promedio de las últimas cinco campañas”, destacó la entidad bursátil.A su vez, las existencias de girasol en acopios, plantas industriales y terminales elevadoras de granos al primero de marzo alcanzaron los 2,23 millones de toneladas, el mayor volumen de los últimos once años.En lo que respecta al mercado externo, entre enero y marzo, han sido aprobadas declaraciones juradas por ventas al exterior (DJVE) por un total de 857.000 toneladas de semilla, 408.000 toneladas de aceite y 578.000 toneladas de harina de girasol.“A partir de dichos tonelajes se puede inferir que, para hacer frente a dichos compromisos, serían necesarias alrededor de 3 millones de toneladas de semilla y, dicho volumen, se encuentra en línea con las compras realizadas al momento por los industriales y exportadores. De esta manera, la demanda local contaría con la materia prima necesaria para hacer frente a sus compromisos, al menos en el corto plazo”, completó la Bolsa cordobesa.
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Una automotriz cerrará un turno de producción en una de sus plantas y abrirá un programa de retiros voluntarios – El Miércoles Digital
Una automotriz cerrará un turno de producción en una de sus plantas y abrirá un programa de retiros voluntarios – El Miércoles Digital
Tras un mes de vacaciones en diciembre y tres paradas para ajustar volumen de producción entre febrero y marzo, la decisión de Stellantis parecía inevitable. La caída de la demanda de Brasil no compensa los buenos resultados de ventas locales de los Peugeot 208 y 2008.
La caída de producción automotriz nacional empieza a dar malas noticias. Luego de tres paradas fuera de calendario entre diciembre y marzo, Stellantis Argentina confirmó este miércoles que su histórica planta de Palomar, provincia de Buenos Aires, cerrará un turno de producción a partir del mes de mayo, dentro de un plan de reacomodamiento de la actividad ante una menor demanda que repite resultados negativos en el sector desde julio de 2025.
Actualmente, en esa fábrica se producen los Peugeot 208 y 2008, como así también un volumen menor de los utilitarios Peugeot Partner y Citroën Berlingo. Los dos primeros vehículos son productos de gran demanda en el mercado argentino, con el Peugeot 208 como el tercer auto más vendido en Argentina en el primer bimestre con un 4,7% del mercado, y el segundo, un SUV-B que se lanzó en julio de 2024, el tercer modelo con mayor demanda en su segmento y Top 10 del mercado, con un 2,7% de market share.
Según la empresa, este proceso se debe a la necesidad de adaptar el volumen de producción a una nueva dinámica del mercado argentino, pero especialmente del brasilero, el principal destino de las exportaciones automotrices nacionales.
Ante este escenario, en abril se comunicará y en mayo se implementará un Plan de Retiros Voluntarios entre los colaboradores. Actualmente la producción de Palomar implica dos turnos de producción con más de 2.000 colaboradores en las líneas operativas. Todavía no hay certeza de cuántas fuentes de trabajo se perderán, aunque se descuenta que la reducción no será lineal con el cierre de un turno.
Stellantis confirmó que esta definición se desarrolla con un proceso informativo hacia el personal, los delegados, el sindicato y los proveedores, en estricto cumplimiento con las normas y leyes laborales vigentes, privilegiando el respeto y el compromiso con los integrantes de la cadena de valor.
Asimismo, la comunicación formal que se recibió al consultar a la empresa por la situación establece que “el objetivo es mantener la sustentabilidad industrial, incluso en una planta que fue elegida para la producción de vehículos híbridos, siendo la única que por el momento lo hace en nuestro país”.
El efecto de Brasil
El números de Peugeot en Argentina son competitivos en relación con sus competidores, pero en un escenario de caída general de la producción, los resultados no permiten sostener la operación al ritmo de 2025, porque el impacto mayor viene de una menor demanda de su principal mercado de exportaciones: Brasil.
En enero, el Peugeot 208 registró ventas por 568 unidades y quedó en el puesto 50, el último de la lista que publica la Federación Nacional de Distribución de Vehículos Automotores (Fenabrave). Esa cifra ya representaba una caída del 30% respecto al promedio de ventas mensual de 2025, que era de 817 unidades, y en febrero volvió a retroceder, aunque sin cifra exacta porque el modelo no figura en los 50 primeros puestos.
Por su parte, el Peugeot 2008, aunque está levemente mejor posicionado por su característica de ser un SUV, vive una situación similar. En enero se habían patentado 774 unidades, una caída del 17%, y en febrero fueron 551, lo que implica que en el bimestre la retracción ya alcanza el 29% en relación a 2025.
El nuevo modelo de producción argentina
El escenario es complejo para las plantas que no producen pick-ups, el principal producto de exportación de la industria automotriz argentina. Por ese motivo, la otra fábrica de Stellantis, en Ferreyra, Córdoba, no se ve obligada a reacondicionar su plan de producción, ya que al exitoso Fiat Cronos sumó el año pasado la fabricación de las pick-up Fiat Titano y Ram Dakota.
Aun así, los números de la industria son negativos en lo que va de 2026, con una caída de producción interanual del 30,1%, una baja de las exportaciones del 23,4%, y una menor entrega de unidades a los concesionarios que alcanza una caída del 11,4 % en el primer bimestre.
Junio de 2025 fue el último mes con resultados positivos del sector, cuando se registró una suba del 33,8% interanual. Un resultado que era visto con cuidado en la industria porque se trataba del último mes en el que las cifras de 2024 todavía estaban “golpeadas” por la crisis de diciembre de 2023 que afectó a la industria automotriz en todo el primer semestre del año siguiente.
La recuperación que tuvo el sector y el mercado en general a partir de julio de 2024 coincidió con la crisis cambiaria y de aumento de las tasas de interés que volvió a impactar en las automotrices el año pasado, iniciando un derrotero de resultados negativos que se extendieron hasta febrero de 2026. En total, el sector ya acumula ocho meses consecutivos de caídas interanuales en la producción, principalmente a causa de una menor demanda de los mercados externos.
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